Sábado por la mañana, en la calle hace un frío que pela y pienso remolonear. No he hecho planes, ¡yuhu! ¡Voy a pasar el día en pijama! Me enrosco el edredón alrededor del cuerpo y salgo de la cama corriendo, hago pis corriendo, voy a la cocina corriendo, me hago mi supertazón de café con leche hirviendo y vuelvo corriendo a la cama con mis invitados especiales: hoy tengo que escribir la receta de los suspiros de Albacete y no pienso escribirla sin ejecutar su degustación como la profesional que soy.
Tomo el primer suspiro en mis manos y nos observamos cara a cara. Lo primero que me llama la atención es su ligereza. Eso me gusta porque siempre puedo comer varios antes de llegar a la barrera psicológica de la magdalena: el momento en que siento que he comido lo suficiente para engordar. Todo lo que sea más ligero que una magdalena, no engorda. Antes de darme cuenta, me he comido al primer individuo. Lo tengo en la boca y no hay vuelta atrás. Ñam, ñam…
Hummm… qué rico. Crujiente por fuera, blandito por dentro. ¡Parece que se deshace! Qué ligero. Sabe a almendra y a limón, como la Navidad. ¡Me gusta! Ñam, ñam, ñam… Voy a comerme al individuo 2 para asegurar la impresión del individuo 1, no vaya a ser que haya viciado mi impresión por alguna razón. Hummm… ñam, ñam, ñam… Impresión similar al primer sujeto. Me gusta estar segura antes de ratificar los datos. Hay que ser profesional.
Cojo bolígrafo y libreta para responder mi autotest de degustación de dulces. Primera pregunta: ¿a qué me recuerda el suspiro…? Pueeess… no sé… ¡A George Clooney! Ligero, dulce y sabroso. Ji, ji, ji… No, en serio, nunca he probado a George Clooney pero, si algo sé a ciencia cierta, es que él debería probar los suspiros de Albacete. ¡Individuo 3 para dentro! Ñam, ñam, ñam… Buáh, ¡qué sabor!
Segunda pregunta: pros y contras. Pro: es tan ligero que se come como pipas sin llegar a la barrera de la magdalena. ¡Individuo 4 para dentro! Ñam, ñam, ñam… Contra: es tan ligero que se come como pipas y, al final, siempre llegas a la barrera de la magdalena. ¡Individuo 5 para dentro! Ñam, ñam, ñam… ¡Qué rico!
Tercera pregunta: ¿qué impresión te deja en el paladar? Impresión insuficiente, necesito más. ¡Individuo 6 para dentro! Ñam, ñam…
Cuarta pregunta: ¿qué tipo de maridaje recomiendas para este dulce? ¡George Clooney! Ji, ji, ji… Ñam, ñam, ñam… En serio, George, si lees esto, prueba los suspiros de Albacete. Ñam, ñam…
Quinta pregunta… palpando, palpando… Quinta pregunta… palpando… ansiedad generalizada. Plato vacío. Taquicardia. ¿Cómo puede ser? ¡Si sólo estoy degustando! ¡Ni siquiera lo estaba comiendo de verdad! Sólo era una cata. Duda existencial: ¿los suspiros engordan lo mismo si sólo los como para una cata? Hummm… debería hacer un nuevo estudio para tener la certeza. No me queda otro remedio: ¡tengo que preparar más! ¡Vamos al súper!
Lista de la compra para nuestros Suspiros de Albacete (unas 16 uds.):
- 2 claras de huevo.
- 200 g. de azúcar.
- 1 pizca de sal.
- 130 g. de almendra laminada.
- Ralladura de medio limón.
Utensilios utilizados para elaborar nuestros Suspiros de Albacete:
- Bol.
- Varillas eléctricas.
- Espátula de silicona.
- Moldes para magdalenas pequeñas.
- Rejilla enfriadora.

¡Manos a la obra!
1. En primer lugar, separamos las claras de las yemas. Ponemos las claras en un bol.
2. En segundo lugar, añadimos la pizca de sal y el azúcar a las claras y batimos a punto de nieve.



3. A continuación, rallamos el limón sin llegar a la parte blanca, ya que aportaría amargor a la receta.
4. Seguidamente, agregamos la ralladura del limón y las almendras laminadas a las claras montadas y lo integramos todo con movimientos envolventes empleando la espátula de silicona.




5. Por último, llenamos los moldes con la mezcla sin rebasar la parte alta del papel, ya que al hornear subirán.
6. Con el horno precalentado, horneamos a 100ºC durante 90 minutos. Cuando acaben de hornear, dejamos enfriar sobre la rejilla y, ¡listas para el abordaje!




Ñam, ñam, ñam… sí, definitivamente engordan más cuando se consumen por placer, lo noto. Ñam, ñam, ñam… habrá que preguntarle su opinión a George Clooney pero creo que todo gran disfrute conlleva una gran responsabilidad. Nota a pie de página: contactar gimnasio para año nuevo. He rebasado la barrera de la magdalena.
Informe completo para Toledo en Dulce. Adjunto prueba: suspiros en el plato, delantal planchado, pijama nuevo, adornos navideños, gorro de Mamá Noel, sonrisa de Mona Lisa… foto, foto, foto. Ahora, con suspiro en la mano. Foto, foto, foto. Ahora, con papel vacío y migas en la cara. Foto, foto. Enviar… Toledo en Dulce. Con copia a: George Clooney.
¡Disfrutad vuestros suspiros! ¡Enviadnos vuestras fotos!





Han puesto su alma en estos crujientes y deliciosos Suspiros de Albacete:

Lourdes Fernández
Nuestra Guerrillera de los Fogones
Con el cariño, buen hacer y delicadeza que requiere la repostería pongo todo el empeño en cada paso, y añado mi gusto por la decoración con el fin de sacar el mejor partido a Toledo en Dulce. Acompáñame en este viaje y descubrirás desde los dulces más clásicos hasta un increíble mundo repostero lleno de fantasía.

Ana Sanz
La Ilustre Gacetillera
Caminante de lejanos rincones que han tenido a bien acogerme; retornada a Toledo por vocación y añoranza. Lectora compulsiva, escritora en mis ratos libres; me gustan los dulces, los libros, caminar mientras divago, conocer sitios y disfrutar las cosas sencillas.




