Mis queridísimos reposteros, pregunta de examen para golosones toledanos: ¿cuál es la forma más sencilla de ir a la playa desde Toledo? Noooo, no necesitáis Google Maps, dejad los móviles. Esta respuesta corre por cortesía de la casa: salimos por la CM-42, empalmamos con la AP-36, paramos en La Roda para tomar un café y comprar unos deliciosos Miguelitos y luego seguimos en dirección a cualquiera de las maravillosas playas de la costa Valenciana.
Y ahora, para subir nota, ¿cuál es la forma más sencilla de ir a la Costa del Sol desde Toledo? Facilísimo: salimos por la CM-42, empalmamos con la AP-36, paramos en La Roda para tomar un café y comprar unos deliciosos Miguelitos y luego cogemos cualquier autovía que nos lleve camino de Estepona, Benalmádena o Fuengirola.
Última pregunta, para matrícula de honor: ¿cuál es la forma más sencilla de ir desde Toledo a cualquier maravillosa playa de la costa norte? ¿Todavía lo dudáis? Pues claro que sí: salimos por la CM-42, empalmamos con la AP-36, paramos en La Roda para tomar un café y comprar unos deliciosos Miguelitos y luego cogemos cualquier autovía que nos quiera llevar hacia el norte.
¡Estáis todos aprobados! ¡Vamos a celebrarlo! ¡Comeremos Miguelitos hasta que nos estallen los vaqueros!
¿Cómo…? Que vives en Suances y la AP-36 te pilla a desmano… eso no es impedimento para un intrépido repostero. Coge las llaves de casa y no olvides la tarjeta de crédito. ¡Nos vamos al súper!
Lista de la compra para nuestros miguelitos:
- 500 ml. de leche entera.
- 100 g. de azúcar.
- 2 láminas de hojaldre.
- 5 yemas de huevo.
- 60 g. de fécula de maíz.
- 25 g. de mantequilla cortada en dados.
- La ralladura de un limón.
- Azúcar glas.
Utensilios para elaborar nuestros miguelitos:
- Cazo.
- Varillas manuales y/o eléctricas.
- Cuchillo.
- Papel vegetal.
- Bandeja de horno.
- Manga pastelera con boquilla.

¡Manos a la obra!
1. En primer lugar, infusionamos la leche con la mantequilla y la ralladura de limón a fuego lento mientras removemos. Cuando comience a humear, retiramos del fuego y dejamos que se enfríe.
2. En segundo lugar, precalentamos el horno a 180ºC con calor arriba y abajo. Vamos a cortar las láminas de hojaldre en cuadrados y los colocaremos en una bandeja con papel de horno. Primero hornearemos una lámina de hojaldre durante 15 minutos y después la segunda lámina, otros 15 minutos.





3. A continuación, colocamos en un bol las 5 yemas de huevo, el azúcar y la fécula de maíz. Batimos hasta que la mezcla se vuelva blanquecina.
4. Vertemos sobre esta mezcla la leche infusionada haciéndola pasar por un colador. La leche debe estar bien fría ya que, si estuviera caliente, podría cuajar las yemas. Mezclamos bien.




5. Seguidamente, colocamos la mezcla en el fuego, añadimos la esencia de vainilla y calentamos a fuego medio removiendo constantemente para evitar que se pegue al cazo. Antes de que llegue a hervir, retiramos del fuego. Para entonces notaremos que la mezcla habrá espesado un poco, adquiriendo la consistencia de una crema.
6. Colocamos la crema en un bol y dejamos que se enfríe cubriéndola con papel film para evitar que se forme costra en la superficie.



7. Por último, vamos a montar los Miguelitos: cuando estén fríos tanto la crema como los hojaldres, metemos la crema en la manga pastelera y cortamos los hojaldres por la mitad para obtener una mitad superior y una mitad inferior. Cubrimos la mitad inferior con la crema pastelera y tapamos la crema con la mitad superior del hojaldre. Haremos lo mismo con cada porción de hojaldre.
8. Ya sólo nos queda cubrir la parte superior de los Miguelitos con azúcar glas ¡y zampar uno tras otro como si no hubiera un mañana!






Pero, ¿qué hacéis, ansiosos? ¡Esperad! ¡Que lo del mañana es solo una expresión! ¡Primero tenéis que enviarnos fotos! ¡Claro que podéis aguantaros! ¡El dolor os hará libres!
Coged un Miguelito. Abrid la boca. Colocad el Miguelito delante. Selfie, selfie, selfie. Meted el Miguelito en la boca. ¡Sin masticar! ¡Y sin quejarse! ¡Chitón! ¡He dicho chitón! Selfie, selfie, selfie.
Mis guerreros reposteros, ¡¡devoraaaaaad!! ¡¡Ahú, ahú, ahú!!
¡Queremos ver esas fotos!





Han puesto su alma en estos increíbles Miguelitos:

Lourdes Fernández
Nuestra Guerrillera de los Fogones
Con el cariño, buen hacer y delicadeza que requiere la repostería pongo todo el empeño en cada paso, y añado mi gusto por la decoración con el fin de sacar el mejor partido a Toledo en Dulce. Acompáñame en este viaje y descubrirás desde los dulces más clásicos hasta un increíble mundo repostero lleno de fantasía.

Ana Sanz
La Ilustre Gacetillera
Caminante de lejanos rincones que han tenido a bien acogerme; retornada a Toledo por vocación y añoranza. Lectora compulsiva, escritora en mis ratos libres; me gustan los dulces, los libros, caminar mientras divago, conocer sitios y disfrutar las cosas sencillas.




