Mis intrépidos reposteros, hoy es un día extraordinario. Hoy es el día en que pasaremos al siguiente nivel de nuestra Escuela de Chuchería y Repostería Reposterogwarts. ¿La llegada del hombre a la Luna? Menudencias comparado con lo que os traemos hoy. ¿El descubrimiento de América? Bah, fruslerías. ¿La llegada de la tele a nuestros hogares? Total, para lo que hay que ver… No, mis arrojados reposteros. Lo que os vamos a mostrar hoy es algo que soñabais con ver, pero no osabais mencionar. Eso es. Como el innombrable, pero en modo “bien”. ¿Perdón…? ¿Que quién es el innombrable? ¿Será posible…? ¡Leed a Harry Potter y volved cuando sepáis su nombre, cáscaras! (Respirando. Ignorando pregunta. Serenando). ¿Recordáis cuando os contábamos cómo hacer un bizcocho? Nuestras primeras recetas… Como mi primera colonia Chispas pero en modo pastel. ¡Qué tiempo tan feliz…! Tantas cosas por descubrir… ¿Recordáis cuando, tiempo después, nos atrevimos a mezclar el universo de los bizcochos con el universo del chocolate? ¡Aquello fue magia! La Paris Fashion Week de los pasteles. El Madrid-Barça de los bizcochos: ¡el bizcocho de chocolate! ¡La apoteosis! Buáh, qué buena época… Pues bien, mis aventureros reposteros, lo que hoy os traemos no es magia, ¡es hechicería! ¡Es la mezcla de lo imposible! ¡El mestizaje de lo extraordinario! Ángel y demonio en un mismo pastel. Blanco y negro en un mismo bizcocho. La luz y la oscuridad. La noche y el día. Hoy os traemos… tachááánnn… ¡¡el bizcocho marmolado!!
Gracias. ¡Gracias, mis queridos reposteros! Basta de aplausos. El mérito es todo vuestro por llegar hasta aquí con nosotros. Jamás lo habríamos hecho sin vuestro aliento. Gracias. Graaaacias. Y dale. ¡Venga ya! ¡Que no es para tanto, leñe!
Parece cosa de magia. Y lo es. Magia repostera. Pero magia de la facilita, de primero de hechicería, la del abracadabra pata de cabra. Se trata de un pastel con apariencia de fantasía pero mucho más sencillo de lo que imagináis. ¿Queréis hacer vuestro propio bizcocho marmolado? ¡Venid con nosotros a nuestra clase de pociones y encantamientos reposteros! ¡Vamos al súper!
Lista de la compra para nuestro bizcocho marmolado:
- 3 huevos grandes.
- 200 g. de harina.
- 1 yogur de limón.
- 1 medida de aceite de girasol con el vaso del yogur.
- 2 medidas de azúcar.
- 2 cucharadas de cacao en polvo.
- 1 sobre de levadura.
Utensilios necesarios para nuestro bizcocho marmolado:
- Boles.
- Tamizador.
- Varillas eléctricas o manuales.
- Papel vegetal.
- Molde.
- Rejilla enfriadora.

¡Manos a la obra!
1. En primer lugar, tamizamos la harina y la levadura. Reservamos.
2. En segundo lugar, mezclamos en un bol los huevos, el yogur, el aceite y el azúcar. Batimos hasta integrarlo todo.




3. A continuación, agregamos poco a poco la harina y la levadura mientras batimos hasta obtener una masa cremosa y homogénea.
4. Seguidamente, dividimos la masa en dos. Colocamos cada mitad en un bol y a uno de ellos le añadimos las dos cucharadas de cacao. Mezclamos hasta homogeneizar.





5. Por último, cubrimos nuestro molde con papel vegetal y vertemos varias capas de masa mezclando la clara y la oscura sucesivamente.
6. Para finalizar, precalentamos el horno a 180ºC y horneamos durante 45 minutos (o hasta que, al pinchar con la varilla, ésta salga limpia)
7. Una vez horneado, extraemos nuestro bizcocho y dejamos enfriar sobre la rejilla.





Wingardium leviosa, alas de mariposa, deseo que mi receta sea la más hermosa. Dientes de hurón, ojos de ratón, sé que este bizcocho ¡os gustará mogollón!
Pues sí, mis hechiceros reposteros, la magia está hecha. Todo aquel que coma este bizcocho quedará encantado para siempre. Pero no, mucho ojo, aquel que lo coma no caerá rendido a vuestros pies: ¡se enamorará del bizcocho! Pues claro, ¿qué pensabais? ¿Cómo…? Que lo que queréis es que vuestro crush se enamore de vosotros… Hummm… Bueno, para eso tendremos que seguir investigando futuras recetas. Hasta entonces, ¡disfrutad vuestro riquísimo bizcocho marmolado!
Pero, ¿qué hacéis? ¡Soltad ese bizcocho! ¡Que lo soltéis, he dicho! ¡Ahora! ¿Es que no pensáis enviarnos fotos antes de que se acabe? Click, foto, click, foto, click, foto. Ahora sí, ¡comeeeeed!





Han puesto su alma en este esponjoso e increíble bizcocho marmolado:

Lourdes Fernández
Nuestra Guerrillera de los Fogones
Con el cariño, buen hacer y delicadeza que requiere la repostería pongo todo el empeño en cada paso, y añado mi gusto por la decoración con el fin de sacar el mejor partido a Toledo en Dulce. Acompáñame en este viaje y descubrirás desde los dulces más clásicos hasta un increíble mundo repostero lleno de fantasía.

Ana Sanz
La Ilustre Gacetillera
Caminante de lejanos rincones que han tenido a bien acogerme; retornada a Toledo por vocación y añoranza. Lectora compulsiva, escritora en mis ratos libres; me gustan los dulces, los libros, caminar mientras divago, conocer sitios y disfrutar las cosas sencillas.




