- Mis incipientes reposteros, hoy es un día muy especial. Poneos vuestros delantales más impolutos y tomad vuestros rodillos mágicos. Sí, ésos de madera de acebo con núcleo de pluma de fénix. ¿Cómo que no sabéis dónde los habéis puesto? ¡Que son muy caros, leñe! ¡Buscadlos ahora mismo! Que los compramos en la tienda de rodillos mágicos de Ollivander. ¡Será posible! Pues no van y me dicen que no saben dónde han puesto los rodillos mágicos… ¿Ya los tenéis? Seguimos. Hoy, mis intrepidísimos reposteros despistados, tenemos nuevos tickets para el tren que sale del andén 7 y 5/3. Porque hoy, ¡volvemos a la Escuela de Chuchería y Repostería Reposterogwarts!
¡Bieeennn…!
¡Uuuaaaa…!
¡Plas! ¡Plas! ¡Plas! Aplausos…
- La última vez que nos concedieron acceso a la escuela de magia reposteril fue para encontrar la fórmula mágica que nos permitía mezclar el bizcocho de ángel con el bizcocho del demonio. ¿Recordáis? ¡Lo imposible no se puede mezclar!, gritabais escandalizados. Pero nosotros, con ayuda del profesor Bizcochius Snape, demostramos que sí se podía, sólo había que obtener la fórmula del hechizo correcto. Pues bien, mis aprendices de reposteros: hoy, en nuestra nueva excursión a la Escuela de Chuchería Mágica patrocinada por Toledo en Dulce, el profesor Bizcochius Snape nos va a mostrar su nuevo hechizo para mezclar otro imposible. En esta nueva receta, mezclaremos dos sabores tan puros y esenciales que la obra resultante no será la suma de sus sabores, sino una espléndida criatura mágica de sabor electrizante nunca antes vista. Redoble de tambores… ¡tachááánnn! Mis intrepidísimos reposteros, ¡bienvenidos a la clase mágica de bizcocho de chocolate y mascarpone!
¡Uuuaaaaa! Delirioooo…
¡Plas! ¡Plas! Aplausos… Vítores…
- Gracias, gracias queridísimos aprendices de reposteros mágicos. No se merecen. No sería posible sin vosotros…
Más delirio…
Más aplausos…
- Venga, que sí, que sí. Veeeenga
Otro montón de delirio…
Otro montón de aplausos…
- ¡Y dale! ¡Ya está! Coged las mochilas y saltad al andén 7 y 5/3, que todavía perdéis el tren. Si es que…
Lista de la compra para nuestro bizcocho de chocolate y mascarpone (8-10 porciones):
- 400 g. de harina de trigo.
- 250 g. de azúcar.
- 250 g. de queso mascarpone.
- 100 g. de aceite de girasol.
- 25 g. de cacao en polvo.
- 4 huevos.
- 1 sobre de levadura química.
- 1 cucharadita de esencia de vainilla.
- 1 pizca de sal.
- Azúcar glas para espolvorear.
Utensilios utilizados para elaborar nuestro bizcocho de chocolate y mascarpone:
- Bol.
- Tamizador.
- Varillas eléctricas o manuales.
- Molde.
- Spray desmoldante.
- Espátula para alisar.
- Rejilla enfriadora.
- Espolvoreador.

¡Manos a la obra!
1. En primer lugar, tamizamos la harina, la levadura y el cacao. Añadimos la pizca de sal y reservamos
2. En segundo lugar, precalentamos el horno a 170ºC
3. A continuación, batimos los huevos y el azúcar varios minutos hasta que obtengamos una mezcla esponjosa (nos llevará 5 – 10 minutos)
4. Seguidamente, añadimos el aceite y seguimos batiendo.





5. Para continuar, agregamos el queso mascarpone en varias tandas mientras batimos a velocidad baja para evitar que la mezcla pierda mucho aire.
6. Añadimos la harina, la levadura, el cacao y la pizca de sal que habíamos tamizado. Lo iremos agregando poco a poco, sin dejar de batir, a velocidad lenta, hasta homogeneizar.
7. Por último, agregamos la cucharadita de esencia de vainilla y batimos para integrarla.




8. Para finalizar, rociamos nuestro molde con spray desmoldante y vertemos la mezcla en él. Dado que la masa es bastante densa, usamos la espátula de silicona para alisarla antes de llevar al horno.
9. Horneamos 40 minutos a 170ºC. (Antes de sacarlo, podemos comprobar con un palillo que ya está listo. Si el palillo sale húmedo, horneamos 5 minutos más)
10. Una vez horneado, dejamos enfriar unos minutos sobre la rejilla antes de desmoldar. Cuando se haya enfriado, espolvoreamos azúcar glas sobre la superficie. ¡Ya tenemos lista nuestra criatura mágica de chocolate y mascarpone!








- Profe, profe, ¿ésta es la receta que tenemos que darle a nuestro crush para que se enamore de nosotros?
- ¿Que se enamore quién de qué? No, ésta es la receta de chocolate y mascarpone que tenéis que comer para relameros de gusto. Vuestro crush no entra en la ecuación.
- Pero profe, profe, la última vez que fuimos a la Escuela de Chuchería y Repostería Reposterogwarts dijiste que investigarías una receta para que nuestro crush se enamore de nosotros.
- Bueno, si vuestro crush es goloso y seguís la receta de Bizcochius Snape al pie de la letra, no veo difícil que caiga rendido a vuestros pies.
- Profe, profe, dice mi teacher de mates que el andén 7 y 5/3 en realidad es el andén 8 y 2/3.
- Dile a tu teacher de mates que coma un trozo de bizcocho de chocolate y mascarpone y después vuelva a pensarlo, a ver qué opina entonces.
- Pero profe, profe…
- ¡Que comas, leñe! No, espera. ¡No comas! ¡Detennnteeee! Primero hay que hacer la foto para enviar a Toledo en Dulce, para que vean lo bien que hemos aprovechado nuestra excursión a su Escuela de Chuchería Mágica. Pose con tu bizcocho, sonrisa, foto, foto. El otro perfil. Foto, foto. Perfecto. Insta…Enviar…Toledo en Dulce. Ahora sí, ¡a comeeeeer! ¡Feliz bizcocho mágico de chocolate y mascarpone!




Han puesto su alma en este mágico, esponjoso y delicioso bizcocho de chocolate y mascarpone:

Lourdes Fernández
Nuestra Guerrillera de los Fogones
Con el cariño, buen hacer y delicadeza que requiere la repostería pongo todo el empeño en cada paso, y añado mi gusto por la decoración con el fin de sacar el mejor partido a Toledo en Dulce. Acompáñame en este viaje y descubrirás desde los dulces más clásicos hasta un increíble mundo repostero lleno de fantasía.

Ana Sanz
La Ilustre Gacetillera
Caminante de lejanos rincones que han tenido a bien acogerme; retornada a Toledo por vocación y añoranza. Lectora compulsiva, escritora en mis ratos libres; me gustan los dulces, los libros, caminar mientras divago, conocer sitios y disfrutar las cosas sencillas.




