Hoy vamos a hacer la tarta más rica y apetitosa para el hombre que nos llenó de besos y nos hizo reír antes que ningún otro: papá. Para ese papá que, de pequeñ@, te subía a hombros con su superfuerza y te hacía sentir inmens@ mirando el mundo desde arriba. Para ese papá que te dejaba vestir desconjuntad@ porque él tampoco sabía combinar colores. Ese papá cuyas tortillas francesas siempre tenían formas raras y, al verte mirarlas con desconfianza, te contaba que eran tortillas mágicas para ti con forma de helicóptero o de elefante. El papá que tardaba 30 minutos en hacerte una coleta y, al apreciar el resultado, optaba por mandarte al cole con el pelo suelto pero te daba 17 besos y una ración de cosquillas antes de dejarte marchar. Vamos a hacer la tarta más rica para ese papá al que siempre llamas cuando el coche te deja tirad@. El papá que acude presto a tu casa con 4 cajas de herramientas para cambiarte un enchufe, colgar una lámpara o montar la estantería de Ikea. El papá que te llama desconcertado para preguntar por qué su ordenador hace cosas raras y el que siempre come chuches sin gluten para que su nieto celíaco pueda comerlas con él. Hoy vamos a hacer esta riquísima, superapetitosa y divertida tarta bigote sin gluten para el mejor papá del mundo.
Lista de la compra para nuestra tarta bigote sin gluten (para 8-10 raciones):
Para elaborar el bizcocho necesitaremos:
- 150 g. de chocolate negro para fundir.
- 125 g. de azúcar.
- 100 g. de mantequilla.
- 75 g. de harina de almendras.
- 50 g. de harina de maíz.
- 4 huevos.
- Media cucharadita de sal.
- 1 sobre de levadura en polvo sin gluten.
Para preparar la cobertura de chocolate necesitaremos:
- 200 g. de chocolate negro para fundir.
- 100 g. de mantequilla.
- Fideos de chocolate.
Utensilios necesarios para nuestra tarta bigote sin gluten:
- Bol.
- Tamizador.
- Cazo para baño maría.
- Cuchara de madera.
- Varillas eléctricas o manuales.
- Molde de 20 cm.
- Spray desmoldante.
- Papel vegetal.
- Rejilla enfriadora.
- Espátula de silicona.

¡Manos a la obra!
1. En primer lugar, precalentamos el horno a 180ºC.
2. En segundo lugar, tamizamos la harina de maíz y la levadura. Añadimos la harina de almendras. Reservamos.
3. A continuación, troceamos el chocolate y la mantequilla para el bizcocho y los calentamos al baño María mientras removemos hasta fundir. Reservamos.




4. Seguidamente, batimos las yemas con el azúcar hasta obtener una mezcla cremosa.
5. Agregamos la mezcla de chocolate con mantequilla y la mezcla de harinas y levadura. Mezclamos hasta obtener una masa homogénea.
6. Para continuar, añadimos la sal a las claras y las montamos a punto de nieve. Incorporamos las claras montadas a la masa y mezclamos. La masa es bastante densa, por lo que habrá que mezclar poco a poco y con movimientos suaves y envolventes.







7. Para finalizar, cubrimos la base del molde con papel de horno y rociamos con spray desmoldante. Vertemos la masa en él y horneamos 50 minutos.
8. Una vez horneado, dejamos enfriar sobre la rejilla enfriadora. Desmoldamos y lo cortamos como se muestra en la imagen, de forma que obtengamos dos partes iguales que serán los dos lados del bigote.






9. Para concluir, preparamos la cobertura de chocolate: troceamos el chocolate negro y la mantequilla y los calentamos al baño María mientras removemos hasta fundirlos.
10. Colocando papel vegetal debajo para no manchar, cubrimos el bizcocho con la ganache de chocolate y espolvoreamos con fideos de chocolate.





¿Verdad que tiene una pinta increíblemente golosa? ¡Fuera esas manos, maleantes, que os veo! Esta tarta es para papá y papá será el primero en morderla. Sacad el móvil, enfocad la tarta. Foto, foto, foto. Poned vuestra cara junto a la tarta. Sonreíd. Sonreíd más. Que más, he dicho. Foto, foto, foto. Llenad los pulmones.
- ¡¡¡PAPÁÁÁÁÁ!!!
Papá acercándose por el pasillo. Entrando por la puerta. Papá detectando la tarta. Ojos desorbitados, mandíbula inferior dislocada hasta el suelo. Sonrisa golosa como sólo papá sabe sonreír golosamente. Foto, foto, foto. Sólo por esa sonrisa, merece una tarta cada día del año, pero su médico no nos deja. Que si el azúcar y tal.
Partid porciones y repartid en platos. Peleaos por la porción más grande, pero sólo un rato. La porción más grande, hoy, es para papá. Ahora sí. ¡¡Comeeeeed!! ¡Disfrutad con vuestros papás en el Día del Padre y no olvidéis enviarnos vuestras fotos, que para eso las habéis hecho!




Han puesto su alma en esta riquísima, superapetitosa y divertida tarta bigote sin gluten:

Lourdes Fernández
Nuestra Guerrillera de los Fogones
Con el cariño, buen hacer y delicadeza que requiere la repostería pongo todo el empeño en cada paso, y añado mi gusto por la decoración con el fin de sacar el mejor partido a Toledo en Dulce. Acompáñame en este viaje y descubrirás desde los dulces más clásicos hasta un increíble mundo repostero lleno de fantasía.

Ana Sanz
La Ilustre Gacetillera
Caminante de lejanos rincones que han tenido a bien acogerme; retornada a Toledo por vocación y añoranza. Lectora compulsiva, escritora en mis ratos libres; me gustan los dulces, los libros, caminar mientras divago, conocer sitios y disfrutar las cosas sencillas.




