¡Al fin en casa! ¡Tacones fuera! ¡Abrigo fuera! ¡¡Niñoooos!! ¿Niños? ¿Qué ocurre…? ¿Qué diantres es esta sensación extraña…? No sé cómo definirlo, es tan raro… Humm… Silencio. Eso es. La sensación extraña es silencio. Qué espeluznante. ¿Qué ha pasado? Veamos… la niña quedó con sus compañeros para hacer un trabajo… el niño tenía partido de fútbol… ¿y el cari? Es verdad, el cari quedó con sus colegas de la universidad… ¿Estoy sola? ¡¿SOLA?! ¡QUÉ EMOCIÓN! ¡QUÉ NERVIOS! ¿Y AHORA QUÉ HAGO? ¿Leer? Si solo tengo libros infantiles. ¿Ver la tele? Está puesta en Clan tv y no sé dónde está el mando. ¿Me hago un cubata? Solo hay batidos de fresa y zumos de melocotón en la nevera. Huummm… ¿Seguro que quiero ser adulta…? ¿Y si hago una diablura, ahora que nadie me ve? ¡Una diablura que engorde! ¡Una chuche para mí sola! Algo que me recuerde a mi infancia, a los recreos del cole, las meriendas saltando a la comba, los bollos con calcomanías que nos pegábamos en las manos bajo el chorro del agua en los baños del cole… ¡BOLLICAOS! ¡VOY A HACER BOLLICAOS! ¡¡Y ME LOS PIENSO COMER TODOS!!
Hoy, ¡la niña soy yo! ¡Y tengo la receta perfecta!
Lista de la compra para nuestros bollicaos:
- 620 g. de harina de fuerza.
- 250 g. de Nutella.
- 250 ml. de leche.
- 2 huevos.
- 100 g. de azúcar.
- 60 g. de mantequilla a temperatura ambiente.
- 7 g. de levadura seca de panadería.
- 10 g. de sal.
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Utensilios para elaborar nuestros bollicaos:
- Jarra medidora.
- Bol.
- Tamizador.
- Amasador.
- Papel film.
- Papel de horno.
- Rodillo pequeño.
- Bandeja de horno.
- Rejilla enfriadora.

¡Manos a la obra!
1. En primer lugar, mezclamos en un bol la leche, el azúcar y la levadura. Removemos bien y dejamos reposar al menos 10 minutos.
2. En segundo lugar, tamizamos la harina en el bol del amasador. Agregamos la sal y los huevos y comenzamos a batir.
3. Sin dejar de batir, añadimos poco a poco la mezcla de leche y azúcar hasta integrarlo todo completamente.




4. Agregamos la mantequilla cortada en trocitos pequeños y seguimos batiendo para integrarla.
5. A continuación, vamos a intercalar una serie de periodos de amasado con periodos de reposo para que se desarrolle el gluten. En primer lugar, vamos a amasar 3 minutos a velocidad baja.
6. Dejamos reposar la mezcla 5 minutos.
7. Amasamos por segunda vez 3 minutos a velocidad baja.
8. Dejamos reposar 5 minutos.
9. Amasamos por tercera vez 3 minutos a velocidad baja.
10. Dejamos reposar 3 minutos.
11. Amasamos por cuarta y última vez durante 5 minutos a velocidad media-alta.
12. A continuación, hacemos una bola con la masa, la introducimos en un bol, la tapamos con papel film y dejamos reposar hasta que doble su tamaño (unas 2 horas aproximadamente)




13. Transcurrido este tiempo, enharinamos un papel de horno para trabajar sobre él y enharinamos también nuestras manos para evitar que la masa se nos pegue. Dividimos la masa en 10 bolas del mismo tamaño, cubrimos todas las bolas con un paño y las dejamos reposar unos 20 minutos.
14. Cuando transcurran los 20 minutos, aplanamos cada bola con un rodillo, colocamos en el centro dos cucharadas de Nutella y enrollamos la masa sobre la Nutella para darle forma de flauta, cuidando de cerrar los bordes de los extremos para que no se salga la Nutella. Hacemos rodar cada flauta con las manos para afinarla más.






15. Seguidamente, colocamos papel de horno sobre la bandeja del horno y ponemos encima las flautas. Las cubrimos con un paño y dejamos reposar 45 minutos fuera del horno.
16. Transcurrido este tiempo, precalentamos el horno a 180ºC y horneamos las flautas durante unos 15 minutos, hasta ver que adquieren color dorado.
17. Por último, extraemos los bollicaos del horno y dejamos enfriar sobre la rejilla enfriadora.



¡Vamos, que lo que queda es lo más divertido! Se acerca la hora de la cena. Va a llamar la niña en treinta segundos. Sí, puede quedarse a cenar en casa de su amiga Sara. Va a llamar el niño en dos minutos. Sí, puede quedarse a entrenar con el primo, ya lo traerá la tía después. Whatsapp del cari. No, no me importa que tome unas cervezas con sus colegas, así puedo avanzar con ese informe del trabajo. Familia colocada.
Quitaos el delantal. Ahuecaos el pelo. Pintaos los morros bien rojos. Servíos una copa de vino. Más vino. Más. Coged el primer bollicao, haceos un selfie para Toledo en Dulce y dadle un buen bocado. ¡Sin remordimientos ¡Pero qué ricos, Dios mío! ¿Cómo he podido vivir todos estos años sin bollicaos? ¿En qué momento mi vida se volvió tan vacía? ¡Ñam, ñam! ¿Dejar bollicaos para que los prueben los niños…? ¡Ni hablar! ¡Que se compren uno! ¡No pienso dejar ni las migas! Ñam, ñam…





Han puesto su alma en estos increíbles bollicaos:

Lourdes Fernández
Nuestra Guerrillera de los Fogones
Con el cariño, buen hacer y delicadeza que requiere la repostería pongo todo el empeño en cada paso, y añado mi gusto por la decoración con el fin de sacar el mejor partido a Toledo en Dulce. Acompáñame en este viaje y descubrirás desde los dulces más clásicos hasta un increíble mundo repostero lleno de fantasía.

Ana Sanz
La Ilustre Gacetillera
Caminante de lejanos rincones que han tenido a bien acogerme; retornada a Toledo por vocación y añoranza. Lectora compulsiva, escritora en mis ratos libres; me gustan los dulces, los libros, caminar mientras divago, conocer sitios y disfrutar las cosas sencillas.




