Hoy, mis queridos reposteros, os traemos unas galletas muy especiales cuya increíble historia se remonta muchos, muchos siglos atrás. Hoy vamos a hablaros de las soul cakes o galletas de almas, un dulce que ha logrado perdurar a través de los diferentes pueblos y culturas, adaptándose a distintos cultos y creencias. Originalmente se trataba de un dulce preparado en la fiesta celta del Samhain como ofrenda a los difuntos.
El origen de Halloween se remonta a la festividad pagana del Samhain, con la que los celtas celebraban el final de la temporada de cosechas. En la noche de Samhain se abría una brecha entre el mundo de los vivos y el de los muertos que permitía a los espíritus de los difuntos regresar para estar con los suyos. Es por ello que, quienes estaban vivos, ofrecían dulces a los difuntos que venían a visitarles cada año en esta noche mágica. (Junto a las almas de sus difuntos también regresaban otros espíritus malignos cuyo propósito era atormentar a los vivos, y de ahí la necesidad de disfrazarse: para que estos espíritus malignos no pudieran reconocer a los vivos).
El cristianismo adaptó muchas de estas fiestas paganas a sus propias costumbres, transformando el Samhain en el Día de Todos los Santos. Esta celebración del Samhain derivó en Irlanda en la fiesta de All Hollows’ Eve (la víspera de Todos los Santos) que, posteriormente, se contrajo en la palabra Halloween.
Se tiene constancia de que, ya en la Edad Media, los pobres de Irlanda y Gran Bretaña, casi siempre niños, iban de casa en casa en la noche de Halloween ofreciendo sus cánticos y plegarias para las almas de los familiares difuntos que se hallaban en el Purgatorio, con el fin de que pudieran liberarse. A cambio de estas plegarias se les ofrecían souls cakes o, simplemente, souls: galletas marcadas con una cruz en su cara superior para dejar constancia de que se trataba de limosnas. A este ritual se le llamaba souling. Con el paso del tiempo, el souling acabaría transformándose en el archiconocido truco o trato.
Ahora que conocemos la extraordinaria historia que acompaña a estas galletas, vamos a disfrutarlas, ¡faltaría más! ¡Acompañadnos al súper!
Lista de la compra para nuestros soul cakes:
- 450 g. de harina.
- 175 g. mantequilla en dados a temperatura ambiente.
- 175 g. de azúcar glas.
- 3 yemas de huevo.
- 70 g. de pasas sultanas.
- 1 cucharada de canela.
- 1 cucharada de nuez moscada.
- 5 cucharadas de leche.
Utensilios utilizados para elaborar nuestros soul cakes:
- Bol.
- Tamizador.
- Varillas manuales o eléctricas.
- Rodillo.
- Cortador.
- Bandeja de horno.
- Papel vegetal.
- Rejilla enfriadora.

¡Manos a la obra!
1. En primer lugar, precalentamos el horno a 170ºC.
2. En segundo lugar, tamizamos la harina, la canela y la nuez moscada. Reservamos.
3. A continuación, batimos la mantequilla y el azúcar glas hasta homogeneizar.
4. Sin dejar de batir, añadimos las yemas de huevo.




5. Seguidamente, agregamos la harina con la canela y la nuez moscada y continuamos batiendo hasta obtener una mezcla homogénea.
6. Por último, añadimos las pasas y 5 cucharadas de leche para conseguir una masa más suave que podamos moldear.
7. Hacemos una bola con nuestra masa y la envolvemos en papel film. La introducimos en la nevera durante media hora para poder trabajarla mejor.





8. Transcurrida la media hora, enharinamos la base de trabajo y el rodillo para evitar que la masa se pegue. Partimos la masa en dos trozos para hacerlos más manejables. Aplanamos los dos trozos de masa con el rodillo hasta obtener un grosor de unos 5 milímetros.
9. A continuación, cortamos nuestras galletas procurando que las pasas queden dentro de la masa para que no se quemen al hornear.
10. Para finalizar, dibujamos una cruz en la cara superior de las galletas y horneamos durante 12 – 15 minutos.
11. Una vez horneadas, las dejamos enfriar sobre la rejilla enfriadora y espolvoreamos con azúcar glas antes de servir.








Se dice que, por cada soul cake que se come en la noche de Halloween, un alma es liberada del Purgatorio para emprender su tránsito hacia el cielo. Es una idea bonita y seguro que, seáis afines o no a la fiesta de Halloween o a las distintas creencias religiosas, podréis sentir que es un privilegio (¡y un placer!) disfrutar de un dulce con tantos siglos de historia que, como si de magia se tratara, ha conseguido perdurar a través de las cultos celtas, romanos y cristianos hasta llegar a nuestros días.
Coged una soul cake, masticad y sentid el sabor de la historia que acompaña a estas galletas. ¡Pero primero enviadnos vuestras fotos!





Han puesto su alma en estas tan terroríficas como deliciosas soul cakes:

Lourdes Fernández
Nuestra Guerrillera de los Fogones
Con el cariño, buen hacer y delicadeza que requiere la repostería pongo todo el empeño en cada paso, y añado mi gusto por la decoración con el fin de sacar el mejor partido a Toledo en Dulce. Acompáñame en este viaje y descubrirás desde los dulces más clásicos hasta un increíble mundo repostero lleno de fantasía.

Ana Sanz
La Ilustre Gacetillera
Caminante de lejanos rincones que han tenido a bien acogerme; retornada a Toledo por vocación y añoranza. Lectora compulsiva, escritora en mis ratos libres; me gustan los dulces, los libros, caminar mientras divago, conocer sitios y disfrutar las cosas sencillas.




