Hoy es un día insigne, una fecha para marcar en el calendario. Mis intrépidos reposteros, vamos a hablar de un clásico entre los clásicos. Un Madrid-Barça de la repostería, el Paris Fashion Week de los dulces, el Gran Premio de Mónaco de los postres. Hoy vamos a conocer al heredero de dos de las estirpes más distinguidas del mundo de la repostería: la de los bizcochos y la del chocolate. Era cuestión de tiempo que se cruzaran para dar a luz a uno de los descendientes más archiconocidos del universo repostero: el BIZCOCHO DE CHOCOLATE.

La historia del bizcocho de chocolate se encuentra íntimamente ligada a la historia del chocolate, cuyo consumo se remonta a las culturas mesoamericanas, en forma de bebida alcohólica elaborada por la fermentación del cacao. Algunos documentos antiguos mencionan a Hernán Cortés como el primer europeo que probó la bebida a base de cacao que preparaban los aztecas. Uno de los monjes que viajaban con Cortés hizo llegar el cacao al Monasterio de Piedra, donde prepararon chocolate edulcorado con azúcar por primera vez en Europa. A partir de aquí su ascenso fue meteórico, posicionándose como trending topic de las bebidas entre la aristocracia europea y poniendo de moda las chocolatadas de la alta nobleza, que eran como las raves actuales pero con vestidos de época y sibaritismo

Cacao
Vaina de cacao en árbol

Sin embargo, el chocolate en la Edad Moderna se encontraba limitado por su condición de dulce para beber, lo que hacía imposible su aplicación a las recetas de repostería. En 1828, el holandés Coenraad Johannes van Houten patentó un método para separar el contenido graso del cacao (manteca de cacao) del cacao desgrasado, que comenzó a vender como cacao en piedra (sólido) y como cacao en polvo. La solidificación del chocolate dio el pistoletazo de salida a su utilización en el universo de la repostería, dando lugar a los primeros bombones y bizcochos de chocolate.

Cacao sólido en bloque y polvo
Elaboración de bombones de chocolate

Hacia el 1832, un joven aprendiz de repostero llamado Franz Sacher creó la tarta Sacher, un bizcocho cubierto de chocolate que pronto hizo las delicias de las damas y caballeros que deleitaban sus tardes de paseo con parada en boxes en alguna pastelería vienesa de la época. En aquel entonces, las tartas y bizcochos de chocolate eran, sencillamente, bizcochos blancos con cobertura de chocolate, ya que la textura áspera del chocolate hacía imposible poder hornearlo junto a la harina.

En 1880, el suizo Rodolphe Lindt inventó un aparato capaz de triturar el cacao en partículas mucho más finas para dar al chocolate una textura más suave, lo que precipitó el siguiente gran paso en la historia del chocolate y sus bizcochos. Esta nueva textura hizo posible la elaboración de las primeras tabletas de chocolate, así como la mezcla del chocolate con la harina para formar masas que pudieran ser horneadas y crear los primeros bizcochos de color oscuro.

Bizcocho blanco bañado en chocolate
Tabletas de chocolate

La primera receta conocida de bizcocho de chocolate data del año 1847, fecha en que se imprime en Filadelfia el libro de cocina Ladies Receipt Book, de Eliza Lesley. La primera receta de bizcocho de color oscuro se remonta al año 1900, y se trata del Devil’s food o pastel del Diablo, llamado así en contraposición al pastel blanco o pastel de ángel (también hay quien cree que el nombre de pastel del Diablo se debe a que está tan rematadamente rico que comerlo tiene que ser pecado). Desde entonces hasta hoy, la receta ha evolucionado dando lugar a un sinfín de postres de chocolate, desde el bizcocho de chocolate más sencillo, la tarta Sacher y el pastel del Diablo hasta la Selva Negra o la Red Velvet, pasando por el pastel alemán, el brownie o invenciones más modernas como el coulant de chocolate.

Tarta Sacher

Claro que sí, el pastel de chocolate también tiene su efeméride: el 27 de enero se celebra el día mundial del pastel de chocolate. Y lo merece porque, como decía Audrey Hepburn, “un pastel de chocolate agradable y cremoso puede hacer mucho por mucha gente, como lo hace por mí”.

¿Queréis saber dónde comer los mejores bizcochos, pasteles y tartas de chocolate del planeta? Spoiler: preparaos para oír vuestros estómagos rugir. Lo que vais a leer a continuación supera el umbral de contención humano. Antes de programar vuestro próximo viaje, leed atentamente esta lista de los mejores bizcochos, tartas y pasteles de chocolate elaborada por la agencia de viajes Rumbo (más quisiera yo haber golosineado en tantos lugares del mundo).

En el puesto número uno se sitúa el Landeau Cafe de Lisoba, cuyo pastel de chocolate fue calificado por el New York Times como “endemoniadamente bueno”. Si estáis en Lisboa, visitadlo de incógnito para que ningún desaprensivo pueda colgar vuestro rostro en sus redes sociales abandonándoos al deseo y perdiendo las buenas maneras.

En el número dos, el Hotel Sacher de Viena, propiedad de los descendientes de Franz y su hijo Eduard Sacher, cuya exquisita tarta Sacher hacía las delicias de la mismísima Sissí. Dicen que le gustaba tanto esta tarta que todas las tardes acudía en su carroza a por una porción a la pastelería Demel (que disputó con el hotel durante mucho tiempo la propiedad de la receta).

En tercer lugar, una pastelería que os traerá dulcísimos recuerdos: Magnolia Bakery, Nueva York, mundialmente famosa gracias a la serie Sexo en Nueva York (de hecho, venden un cupcake llamado Carrie). Además de cupcakes, brownies o tartas de zanahoria, podréis encontrar uno de los mejores pasteles alemanes del mundo (el cual, a pesar del nombre, es una de las recetas de pastel de chocolate más tradicionales de Estados Unidos).

Si viajáis a Milán no dejéis pasar la oportunidad de probar las tartas de chocolate de la pastelería Knam, propiedad de Ernst Knam, conocido como el Rey del Chocolate italiano; en Ámsterdam debéis probar las tartas de chocolate de Zoet Hartig y, en Budapest, no podéis marcharos sin degustar el Zserbo Szelet del café Gerbaud, un pastel de chocolate a capas con frutos secos, mermelada y azúcar en polvo. Toda una experiencia.

Tarta de chocolate de Landeau Café
Zserbo Szelet de Café Gerbeaud

¿Cómo decís? ¿Que habéis tenido la suerte de probar una de estas delicias chocolateras y no me lo habéis dicho hasta ahora? Ya estáis tardando en contármelo todo, desde la primera cucharada hasta la última. ¡Sin escatimar detalles!

Y los que no lo hayáis probado, manos a la obra: a continuación os contamos cómo elaborar de forma fácil la versión más sencilla de todas estas delicias: el bizcocho de chocolate. Añadid capas de mermelada, frutos secos o nata a vuestro gusto y habréis innovado vuestra propia criatura chocolatera. ¡Poneos el delantal!

Ingredientes

Para el bizcocho:

  • 200 gramos de chocolate de cobertura negro.
  • 200 gramos de harina de repostería.
  • 10 gramos de levadura química.
  • 200 gramos de mantequilla.
  • 4 huevos medianos (de unos 50 gramos cada uno) a temperatura ambiente.
  • 200 gramos de azúcar.
  •  1 c/c (cucharada de café) de esencia de vainilla
  •  1 pizca de sal.
  •  Spray desmoldante o algo de mantequilla para pintar el molde.

Para la cobertura de chocolate:

  • 200 gramos de chocolate de cobertura negro.
  • 200 gramos de nata líquida (35% de materia grasa).

Utensilios y herramientas

  • Boles y recipientes variados.
  • Molde para el bizcocho. 
  • Varillas manuales.
  • Varillas eléctricas o robot de cocina.
  • Espátula.
  • Horno.
  • Rejilla de enfriado.

Elaboración del bizcocho de chocolate

Empezamos derritiendo el chocolate de cobertura (200 gramos) en un recipiente. ¿Lo más sencillo? A intervalos cortos de microondas, con mucho cuidado para que no se queme. Puedes hacerlo también al baño María. Haz lo mismo con la mantequilla (200 gramos). Mezcla ambos y reserva.

bizcocho cubierto de chocolate
tabletas de chocolate

Preparemos el molde. Para poder desmoldar fácilmente nuestro bizcocho podemos, bien pintarlo con algo de mantequilla, o bien usar un spray antiadherente. Nosotros hemos optado por esta última opción. A continuación añadimos a un recipiente la harina (200 gramos), la levadura (10 gramos) y la sal (1 pizca). Mezclamos bien con unas varillas, hasta que todo esté bien integrado y homogéneo.

bizcocho cubierto de chocolate
tabletas de chocolate
bizcocho cubierto de chocolate

¡Seguimos! En otro recipiente vamos a mezclar los huevos (4 medianos) y el azúcar (200 gramos), y montamos con unas varillas eléctricas hasta que los huevos blanqueen. Recuerda, también puedes utilizar un robot.

bizcocho cubierto de chocolate
tabletas de chocolate
bizcocho cubierto de chocolate
tabletas de chocolate

Agrega la mezcla de chocolate y mantequilla que teníamos reservada, y la esencia de vainilla (1 cucharadita de café). Mezclamos bien con una espátula, con movimientos envolventes.

bizcocho cubierto de chocolate
tabletas de chocolate
bizcocho cubierto de chocolate

A continuación agregamos la mezcla de harina, levadura y sal, y mezclamos con suavidad. De esta forma evitaremos que se bajen los huevos.

bizcocho cubierto de chocolate
tabletas de chocolate
bizcocho cubierto de chocolate

Es el momento de añadir la mezcla al molde. Alisa la superficie con una espátula. De esta forma, al desmoldar, tendremos una base perfectamente lisa.

bizcocho cubierto de chocolate
tabletas de chocolate

Con el horno precalentado a 180º introducimos el bizcocho alrededor de 30 minutos, con calor arriba y abajo, a media altura. Cuidado con las variaciones de temperatura porque podrían arruinar vuestro bizcocho, debéis tener cuidado de no abrir la puerta del horno durante todo el horneado. Tras sacarlo del horno lo dejamos reposar 10 minutos sin tocarlo. Desmoldamos después sobre una rejilla de enfriado y lo dejamos enfriar.

bizcocho cubierto de chocolate

Vamos con la cobertura de chocolate. Ponemos el chocolate (200 gramos) en un recipiente. Calentamos la nata (200 gramos) hasta que hierva y la vertemos sobre el chocolate, que irá derritiendo lentamente. Mezclamos hasta que emulsione y bañamos con el chocolate obtenido la superficie de nuestro bizcocho.

bizcocho cubierto de chocolate
tabletas de chocolate

Voilà! Este es nuestro resultado final… No tiene mala pinta, ¿verdad?

bizcocho cubierto de chocolate

¡Mirad qué tierno y esponjoso!

bizcocho cubierto de chocolate

Toda una tentación, os lo aseguro. ¡Disfrutadlo tanto como yo! Espero vuestros comentarios, sugerencias, dudas… ¡Cualquier aportación es bienvenida!

Han puesto su alma en este bundtcake de chocolate:

Lourdes Fernández

Lourdes Fernández

Nuestra Guerrillera de los Fogones

Con el cariño, buen hacer y delicadeza que requiere la repostería pongo todo el empeño en cada paso, y añado mi gusto por la decoración con el fin de sacar el mejor partido a Toledo en Dulce. Acompáñame en este viaje y descubrirás desde los dulces más clásicos hasta un increíble mundo repostero lleno de fantasía.

Ana Sanz

Ana Sanz

La Ilustre Gacetillera

Caminante de lejanos rincones que han tenido a bien acogerme; retornada a Toledo por vocación y añoranza. Lectora compulsiva, escritora en mis ratos libres; me gustan los dulces, los libros, caminar mientras divago, conocer sitios y disfrutar las cosas sencillas.

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