Mis incipientes reposteros, hoy es un día muy especial. Poneos vuestros delantales más impolutos y tomad vuestros rodillos mágicos. Sí, ésos de madera de acebo con núcleo de pluma de fénix. ¿Cómo que no sabéis dónde los habéis puesto? ¡Que son muy caros, leñe!...