Hoy, mis intrépidos reposteros, vamos a elaborar un postre crossover divertido, jugoso y, al mismo tiempo, crujiente. No es un bizcocho blanco. No es un bizcocho de chocolate. Tampoco se trata de un brownie. Se trata del sobrino de todos ellos, que llega del pueblo...
¡Sí! ¡Sí! ¡¡SÍÍÍ!! (Baile regional. Jotas manchegas, sardanas, muñeiras o chotis. Cualquiera sirve. El talento no es imprescindible). ¡Libre! ¡Soy libreeee! Voy a darme un baño de espuma, voy a beber una copa de tinto y a leer el primer capítulo del libro… Y...