Mis intrépidos reposteros, hoy venimos a hablaros del pan de Dios, un bollo tradicional de la repostería portuguesa, esponjoso, suave, dulce y muy, pero que muuuy rico. Fácilmente reconocible por su cobertura de coco rallado, huevo y azúcar, podréis disfrutarlo para desayunar o en la merienda, mojado en café o té o relleno de fiambre.
El pan de Dios tiene su origen en los conventos portugueses de los siglos XVII y XVIII, y su nombre, probablemente, fue una forma de ofrecer este dulce a Dios, como una ofrenda de las religiosas que habitaban estos conventos. Desde su origen, este rico bollo se asoció con el Día de Todos los Santos ya que, en esta fecha, los niños iban de puerta en puerta pidiendo dulces, y el pan de Dios era uno de los dulces más populares para regalar.
El gran terremoto de Lisboa ocurrió el día de Todos los Santos de 1755. Como era costumbre, había velas encendidas en recuerdo a los difuntos en todas las iglesias y hogares, lo que contribuyó a crear los grandes incendios que asolaron la ciudad tras el terremoto y el tsunami. Miles de personas murieron, miles de niños quedaron huérfanos y multitud de familias perdieron sus hogares. Muchas personas se volcaron en repartir alimentos y dulces entre los necesitados, en especial pan de Dios, que había sido horneado en todos los hogares las jornadas previas para celebrar la festividad. Debido a ello, el pan de Dios se ha relacionado desde entonces no sólo con el Día de Todos los Santos, sino también con el gran terremoto de Lisboa y la oleada de altruismo y caridad que vivió Portugal, y que se conmemora cada año al llegar el 1 de noviembre.
¿Queréis saber cómo preparar estos riquísimos panecillos rebosantes de historia y sabor? ¡Venid con nosotros al súper!
Lista de la compra para nuestro pan de Dios (unos 6 panecillos):
- 300 g. de harina de fuerza.
- 50 g. de mantequilla sin sal a temperatura ambiente.
- 100 ml. de leche templada.
- 2 huevos (uno para la masa y otro para decorar)
- 60 g. de coco rallado.
- 80 g. de azúcar.
- 12 g. de levadura seca de panadería.
- 1 pizca de sal.
- Azúcar glas.
Utensilios utilizados para elaborar nuestros soul cakes:
- Bol.
- Amasador o batidora de gancho.
- Papel vegetal.
- Rasqueta- cortador.
- Pincel de silicona.
- Rejilla enfriadora.
- Espolvoreador de azúcar glas.

¡Manos a la obra!
1. En primer lugar, calentamos la leche 30 segundos en el microondas y disolvemos la levadura. Mezclamos bien.
2. En segundo lugar, mezclamos la harina con la leche, el huevo, la sal y el azúcar. Amasamos un rato hasta obtener una masa suave y elástica.
3. A continuación, añadimos la mantequilla cortada en dados y amasamos hasta integrarla por completo.






4. Seguidamente, ponemos la masa en un bol tapado con un trapo o con papel film y dejamos levar hasta que doble su tamaño (una hora aproximadamente, aunque dependerá de la temperatura)
5. Transcurrido el tiempo de levado, amasamos ligeramente con las manos sobre una superficie enharinada y dividimos la masa en seis porciones. Redondeamos las porciones y las dejamos levar de nuevo sobre papel vegetal hasta que doblen su tamaño.






6. Cuando hayan doblado su tamaño, batimos el huevo para decorar y pintamos los panecillos
7. Una vez pintados todos los panecillos, mezclamos el huevo batido restante con el coco rallado y cubrimos con esta mezcla la zona superior de los panecillos
8. Para finalizar, horneamos a 200ºC durante 20 minutos y dejamos enfriar antes de espolvorear con azúcar glas. ¡Listos para disfrutarlos!







Mirad qué aspecto. Qué suaves, que tiernos, ¡qué blanditos! Y ese aroma… mmm… haced las fotos antes de hincarle el diente o ya no habrá vuelta atrás, los zamparéis todos como alimañas y no tendréis forma de demostrarle al mundo nunca jamás que un día hicisteis estos panes de Dios tan ricos y apetitosos. ¿Ya tenéis las fotos para enviarnos? Perfecto. Ahora sí: ¿cómo vais a comerlos? ¿No lo habéis pensado? ¡Yo sí! (De forma obsesiva, la noche entera) Os cuento: podéis acompañarlos con café o con té, podéis untarlos con mermelada casera o queso crema, podéis rellenarlos con jamón y queso, con ensalada de pollo o, incluso, podéis tostar las dos mitades y rellenarlo con queso brie, rúcula, jamón serrano y un chorrito de aceite de oliva. ¿Quién…? ¿Qué…? ¿Yo…? Nooo, no estoy babeando. Esperad, que limpio las teclas…
¿Ya os habéis decidido? Miradlos, concentrad en ellos vuestra atención y vuestra glotonería más salvaje. Sonreíd. Así no, sonreíd con malicia. ¿Que por qué? Pues porque están recién horneados, están preciosos, están tremendamente apetitosos y… están a vuestra merced. Mmm… Mmm… ¡MMUAAA, ja, ja, ja…! ¡¡Que no escapeeeen!!
¡Que aproveche!







Han puesto su alma en este esponjoso, suave y dulce pan de Dios :

Lourdes Fernández
Nuestra Guerrillera de los Fogones
Con el cariño, buen hacer y delicadeza que requiere la repostería pongo todo el empeño en cada paso, y añado mi gusto por la decoración con el fin de sacar el mejor partido a Toledo en Dulce. Acompáñame en este viaje y descubrirás desde los dulces más clásicos hasta un increíble mundo repostero lleno de fantasía.

Ana Sanz
La Ilustre Gacetillera
Caminante de lejanos rincones que han tenido a bien acogerme; retornada a Toledo por vocación y añoranza. Lectora compulsiva, escritora en mis ratos libres; me gustan los dulces, los libros, caminar mientras divago, conocer sitios y disfrutar las cosas sencillas.




