Mis queridos reposteros que os levantáis temprano cada mañana con los ojos hinchados, tropezando con los muebles y golpeándoos con los marcos de las puertas, este bizcocho es un homenaje para vosotros. Para todos aquellos que no logran superar el despertar hasta bien entrada la mañana; para todos aquellos que entonan el “hoy no me puedo levantar” cuando paran el despertador con profunda zozobra; para aquellos que, a las 6 de la mañana, sienten que su única esperanza en la vida es una taza de café bien caliente que les devuelva las ganas de vivir. También es un homenaje para aquellos que gustan de un ratito de lectura con una taza de café caliente a su lado, para aquellos que disfrutan viendo llover desde su ventana con el café humeante en las manos o para los que se sientan a estudiar el grado o las oposiciones con su taza de café caliente junto a los apuntes. Hoy, mis intrépidos reposteros, os presentamos el riquísimo bizcocho de café que os insuflará la vida en forma de cafeína junto a vuestra taza matutina de café: el bizcocho de café bombón con nueces.
Este bizcocho es nuestro homenaje para los reposteros más cafeteros.
Lista de la compra para nuestro bizcocho de café bombón con nueces:
- 370 g. de leche condensada (una lata pequeña)
- La medida de esa misma lata llena de harina.
- Media lata de aceite de girasol.
- 100 g. de azúcar.
- 100 g. de nueces.
- 3 huevos.
- 25 g. de café molido.
- 1 sobre de levadura en polvo.
Utensilios para elaborar nuestro bizcocho de café bombon con nueces:
- Bol.
- Tamizador.
- Varillas manuales o eléctricas.
- Molde redondo de 20 cm.
- Spray desmoldante.
- Rejilla enfriadora.

¡Manos a la obra!
1. En primer lugar, tamizamos la harina y reservamos.
2. En segundo lugar, partimos las nueces en trozos pequeños dejando algunas partidas por la mitad para colocarlas al final en la parte superior del bizcocho a modo decorativo.
3. A continuación, precalentamos el horno a 180ºC.


4. Batimos los huevos. Sin dejar de batir, añadimos el azúcar, la leche condensada, el aceite, la harina, la levadura, el café molido y los trozos pequeños de nueces (los trozos grandes los reservamos). Mezclamos bien todos los ingredientes.






5. Por último, rociamos nuestro molde con spray desmoldante, vertemos la mezcla en él, colocamos en la parte superior las nueces partidas por la mitad que habíamos reservado para la decoración e introducimos al horno durante 40 ó 45 minutos con calor arriba y abajo.



6. Cuando el bizcocho esté listo, lo sacamos del horno, desmoldamos y dejamos enfriar sobre la rejilla enfriadora.


¡¡Rediósss!! ¿Qué suena? ¿Qué ocurre? ¡Estamos en peligro! Ay, carambita, si es el despertador… ¿Ya son las 6? No puede ser, ¡¡tengo sueeeñoooo!! ¿Por qué? ¡¡Dios mío!! ¡¡¿Por qué no me toca la lotería?!!
Tranquilidad. Flow. Zen. Hoy es un día especial y vamos a mimarnos. ¿Que por qué? Porque sí. Porque es martes. O miércoles. O lo que sea. Y nos lo merecemos.
Concedeos 5 minutos para disfrutar el desayuno sin prisas. Calentad vuestro café favorito y servíos un trozo de vuestro bizcocho café bombón para empezar la jornada con la mejor de las energías. Saldréis de casa con ese delicioso comienzo de día en vuestro paladar y, a partir de aquí, solo puede ir a mejor. ¡Hoy va a ser un gran día!
¡Contadnos qué tal os fue!






Han puesto su alma en este delicioso bizcocho de café bombón con nueces:

Lourdes Fernández
Nuestra Guerrillera de los Fogones
Con el cariño, buen hacer y delicadeza que requiere la repostería pongo todo el empeño en cada paso, y añado mi gusto por la decoración con el fin de sacar el mejor partido a Toledo en Dulce. Acompáñame en este viaje y descubrirás desde los dulces más clásicos hasta un increíble mundo repostero lleno de fantasía.

Ana Sanz
La Ilustre Gacetillera
Caminante de lejanos rincones que han tenido a bien acogerme; retornada a Toledo por vocación y añoranza. Lectora compulsiva, escritora en mis ratos libres; me gustan los dulces, los libros, caminar mientras divago, conocer sitios y disfrutar las cosas sencillas.




