Mis intrépidos reposteros, ¿no os ocurre a veces que acudís a un restaurante por primera vez y algo en él os recuerda a las comidas y los dulces que comíais hace muchos, muchos años? ¿Que algún sabor o aroma os traslada a la antigua casa del pueblo, a los postres de vuestra abuela? ¿Que encontráis algo entrañable y familiar en un lugar donde nunca habíais estado? Hay sabores y texturas que, los pruebes donde los pruebes, siempre tendrán ese toque a casa, a vuestra gente, a los postres de vuestra niñez. Sí, mis queridos reposteros, eso es lo que ocurre con la tarta de queso La Viña.
Bienvenidos a San Sebastián. Qué fin de semana más chulo os habéis montado en las preciosas playas del norte. Sus románticas calles ancladas en la Belle Epoque, la playa de La Concha, el Palacio de Miramar; la playa de Ondarreta con su Peine del Viento, el Monte Igueldo y sus maravillosas vistas, sus pintxos, su gente… Y el restaurante La Viña, que no podéis dejar de visitar porque en él comeréis la tarta de queso más famosa del mundo. ¿Que no será para tanto? Pues sí, lo es. Cuando la probéis, comprenderéis por qué.
Cuando el New York Times decide que la tarta de queso de La Viña va a ser el “sabor del año” 2021, cuando Woody Allen aparece en el restaurante La Viña para probar su tarta de queso, cuando los cafés más reconocidos de Estambul ofrecen a sus clientes la San Sebastian Cheese Cake de La Viña y las televisiones japonesas visitan La Viña para descubrir su tarta… cuando todo eso ocurre, es que hay algo en ese postre capaz de encontrar un huequito y acomodarse en el corazón goloso de cualquier repostero viajero. Su sencillez, su cremosidad y su exquisito dulzor que en ningún caso enmascara el sabor del queso harán de esta tarta una de las más sabrosas que hayáis probado jamás. La tarta de queso que os preparaba la abuela por vuestro cumpleaños cuando erais pequeños, la más rica. La tarta de queso de toda la vida.
¿Cómo…? ¿Qué…? ¿La matrícula de la universidad del niño? ¿¿El alternador del coche…?? El IBI… ¡aaaah! Compreeendooo… Todavía no podéis visitar San Sebastián. ¡No os preocupéis, mis queridos reposteros agobiados por las facturas! Para eso estamos nosotros aquí: para llevar a vuestras cocinas el sabor dulce y exquisito de la tarta de queso más famosa del mundo. ¡Que sí! ¡La más famosa, rediós! Probadla y después me contáis.
¡Vamos al súper!
Lista de la compra para nuestra tarta de queso La Viña:
- 570 g. del queso crema que más os guste.
- 280 ml de nata líquida para montar.
- 230 g. de azúcar.
- 4 huevos.
- 1 cucharada de harina de trigo.
Utensilios necesarios para nuestra tarta de queso La Viña:
- Robot batidor o varillas manuales.
- Molde de 24 cm de paredes altas.
- Papel vegetal.
- Paleta para servir tartas.

¡Manos a la obra!
Esta tarta, además de estar riquísima, es muy sencilla de preparar. Los ingredientes deben estar a temperatura ambiente para que resulte más fácil mezclarlos.
1. En primer lugar, echamos en un bol los huevos, el azúcar, el queso crema, la nata y la harina. Batimos hasta homogeneizar completamente. Si empleamos un robot, 5 minutos a velocidad media serán suficientes para integrar todos los ingredientes. Si utilizamos varillas, debemos cuidar que no queden pegotes de queso en la mezcla.



2. A continuación, mojamos una lámina de papel de horno y forramos nuestro molde dejando que sobresalga por los laterales el papel sobrante.
3. Posteriormente, vertemos la mezcla en el molde y lo llevamos al horno, que habremos precalentado a 200ºC. Con un molde como el que hemos utilizado nosotros, de 24 cm y paredes altas, el tiempo de horneado será de unos 50 minutos. Si empleamos un molde más pequeño, de 18 – 20 cm, será suficiente con hornear 40 minutos. Si observamos que la zona superior se dora demasiado, cubrimos la tarta con papel de aluminio




4. Finalmente, tras apagar el horno, dejamos reposar la tarta en su interior con la puerta entreabierta hasta que se atempere y, cuando esto ocurra, la llevamos a la nevera para que se enfríe por completo antes de consumir. De esta forma, la tarta adquirirá mayor consistencia y sabor.



Si dejáis reposar la tarta unas horas en la nevera antes de comerla, os resultará incluso más rica, si es que esto es posible. Podéis comerla tal cual o podéis acompañarla de sabores que le proporcionarán deliciosos contrastes, como mermelada de fresa, de mora, de arándanos, jalea de naranja, de mango… también podéis cubrirla con crema de chocolate, dulce de leche o gelatina de limón. Existen tantas variantes como os dicte vuestra imaginación, y todas ellas estarán igualmente sabrosas, pero la tarta de queso ya no cambiará más: a partir de ahora, seguiréis usando la receta de La Viña hasta el fin de vuestros fogones. ¡Avisados quedáis!
¿A ver esa tarta? ¡Sí, ésa, la tuya! ¡Quiero ver qué le has puesto! Que sí, te hablo a ti, no disimules. ¡Detente, maleante! ¡Deja de masticar!
¡Arriba las manos! ¡Baja esa cuchara al suelo! ¡Aléjate de la tarta! ¡Ahora!
Saca lentamente tu móvil. Más lentamente. Que yo vea tus manos. Enfoca esa tarta. Foto, foto, foto. Camina hacia el otro extremo. Foto, foto, foto. ¡Hummm, qué buena pinta tiene!
Ahora sí, híncale el diente mientras nos mandas tus fotos. ¡Buen provecho!





Han puesto su alma en esta deliciosa tarta de queso La Viña:

Lourdes Fernández
Nuestra Guerrillera de los Fogones
Con el cariño, buen hacer y delicadeza que requiere la repostería pongo todo el empeño en cada paso, y añado mi gusto por la decoración con el fin de sacar el mejor partido a Toledo en Dulce. Acompáñame en este viaje y descubrirás desde los dulces más clásicos hasta un increíble mundo repostero lleno de fantasía.

Ana Sanz
La Ilustre Gacetillera
Caminante de lejanos rincones que han tenido a bien acogerme; retornada a Toledo por vocación y añoranza. Lectora compulsiva, escritora en mis ratos libres; me gustan los dulces, los libros, caminar mientras divago, conocer sitios y disfrutar las cosas sencillas.



