Con nuestra receta de hoy vamos a trasladarnos a un precioso municipio de la comarca del Maresme, en Barcelona. Hoy viajamos a Sant Andreu de Llavaneres, situado a 36 kilómetros al norte de Barcelona y muy cerca del Parque Natural del Montnegre y el Corredor.

Situémonos en el x. XIX, cuando Sant Andreu de Llavaneres, un pueblecito pesquero, se transformó en el lugar de moda de la aristocracia catalana. Multitud de familias adineradas construyeron allí sus masías para tener su propia residencia durante sus veraneos y fines de semana. Es en este contexto cuando surge la pastelería Sala, en 1867. Años más tarde, Gaspar Sala Ros, nieto del fundador del establecimiento, estudiaría repostería en Barcelona para dedicarse al negocio familiar.

Un día, en el año 1955, Gaspar recibió un encargo muy especial. Una familia adinerada de Barcelona casaba a su hija en Sant Andreu de Llavaneres y querían que él idease el postre para sus invitados. Dicho postre debía cumplir una única condición: debía prepararse con ingredientes locales. A partir de entonces, Gaspar pasó sus días y sus noches imaginando nuevos dulces hasta dar con el postre perfecto: una crujiente y, al mismo tiempo, jugosa coca de hojaldre y crema pastelera cubierta de mazapán y coronada por piñones. Estaba tan rica que fue un éxito entre los asistentes al evento.

La coca de Can Sala, como se llamaba entonces, no tardó en popularizarse entre los veraneantes de la zona, y en Barcelona comenzaron a referirse a ella como la Coca de Llavaneres. Hoy día se puede encontrar en las pastelerías a lo largo de todo el año pero es en la festividad de San Juan cuando las ventas se disparan en toda Cataluña. Como anécdota, en el año 2009, la banda U2 se alojó en el pueblo en el transcurso de una gira internacional. Los hospedadores obsequiaron a Bono con una coca de Llavaneres para que pudiera degustar la repostería local. Le gustó tanto que, al día siguiente, fue el propio cantante quien se acercó a comprar otra coca.

Historia de la coca de Llavaneres

La coca de Llavaneres es uno de los dulces más emblemáticos de la repostería catalana. Su origen se encuentra en Sant Andreu de Llavaneres, localidad costera del Maresme donde nació esta receta a mediados del siglo XX.

Elaborada tradicionalmente con hojaldre, crema pastelera, mazapán y piñones, la coca de Llavaneres se convirtió rápidamente en una de las especialidades más apreciadas de Cataluña, especialmente durante las celebraciones de San Juan.

Hoy sigue siendo uno de los postres más representativos de la gastronomía catalana y un símbolo de las verbenas estivales.

Sabemos que nuestras cocas de Llavaneres no van a estar tan deliciosísimas como la coca original, ni tampoco llevan la etiqueta que garantiza la autenticidad y la calidad de la coca pero, como este fin de semana pasado no podíamos viajar a Sant Andreu de Llavaneres y teníamos unas ansias tremendas por probarla, nos pusimos manos a la obra. Nos tomamos la licencia de sustituir el mazapán por merengue y cubrir nuestra coca con almendras además de los piñones.

Elaboramos nuestra propia coca con muchísimo cariño y, una vez hicimos las fotos para subir al blog, perdimos la noción del decoro y el recato devorando coca como alimañas. Sí, perdimos los papeles. Estaba muy buena, caray.

Cómo hacer coca de Llavaneres paso a paso

Aunque su aspecto pueda parecer elaborado, preparar una coca de Llavaneres casera resulta mucho más sencillo de lo que parece. Con una buena crema pastelera, hojaldre de mantequilla y una cobertura crujiente conseguiremos una coca espectacular para compartir en familia o celebrar la noche de San Juan.

Vamos a preparar juntos nuestra versión de esta famosa receta catalana.

¿Queréis saber cómo hicimos nuestra coca? Vamos de compras. ¡Venid con nosotros al súper!

Lista de la compra (para unas 10-12 raciones):

Para preparar la coca y el merengue necesitaremos:

  • 2 láminas de hojaldre de mantequilla.

  • 3 claras de huevo.

  • 100 g. de azúcar glas.

  • 40 g. de almendra laminada.

  • 20 g. de piñones.

  • 1 huevo batido.

Para elaborar la crema pastelera, emplearemos:

  • 150 g. de azúcar.
  • 120 g. de maicena.
  • 1 litro de leche.
  • 5 yemas de huevo.
  • 40 g. de mantequilla.
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla.
  • una rama de canela.
  • la piel de un limón (procurando cortar sólo la parte amarilla, ya que la parte blanca aportaría amargor)

Utensilios que emplearemos:

  • Bol.

  • Varillas eléctricas.

  • Rodillo.

  • Tenedor.

  • Espátula de silicona.

  • Pincel.

  • Un cazo.

  • Cuchara de madera.

  • Varillas manuales.

Ingredientes de nuestra coca de Llavaneres
Ingredientes para la crema pastelera de nuestra coca de Llavaneres

¡Manos a la obra!

1. En primer lugar, preparamos la crema pastelera, cuya receta viene explicada aquí. Una vez hecha, la ponemos en un bol, tapamos con papel film mientras se enfría y reservamos.

2. En segundo lugar, vamos a montar el merengue: montamos las 3 claras de huevo junto con los 100 g. de azúcar glas. Nos llevará unos minutos, hasta que el merengue esté bien firme. Reservamos.

Llevamos las claras de huevo y el azúcar glas a las varillas eléctricas
Montamos el merengue
Cuando el merengue esté bien firme, paramos y reservamos

3. A continuación, vamos a preparar la coca: estiramos una lámina de hojaldre con el rodillo y la pinchamos con el tenedor por toda la parte central. De esta forma, crearemos pequeños agujeros por donde pueda escapar el vapor durante el horneado para así evitar que la masa de hojaldre suba demasiado en toda la zona central. En los bordes, si los dejamos sin pinchar, la masa se inflará más.

4. Cubrimos la lámina de hojaldre con la crema pastelera dejando dos dedos libres de crema en cada borde

5. Pintamos con huevo batido los bordes.

6. Estiramos la otra lámina de hojaldre con el rodillo y cubrimos ella la crema pastelera. Sellamos los bordes con un tenedor.

Estiramos una lámina de hojaldre con el rodillo
Pinchamos con un tenedor por toda la parte central
Llevamos la crema pastelera al hojaldre
Cubrimos dejando dos dedos libres por los bordes
Pintamos con huevo los bordes
Nuestra coca de Llavaneres preparada para cubrir
Cubrimos con la otra lámina de hojaldre
Sellamos los bordes presionando con un tenedor

7. Extendemos el merengue por la zona superior de la coca sin cubrir los bordes.

8. Pintamos de nuevo los bordes con el huevo batido.

9. Por último, vamos a hornear nuestra coca: precalentamos el horno a 180ºC con calor arriba y abajo. Cubrimos el merengue con las almendras y los piñones y horneamos durante 25 minutos. Los últimos 5 minutos ponemos el ventilador del horno. Cuando apaguemos el horno, dejamos la puerta entreabierta para que se seque el hojaldre por dentro y no se humedezca por el merengue.

10. Una vez que la coca se haya enfriado por completo, podremos retirarla de la bandeja y comer sin decoro alguno (o con él, eso lo dejamos a vuestra elección)

Llevamos el merengue sobre la coca
Extendemos el merengue sin cubrir los bordes
Cubrimos el merengue con las almendras laminadas y los piñones
Pintamos de nuevo los bordes con huevo batido
Nuestra coca de Llavaneres preparada para hornear
Nuestra coca de Llavaneres recién horneada

Consejos para conseguir una coca de Llavaneres perfecta

Si queréis obtener una coca de Llavaneres con un hojaldre crujiente y una crema bien equilibrada, conviene tener presentes algunos pequeños detalles.

  • Utilizad hojaldre de mantequilla de buena calidad.
  • Procurad que la crema pastelera esté completamente fría antes de montar la coca.
  • No excedáis el tiempo de horneado para evitar que el hojaldre se reseque.
  • Los últimos minutos con ventilador ayudan a dorar la superficie.
  • Dejad enfriar completamente antes de cortar las porciones.

Cómo conservar la coca de Llavaneres

La coca puede conservarse durante uno o dos días en un recipiente bien cerrado.

Si contiene crema pastelera, es recomendable mantenerla refrigerada y sacarla unos minutos antes de servir para que recupere parte de su textura original.

Aunque puede congelarse, la experiencia demuestra que rara vez sobrevive lo suficiente como para necesitarlo.

La coca de Llavaneres y la noche de San Juan

Pocas recetas están tan ligadas a una celebración como la coca de Llavaneres a la verbena de San Juan. Cada mes de junio miles de familias catalanas se reúnen para compartir cocas, fuegos artificiales y reuniones al aire libre.

Aunque actualmente puede encontrarse durante todo el año, sigue siendo durante la noche más mágica del verano cuando esta coca alcanza todo su protagonismo. 

Preguntas frecuentes

¿Qué lleva la coca de Llavaneres tradicional?

La receta original se elabora con hojaldre, crema pastelera, mazapán y piñones.

¿Cuál es el origen de la coca de Llavaneres?

Nació en Sant Andreu de Llavaneres, en la comarca catalana del Maresme, durante la década de 1950.

¿Se come solo en San Juan?

No. Actualmente puede encontrarse durante todo el año, aunque su consumo aumenta enormemente durante la verbena de San Juan.

¿Puede prepararse con merengue?

Sí. Existen versiones caseras como la de esta receta que sustituyen el mazapán por merengue.

¿Cómo se conserva mejor?

En frigorífico si contiene crema pastelera y dentro de un recipiente hermético para evitar que el hojaldre pierda textura.

Cerrad los ojos. Imaginad que estáis en una playa de arena fina y blanca al caer el sol. El cielo, que empieza a oscurecerse, tiene esos tonos rosados y dorados en el horizonte. La brisa marina os acaricia las mejillas y os revuelve el cabello. El aire huele a mar. Podéis percibir el sonido de las olas que rompen frente a vosotros.

Es la noche de San Juan. La gente canta, baila, ríe y disfruta junto a sus hogueras. Esta noche os bañaréis en el mar para purificaros y atraer la buena suerte. Escribiréis vuestros deseos en una hoja de papel que haréis quemar por el fuego de la hoguera. Y después, miraréis las estrellas y os empaparéis del ambiente, del bullicio, la música y vuestra gente. Y, por supuesto, vuestra riquísima coca de Llavaneres.

Abrid los ojos. Los que sigáis en la playa, disfrutad. La noche acaba de empezar.

Los que no estáis en la playa, sino en la cocina, con los niños discutiendo en el salón y el perro a vuestros pies pidiendo un poco de esa cosa que huele tan bien, estáis en la misma situación que nosotros. La buena noticia: sigue siendo San Juan y seguimos teniendo una deliciosa coca de Llavaneres para disfrutar la noche. Llamad a los niños y dadles su porción para que se callen mientras mastican. Servíos vuestra porción, cerrad los ojos y trasladaos de nuevo a esa playa fabulosa de vuestro interior, con vuestra arena blanca, vuestra brisa marina y vuestras olas rompiendo frente a vosotros. Ahora sí: ¡a comer! ¡Disfrutad vuestra coca de Llavaneres!

Deliciosa coca de Llavaneres
Te encantará la textura y el sabor de nuestra coca de Llavaneres
Coca de Llavaneres de Toledo en Dulce
Nuestra increíble coca de Llavaneres, atrévete!!

Han puesto su alma en esta emblemática y espectacular coca de Llavaneres:

Lourdes Fernández

Lourdes Fernández

Nuestra Guerrillera de los Fogones

Con el cariño, buen hacer y delicadeza que requiere la repostería pongo todo el empeño en cada paso, y añado mi gusto por la decoración con el fin de sacar el mejor partido a Toledo en Dulce. Acompáñame en este viaje y descubrirás desde los dulces más clásicos hasta un increíble mundo repostero lleno de fantasía.

Ana Sanz

Ana Sanz

La Ilustre Gacetillera

Caminante de lejanos rincones que han tenido a bien acogerme; retornada a Toledo por vocación y añoranza. Lectora compulsiva, escritora en mis ratos libres; me gustan los dulces, los libros, caminar mientras divago, conocer sitios y disfrutar las cosas sencillas.

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