Mis intrépidos reposteros, aún no lo sabéis, pero el día de hoy se estudiará en las escuelas del futuro como se estudian ahora el descubrimiento de América, la llegada del hombre a la Luna o la salida a la venta del primer disco de Camela. Imaginad, ¿qué pasaría si alguien uniera Marvel y DC? ¿Superman con Thor? ¿Batman y Spiderman? La apoteosis, ¿a que sí? ¿Qué sucedería si una mente piadosa y brillante inventara juegos que pudieran jugarse tanto en Nintendo, como en Xbox o en Play Station? El delirio, ¿o no? ¿Qué ocurriría si un visionario hiciera un crossover entre Outlander, Los Bridgerton y Anatomía de Grey? ¡Buah, la locura! Mis queridos reposteros: no, nadie va a poner juntos a Jamie Fraser, el Duque de Hastings y el Doctor Macizo en una misma serie, pero en el mundo de la repostería, nada es imposible. ¿Quién de vosotros no ha tenido una crisis existencial con un croissant en una mano y una bolsita de galletas Oreo en la otra? A nosotros nos ocurre todas las tardes para merendar. Pues bien, nos llena de orgullo y petulancia deciros que hoy es el día en que rozaremos con los dedos el Nirvana de la repostería. ¿Por qué tenemos que elegir entre merendar croissants o galletas Oreo? ¿Por qué no podemos meterle un bocado a cada uno? ¡No queremos tener que elegir nunca más! ¡No vamos a tolerar más cribas! ¡Lo queremos todo! ¡Queremos croissants de Oreo!
Lista de la compra para nuestros Croissants de Oreo:
- 1 lámina de hojaldre con mantequilla.
- 1 tableta de chocolate Oreo.
- 1 huevo para pintar.
- 2 galletas Oreo muy troceadas.
- 1 tableta de chocolate blanco.
-
Utensilios para elaborar nuestros Croissants de Oreo:
- Rodillo.
- Bandeja de horno.
- Papel vegetal.
- Pincel de silicona.
- Rejilla enfriadora.
- Cazo de doble fondo para baño María.

¡Manos a la obra!
1. En primer lugar, extendemos la lámina de hojaldre sobre la superficie de trabajo. Una vez extendida, la cortamos en triángulos alargados.



2. En segundo lugar, colocamos un trozo de chocolate Oreo en la parte gruesa del triángulo y enrollamos sobre éste el resto del triángulo para formar los croissants.
3. Seguidamente, precalentamos el horno a 200ºC.
4. A continuación, batimos el huevo en un cuenco y pintamos con él los croissants con ayuda de un pincel de silicona.




5. Introducimos los croissants en el horno y horneamos 15 minutos. Transcurridos los 15 minutos, dejamos enfriar sobre la rejilla enfriadora.
6. Posteriormente, fundimos el chocolate blanco al baño María o a pequeños golpes de calentamiento en el microondas.




7. Para acabar, mojamos los extremos de los croissants en el chocolate blanco y espolvoreamos sobre éste los polvitos de las galletas Oreo que habíamos troceado.



¿Percibís ese aroma a croissants recién horneados? ¿A chocolate fundido? ¿No se os hace la boca agua con ese toque a Oreo que impregna el ambiente en la cocina? Mirad esos croissants recién salidos del horno. Tiernos, aromáticos, crujientes. Tomad uno en vuestras manos, divididlo en dos. Contemplad el apetitoso chocolate de Oreo que baña su interior, apreciad el jugoso chocolate blanco que abraza los extremos con sus polvillos de Oreo. ¿Sentís vuestra mirada pecaminosa? ¿Notáis con qué ardor os mordéis el labio? Seguro que en algún lugar del mundo está prohibido lo que estáis pensando.
¡¡Tenéis que arrancaros ese pensamiento de la cabeza!!
¡¡Diosito de los fogones!! ¡¡Por el amor de San Golosín!! ¡¡¿Cómo?!!
¿Cómo va a ser, tarugos? ¡Comiendo! ¡¡Devoraaad!! ¡¡Que no quede ningunooo!!
P.D. ¿Os los habéis comido ya? ¿Todos? ¿Os acordasteis de hacer las fotos para Toledo en Dulce? ¿No? ¡Ups, qué contratiempo, ahora vais a tener que preparar más croissants de Oreo!




Han puesto su alma en estos increíbles croissants de Oreo:

Lourdes Fernández
Nuestra Guerrillera de los Fogones
Con el cariño, buen hacer y delicadeza que requiere la repostería pongo todo el empeño en cada paso, y añado mi gusto por la decoración con el fin de sacar el mejor partido a Toledo en Dulce. Acompáñame en este viaje y descubrirás desde los dulces más clásicos hasta un increíble mundo repostero lleno de fantasía.

Ana Sanz
La Ilustre Gacetillera
Caminante de lejanos rincones que han tenido a bien acogerme; retornada a Toledo por vocación y añoranza. Lectora compulsiva, escritora en mis ratos libres; me gustan los dulces, los libros, caminar mientras divago, conocer sitios y disfrutar las cosas sencillas.




