Esta receta es para vosotros, intrépidos reposteros principiantes que queréis dedicarle un detalle cariñoso a vuestra cari pero os asustan los hornos y los rodillos. Se acerca el Día de la Madre. ¿Habéis entrado en el blog a la desesperada porque se os echa el tiempo encima y todavía no tenéis regalo? Confesad, bribones… ¿a que os he pillado? No os preocupéis, os entiendo. La vida está cara de narices, la luz ha subido, el gas ha subido, la compra ha subido y la hipoteca también, y no queda margen para ese collar con forma de corazón que siempre le roba el aliento en el escaparate. Pero sabéis que le llegará al alma un pequeño detalle goloso para mostrar vuestro cariño por esa superheroína que comienza su jornada levantando a vuestros retoños para llevarlos al cole, que luego se marcha a trabajar, que después de trabajar recoge a los retoños del cole, que luego lleva a los retoños a sus clases de inglés o kárate y se las ingenia para hacer la compra antes de recogerlos, y que luego ayuda a los retoños a estudiar y hacer sus tareas mientras pone la colada o hace la comida para mañana, justo antes de derrumbarse agotada en el sofá. Ella lo merece todo y, esta vez, sois vosotros los que vais a encender los fogones para preparar ese postre delicioso con el que poder agasajarla: una riquísima tarta de galletas digna de las mamás más golosas. Por ella, ¡hasta el fin del mundo!
¡Arriba esos rodillos! ¡Larga vida a los delantales!
Lista de la compra para nuestra tarta de galletas:
- 175g. de leche condensada.
- 50g. harina de maíz.
- 450 ml. de agua.
- 100 ml. de leche.
- 3 cucharadas de esencia de vainilla.
- 3 yemas de huevo.
- Un paquete de galletas tipo tostada.
- Para la decoración utilizaremos letras de chocolate y sprinkles de colores.
Utensilios para elaborar nuestra tarta de galletas:
- Bol.
- Tamizador.
- Cazo.
- Varillas manuales.
- Colador.
- Molde rectangular.
- Papel film.
- Base para desmoldar nuestra tarta.
- Espátula acodada.
- Espátula de silicona.
- Pinzas de precisión.

¡Manos a la obra!
1. En primer lugar, tamizamos la harina en un bol.
2. A continuación, añadimos el agua, la leche, la leche condensada, las yemas de huevo y la esencia de vainilla. Removemos bien para mezclarlo todo.



3. Seguidamente, vertemos la mezcla en un cazo haciendo uso de un colador. Vamos a calentar la mezcla hasta que espese, removiendo continuamente para evitar que se formen grumos.



4. Cuando haya espesado, retiramos del fuego, vertemos la mezcla en un recipiente y cubrimos con papel film a piel, es decir, tocando la crema con el papel film para evitar que la capa superior se seque y se endurezca. Reservamos mientras se enfría.
5. El siguiente paso consiste en forrar nuestro molde con papel film para comenzar poniendo la primera capa de crema. A continuación, vamos a colocar una capa de galletas (podemos mojarlas previamente en leche para que se ablanden un poco y la tarta resulte más jugosa). Iremos intercalando capas de crema y galletas hasta llegar a la quinta capa de galletas (o tantas capas como nuestro molde permita). Terminaremos con una capa de galletas ya que será la base de la tarta.
6. Llevamos nuestra tarta a la nevera y dejamos enfriar durante 3 horas.






7. Transcurrido este tiempo, sacamos la tarta de la nevera y colocamos una base bajo el molde para poder darle la vuelta. Desmoldamos la tarta y alisamos la capa superior de crema con una espátula.



8. Para acabar, vamos a decorar nuestra tarta con sprinkles de colores y vamos a escribir un mensaje bonito para mamá con letras de chocolate.


¡Voilà! Una receta supersencilla, rápida y divertida en la que podrán ayudar los peques de la casa para que mamá pueda pasar el rato viendo una serie, echando la siesta, leyendo un libro o haciendo lo que le plazca, que para eso es su día. Y como colofón a una tarde dedicada a ella misma, esta rica merienda para disfrutar juntos en familia. ¡Se le caerá la baba al ver lo que hacen su cari y sus peques juntos en la cocina!
P.D. Os voy a contar un secreto: no esperéis al Día de la Madre del año que viene para repetir la experiencia. ¡A mamá le gusta que le preparen dulces todos los días del año!




Han puesto su alma en esta increíble tarta de galletas:

Lourdes Fernández
Nuestra Guerrillera de los Fogones
Con el cariño, buen hacer y delicadeza que requiere la repostería pongo todo el empeño en cada paso, y añado mi gusto por la decoración con el fin de sacar el mejor partido a Toledo en Dulce. Acompáñame en este viaje y descubrirás desde los dulces más clásicos hasta un increíble mundo repostero lleno de fantasía.

Ana Sanz
La Ilustre Gacetillera
Caminante de lejanos rincones que han tenido a bien acogerme; retornada a Toledo por vocación y añoranza. Lectora compulsiva, escritora en mis ratos libres; me gustan los dulces, los libros, caminar mientras divago, conocer sitios y disfrutar las cosas sencillas.




