Navidad, en el súper:
‘… ¡Yuhuuu! ¡Mantecados! ¡Polvorones! ¡Villancicos! En cuanto llegue a casa voy a hacer un pedido de mazapanes a Toledo En Dulce’.
Reyes, cuatro kilos más y una indigestión después:
‘… ¿Por qué, Dios mío? ¿Por qué tenían que inventar el turrón de sabor a donuts? ¿Y el roscón de callos a la madrileña? ¡¿A TI TE PARECE NORMAL?! ¡¿Por qué acaban todos en mi carro de la compra…?!’
Ocho de enero, levantando pesas en el gimnasio:
‘… procuro cuidarme mucho, hago treinta minutos de cardio, 15 de tren superior y 15 de tren inferior. Y clases de GAP y de Body Pump. Bueno, me apunté ayer pero estoy súper motivada…’
Uno de febrero, levantando pesas en el gimnasio:
‘¡Resistiré! ¡Erguida frente a todo!…¡Me volveré! ¡De hierro para endurecer la piel…!’
Veintidós de febrero, delante del horno con la leche condensada, confeti y un silbato:
‘¡Carnaval, caaarnavaaaal…! ¡Carnavaaaal, te quieeeroooooo…! ¡La la laaa, lará la la! ¡VEO TORRIJAS SIN PARAR! ¡En el muuuundo enteeeroooooo!’
Lista de la compra para nuestras torrijas de leche condensada:
- Una barra de pan, que nos dará para unas 15 torrijas.
- 370 g. de leche condensada.
- 740 ml. de agua (dos veces la cantidad de leche condensada)
- 2 huevos.
- 1 limón.
- Canela en polvo.
Utensilios necesarios para nuestras torrijas de leche condensada:
- Rallador.
- Bol.
- Jarra medidora.
- Varillas manuales.
- Bandejas de cristal.
- Papel vegetal.
- Bandeja de horno.

¡Manos a la obra!
1. En primer lugar, precalentamos el horno a 250ºC.
2. A continuación, rallamos la piel del limón y la reservamos.
3. Después, batimos los dos huevos y reservamos.
4. Vertemos en un bol la leche condensada, 740 ml de agua, la ralladura del limón (tanta cantidad como deseemos), una cucharada de canela en polvo y los dos huevos batidos. Mezclamos bien.









5. Seguidamente, ponemos las rebanadas de pan en bandejas de cristal y vertemos sobre ellas la mezcla con la leche condensada para que empapen bien. Pasado un rato, damos la vuelta con cuidado a las rebanadas para que sigan empapando por el otro lado.
6. Cubrimos la bandeja del horno con papel vegetal y colocamos en ella las rebanadas bien empapadas con nuestra mezcla de leche condensada.





7. Por último, vamos a hornear unos 5 minutos con el grill activado. Transcurrido este tiempo, damos la vuelta a las rebanadas y horneamos otros 5 minutos más.
8. Servimos nuestras deliciosas torrijas endulzándolas (sí, aún más) con un chorrito de leche condesada o azúcar a nuestro gusto.




Mmm… qué aroomaaa… Si el paraíso huele a algo, seguro que huele a torrijas… ¿Qué es eso que se escucha…? ¿Narices que olfatean? ¿Pies que se arrastran escaleras abajo cual zombie persiguiendo un aroma? ¡Se acercan por el pasillo! ¡Están doblando la esquina! ¡Alarma! ¡Alarma! ¡Atrancad puertas y ventanas!
¡¡Aquí no entra nadie!!
¿A salvo? ¿Sí? ¡Por poco! Por fin solos. Vuestra torrija y vosotros, sin que nadie interrumpa vuestro idilio. Aspirad su dulce aroma, sentid su dulzor, su textura cremosa…
Los arañazos del perro en la puerta de la cocina, los alaridos de los niños pidiendo su torrija, los sollozos de vuestro cari al otro lado de la pared… todo puede esperar.
Éste es vuestro momento feliz. Disfrutadlo.
Mmm… qué deliiiciaaaa…




Han puesto su alma en estas dulces, esponjosas y deliciosas torrijas de leche condensada:

Lourdes Fernández
Nuestra Guerrillera de los Fogones
Con el cariño, buen hacer y delicadeza que requiere la repostería pongo todo el empeño en cada paso, y añado mi gusto por la decoración con el fin de sacar el mejor partido a Toledo en Dulce. Acompáñame en este viaje y descubrirás desde los dulces más clásicos hasta un increíble mundo repostero lleno de fantasía.

Ana Sanz
La Ilustre Gacetillera
Caminante de lejanos rincones que han tenido a bien acogerme; retornada a Toledo por vocación y añoranza. Lectora compulsiva, escritora en mis ratos libres; me gustan los dulces, los libros, caminar mientras divago, conocer sitios y disfrutar las cosas sencillas.




