Mis intrépidos reposteros, hoy nos vamos a poner un delantal bonito, nos vamos a hacer unas glamurosas ondas en el pelo a lo Verónica Lake (sí, los que tenéis escasez de pelo también, ya os las ingeniaréis), nos vamos a pintar los labios de rojo y nos vamos a poner zapatos de tacón de aguja. ¡Que sí, vosotros también, leñe! Porque hoy nos vamos a sentir como una perfecta ama de casa americana de los años 50, de esas que tenían el pelo siempre perfecto, cocinas enormes con baldosas blancas y negras, niños rubios de ojos azules tocando el piano, jardines impecables y maridos que llegaban de trabajar impolutamente trajeados en sus Cadillac descapotables. Y es que hoy, mis queridos reposteros, ¡vamos a preparar unas cookies de chocolate!
Bueno, venga, va, también podemos preparar las cookies aunque tengamos los pelos hechos un asco y nuestras cocinas sean tan pequeñas que tenemos que echar al perro fuera si pretendemos cocinar dentro. Sí, tampoco pasa nada si nuestro cari lleva chándal en vez de traje y nuestros retoños saben subir vídeos a Tik Tok pero ni idea del piano. ¿Piano? ¿Qué piano? ¿Jardín? ¿Qué jardín? ¡¿Qué Cadillac?!
Que sí, ¡que las cookies van a estar igual de ricas!
Orígenes de las cookies de chocolate
Los que estéis salivando como el perro de Paulov y no podáis esperar más, saltad a donde pone Lista de la compra. Los demás, ilustraos con este pequeño apunte de historia repostera: las famosas cookies con chips de chocolate vinieron al mundo de la mano de la señora Ruth Wakefield allá por los años 30 del siglo pasado. Esta señora tenía un restaurante en Massachusetts llamado Toll House que pronto se hizo popular gracias a su comida casera tradicional.
Dicen que a la señora Wakefield le gustaba regalar una galleta a cada uno de sus comensales al pagar la cuenta para que pudieran comérsela al llegar a casa. Dado que su receta de cookies se hizo famosa en un abrir y cerrar de ojos, pronto comenzaron a plagiarla en otros recetarios distintos al que ella misma había publicado. Debido a ello, la señora Wakefield llegó a un acuerdo con Nestlé para venderle los derechos de sus galletas al módico precio de 1 dólar con la condición de que la marca promocionase su receta de cookies en los envases de chips de chocolate. La publicidad que recibió a partir de entonces fue ingente y, como colofón a la historia, dicen que la señora Wakefiled vivió rodeada de chocolate el resto de su vida: Nestlé nunca dejó de enviarle chocolate gratis hasta el día de su muerte. ¡¿Os imagináis qué regocijo?!
A lo importante, que nos desviamos del tema:
Lista de la compra para nuestras cookies de chocolate:
- 400 g. de harina.
- 200 g. de pepitas de chocolate.
- 150 g. de mantequilla.
- 110 g. de azúcar.
- 2 huevos.
- Un sobre de levadura.
- Media cucharadita de sal.
Utensilios para elaborar nuestras cookies de chocolate:
- Bol.
- Tamizador.
- Robot amasador.
- Papel vegetal.
- Rodillo.
- Cortador con forma redonda.
- Rejilla enfriadora.

¡Manos a la obra!
1. Precalentamos el horno a 200ºC.
2. Tamizamos la harina junto a la levadura y la sal.
3. Calentamos la mantequilla en el microondas 30 segundos para ablandarla y la añadimos a la harina.


4. Agregamos el azúcar y los huevos.
5. Mezclamos 10 minutos a velocidad media-alta (o hasta conseguir una mezcla homogénea si amasamos de forma manual)


6. Una vez homogeneizada la masa, añadimos las pepitas de chocolate. No debemos añadirlas antes para evitar que se rompan durante el amasado.
7. Mezclamos con las manos para que las pepitas se repartan de forma uniforme.



8. Hacemos una bola con la masa y la aplanamos con un rodillo sobre papel vegetal hasta que tenga unos 5 mm de grosor.
9. Utilizamos el cortador para dar forma a las galletas (también podemos usar un vaso boca abajo)




10. Colocamos papel de horno en la bandeja y horneamos las cookies 15 minutos a 200ºC, o hasta que la superficie de las galletas esté dorada.
11. Sacamos del horno y dejamos enfriar sobre la rejilla enfriadora.



Y ahora sí, mis intrépidos reposteros. Mi cocina es microscópica, mi cari no se quita el chándal y mi jardín se reduce al cactus de la repisa del tendedero, ¡pero voy a calzarme los zapatos de tacón y me voy a poner los rulos para comerme mis fabulosas cookies! ¡Y las voy a disfrutar como me merezco! Mmm… qué aroma a cookies recién horneadas… Qué delicia… ¡Qué apetitosas…!
Un momento. ¿Qué escucho? ¿Qué suena? ¡Los niños han dejado de ver Tik Tok y salen de sus habitaciones siguiendo el aroma de las cookies! ¡¡Comed rápido, que os las quitan!!





Han puesto su alma en estas deliciosas cookies de chocolate:

Lourdes Fernández
Nuestra Guerrillera de los Fogones
Con el cariño, buen hacer y delicadeza que requiere la repostería pongo todo el empeño en cada paso, y añado mi gusto por la decoración con el fin de sacar el mejor partido a Toledo en Dulce. Acompáñame en este viaje y descubrirás desde los dulces más clásicos hasta un increíble mundo repostero lleno de fantasía.

Ana Sanz
La Ilustre Gacetillera
Caminante de lejanos rincones que han tenido a bien acogerme; retornada a Toledo por vocación y añoranza. Lectora compulsiva, escritora en mis ratos libres; me gustan los dulces, los libros, caminar mientras divago, conocer sitios y disfrutar las cosas sencillas.




