¿Estáis pensando hacer un postre especial para la comida pero no os apetece enredaros mucho? ¿No sabéis qué hacer? Fácil: una crema catalana. Veamos si se cumplen las condiciones propicias:
- ¿Es domingo por la mañana, estamos vagueando y no sabemos cómo entretenernos?
- Tick √
- ¿Tenemos la nevera llena de ingredientes reposteros?
- Tick √
- ¿Hemos cortado internet de forma remota al móvil de nuestros hijos y ahora están aburridos y dando guerra?
- Tick √
- ¿Nos apetece comer un postre rico, nutritivo y tradicional?
- ¡Por supuesto, eso ni se pregunta! √ √ √ √ √
Veredicto: ¡se cumplen las condiciones idóneas!
Llamad a los peques, que hoy se van a olvidar de Tiktok preparando su propio postre del domingo para poder fardar con sus amigos diciendo que son unos reposteros sensacionales.
Lista de la compra para nuestra crema catalana:
- 1 litro de leche entera.
- 8 huevos.
- 100 g. de azúcar.
- 20 g. de maicena.
- Canela en rama.
- Corteza de limón y de naranja.
- Azúcar para caramelizar por encima.

Utensilios utilizados:
- Cazo.
- Bol.
- Varillas manuales.
- Pico vertedor de líquidos.
- Ramequines.
- Soplete de repostería.
¡Manos a la obra!
- Pelamos las cortezas de un limón y de una naranja poniendo cuidado en no añadir la parte blanca de la corteza: ésta es amarga y es conveniente evitar este amargor en nuestros dulces.
- Cascamos los huevos y separamos las yemas de las claras puesto que, para preparar este postre, solo vamos a emplear las yemas.

3. Ponemos a calentar la leche junto con las ralladuras de limón y naranja y la canela en rama


4. Mientras esperamos a que la leche comience a hervir, mezclamos en un bol el azúcar, la maicena y las yemas batidas.




5. Cuando la leche empiece a hervir, echamos en ella la mezcla de yemas, azúcar y maicena y seguimos removiendo lentamente a fuego medio hasta que comience a hervir de nuevo. Procuraremos no mezclar demasiado para evitar que se formen burbujas de aire en la crema. Tampoco debemos cuajar la crema en exceso ya que, de esta forma, obtendríamos una crema pastelera en lugar de crema catalana.


6. Retiramos del fuego y vertemos la crema en recipientes individuales. Dejamos enfriar.


7. Espolvoreamos la superficie de cada recipiente con azúcar y quemamos éste empleando un soplete de cocina a una distancia moderada para no quemar en exceso.


¡Voilà! Dejamos enfriar y sacamos muchas fotos para que nuestros peques las cuelguen en sus cuentas de Instagram como pequeños influencers gastronómicos. ¡Disfrutad de vuestras cremas catalanas!








Han puesto su alma en estas deliciosa crema catalana:

Lourdes Fernández
Nuestra Guerrillera de los Fogones
Con el cariño, buen hacer y delicadeza que requiere la repostería pongo todo el empeño en cada paso, y añado mi gusto por la decoración con el fin de sacar el mejor partido a Toledo en Dulce. Acompáñame en este viaje y descubrirás desde los dulces más clásicos hasta un increíble mundo repostero lleno de fantasía.

Ana Sanz
La Ilustre Gacetillera
Caminante de lejanos rincones que han tenido a bien acogerme; retornada a Toledo por vocación y añoranza. Lectora compulsiva, escritora en mis ratos libres; me gustan los dulces, los libros, caminar mientras divago, conocer sitios y disfrutar las cosas sencillas.




