Mis intrépidos reposteros: un infierno. Eso es la Cuaresma y la Semana Santa. ¡Un auténtico infierno! Buñuelos, huesos de santo, torrijas con pan brioche… ¿Acaso creen que a mí me ha dado tiempo a desokupar mi trasero de esos panettones que se instalaron en Navidad...
Nooo, mis queridos reposteros. No vamos a gastar esta barra de pan brioche untando las rebanadas con Nutella para marcarnos el desayuno de domingo-en-cama-con-Netflix más glorioso que haya conocido la humanidad… (Huummm… ¿En seerio? No, venga. ¡NO!). Que nooo,...