Mis queridos reposteros, me ha dejado el novio. Así, de sopetón. Por WhatsApp. En condiciones normales iría a emborracharme con mi mejor amiga, con la que paso todos mis berrinches, pero está de fin de semana de convivencia con la gente de su empresa. (Empresas del mundo, por favor, abandonen la idea del fin de semana de convivencia. No nos gustan. En caso de que nos caigamos bien, ya nos ocuparemos de organizar planes juntos). También había pensado en montarme un fin de semana en Edimburgo o Ibiza pero tengo el coche en el taller. Cuando me pasen la factura, abortaré el viaje a Edimburgo, el de Ibiza, el sofá nuevo y el bolso en oferta de Hermès. Lo único que puedo hacer es mirar a mi gato Salem afilarse las uñas en el sofá y pensar en el nuevo sofá que no me voy a comprar. Y también en el novio que me ha dejado por WhatsApp. Si fuera verano, comería helado sin parar, pero es que hace fresquito y no me apetece. ¡Y ésa es la razón por la que reivindico el flan de coco como comida de consolación! Sí, sí, tiene que ser de coco. Modo tropical. Es más eficaz.
Esta mañana me levanté, me miré en el espejo del baño para arreglarme y me di cuenta de que aquello no tenía arreglo, así que regresé a la cama y decidí que hoy no me iba a levantar. Pero no es tan sencillo, necesitas una serie de cosas para sobrevivir: comida, bebida y el gato. Me llevé el gato a la cama y se marchó. La bebida me apetecía calentita así que me hice un café con leche. Bien grande. Y decidí que quería comer algo dulce, suave, de textura consoladora. Algo que me facilite la vida y el proceso de deglución. Así que me puse a preparar un flan de coco porque era lo único que me venía a la cabeza una y otra vez. Y otra. Y otra.
Con mi cara de mujer airada revenge, el pijama (satén rosa, súper fashion), sin lavar, sin peinar y sin maquillar, con los pelos por la cara, cogí todo lo que necesitaba y me dispuse a preparar un montón de flanes bieeeen ricos que me ocuparan buena parte del día. ¿Cómo…? ¿Que también queréis un flan de coco modo airado revenge? Pues venid conmigo a prepararlo y me contáis qué os ha pasado.
Qué hace especial al flan de coco
Cuando uno necesita un postre capaz de arreglar un día complicado, el flan de coco siempre aparece entre los candidatos más firmes. Su textura suave, su delicado sabor tropical y su cremosidad lo convierten en uno de los postres más reconfortantes que podemos preparar en casa.
La combinación de leche de coco, leche condensada y coco rallado aporta una intensidad de sabor que diferencia esta receta de otros flanes tradicionales. Cada cucharada resulta cremosa, aromática y perfecta para quienes disfrutan de los postres elaborados con coco.
Cómo hacer flan de coco casero paso a paso
Preparar un flan de coco casero es mucho más sencillo de lo que parece. Con unos pocos ingredientes y una cocción suave al baño María conseguiremos un postre cremoso, delicado y lleno de sabor.
Prepara las flaneras, desempolva las varillas y acompáñanos para elaborar uno de los postres con coco más irresistibles de nuestro recetario.
Lista de la compra (para 6 flanes):
Para preparar el caramelo necesitaremos:
- 125 g. de azúcar.
- 15 ml. de agua.
Para elaborar los flanes emplearemos:
- 4 huevos.
- 390 g. de leche condensada.
- 300 ml. de leche de coco.
- 100 g. de coco rallado (mas el coco rallado que utilicemos para decorar)
- 1 cucharadita de esencia de vainilla.
- Una pizca de sal.
Utensilios que emplearemos:
- Sartén.
- Cuchara de madera.
- Flaneras.
- Bol.
- Varillas manuales.
- Bandeja para horno.

¡Manos a la obra!
1. En primer lugar, precalentamos el horno a 170ª y hacemos el caramelo: ponemos el azúcar y el agua en una sartén y calentamos a fuego medio. Veremos que el azúcar adquiere tono dorado. Seguimos calentando mientras removemos con la cuchara de madera hasta que el azúcar se disuelva por completo y adquiera consistencia densa y coloración oscura. Retiramos del fuego y repartimos el caramelo entre las flaneras antes de que cristalice.







2. En segundo lugar, mezclamos en un bol los 4 huevos, la cucharadita de esencia de vainilla y la pizca de sal. Removemos con las varillas manuales.
3. A continuación, añadimos la leche condensada y la leche de coco. Batimos hasta homogeneizar pero sin excedernos para no agregar aire. De esta forma, la consistencia del flan será más cremosa.
4. Seguidamente, añadimos el coco rallado y removemos para homogeneizar.







5. Por último, vertemos la mezcla en los moldes hasta llenarlos y colocamos los moldes en la bandeja del horno. Ponemos agua en la bandeja hasta que llegue a la mitad de la altura de los moldes, aproximadamente, para cocerlos al baño María dentro del horno. Metemos la bandeja en el horno, que estaba precalentado a 170ºC, y cocemos los flanes 40 minutos.
6. Para finalizar, una vez cocidos los flanes, retiramos las flaneras del agua y dejamos enfriar a temperatura ambiente antes de meterlos en la nevera, donde deberán permanecer, al menos, 3 horas antes de consumirlos. Cuando desmoldemos los flanes para comerlos, podemos decorarlos con coco rallado sobre la superficie, ¡a menos que los hayamos comido ya y no queden flanes para decorar!




Trucos para conseguir un flan de coco más cremoso
Si queréis que vuestro flan de coco quede especialmente suave y sedoso, existen algunos pequeños trucos que merece la pena tener en cuenta.
- No batáis en exceso la mezcla para evitar incorporar demasiado aire.
- Utilizad ingredientes a temperatura ambiente.
- Cocinad siempre al baño María para garantizar una cocción uniforme.
- Evitad temperaturas excesivamente altas en el horno.
- Respetad el tiempo de reposo en frigorífico antes de consumirlo.
Estos sencillos detalles pueden marcar la diferencia entre un flan correcto y un auténtico flan de coco de categoría profesional.
Cómo conservar el flan de coco
El flan de coco debe conservarse siempre en frigorífico una vez enfriado. Lo ideal es mantenerlo dentro de sus moldes hasta el momento de servirlo para preservar mejor su textura.
Bien refrigerado puede mantenerse en perfectas condiciones durante varios días, aunque la experiencia nos dice que rara vez sobrevive tanto tiempo sin ser devorado por algún miembro especialmente goloso de la familia.
Beneficios del coco en repostería
El coco es uno de los ingredientes más apreciados en la repostería por su aroma característico y su enorme versatilidad. Puede utilizarse en bizcochos, tartas, galletas, mousses, flanes y multitud de elaboraciones dulces.
Además de aportar sabor, contribuye a generar texturas más interesantes y proporciona ese toque tropical tan reconocible que convierte muchas recetas en auténticos viajes culinarios sin necesidad de abandonar la cocina.
Preguntas frecuentes
¿Se puede hacer flan de coco sin leche condensada?
¿Por qué se cocina al baño María?
¿Cuánto tiempo debe enfriarse?
¿Se puede congelar?
¿Cómo saber si el flan está listo?
Me llevo los 6 flanes a la cama conmigo. Como ya he bebido mucho café, esta vez me hago un Cola Cao bien caliente. Me llevo al gato conmigo pero vuelve a escaparse. ¡Ya vendrás a pedir tu ración de flan, desagradecido!
Me tapo con el edredón, pongo la tele y me dispongo a llorar por el novio perdido, pero el flan está tan rico que no me sale el llanto. Tan sólo disfruto. Caray, ¡qué pronto se ha acabado el primero! No pasa nada, tengo 5 flanes más.
Intento forzar el llanto pero me urge más comerme el siguiente flan, ¡que está espectacular! No importa, tampoco me parece tan mal que me haya dejado por WhatsApp. Estoy pasando el día en pijama, en la cama, rodeada de flanes y Cola Caos, despeinada y sin maquillar. No le veo ningún pero. Me da más miedo que se acabe el flan. El gato viene a cotillear. No pienso darle nada.
Creo que voy por el cuarto flan. Viendo CSI. Me doy cuenta de que la vida me va muy bien. Tengo un flan riquísimo y nadie ha dejado mi cadáver junto a la piscina de una mansión en Miami para que vengan los del laboratorio criminalístico a recoger pruebas con hisopos de algodón y guantes. Tengo al gato acurrucado a mi lado. ¡Ni tan mal!
¡Me queda sólo un flan! De buen humor. Me he levantado, me he peinado y me he maquillado para hacerme las fotos con mi pijama de satén rosa junto a mi último flan de coco para enviar a Toledo en Dulce. ¡Para que vean lo bien que me ha ido mi ruptura sentimental con sus flanes de coco!
¡Disfrutad vuestros flanes de coco! ¡Y enviad vuestras fotos!




Han puesto su alma en este cremoso y delicioso flan de coco:

Lourdes Fernández
Nuestra Guerrillera de los Fogones
Con el cariño, buen hacer y delicadeza que requiere la repostería pongo todo el empeño en cada paso, y añado mi gusto por la decoración con el fin de sacar el mejor partido a Toledo en Dulce. Acompáñame en este viaje y descubrirás desde los dulces más clásicos hasta un increíble mundo repostero lleno de fantasía.

Ana Sanz
La Ilustre Gacetillera
Caminante de lejanos rincones que han tenido a bien acogerme; retornada a Toledo por vocación y añoranza. Lectora compulsiva, escritora en mis ratos libres; me gustan los dulces, los libros, caminar mientras divago, conocer sitios y disfrutar las cosas sencillas.




