- Comprar libros de texto. ✔️
- Empezar colección de tricot de Planeta deAgostini. ✔️
- Sacar jerséis de punto del armario para tardes en que refresca. ✔️
- Empezar a mirar recetas de Halloween. ✔️
- Mandar niños al cole. ✔️
- Quedarse en casa por la mañana con taza de café caliente en las manos. ✔️
¡Al fin estamos en septiembre! Parece mentira lo que puede cambiar la vida en dos semanas. De pronto, la casa está silenciosa. Los niños han comenzado las clases, tú estás de vacaciones y Sultán dormita sobre la alfombra del salón sin tener que aguantar fieras humanas tirándole de las orejas y el rabo. Los días amanecen nubosos y la temperatura invita a calentar el café de la mañana y beberlo a pequeños sorbos mirando a la gente en la calle. Con suerte, verás las primeras gotas de lluvia mojar las aceras.
En breve, los adoquines se cubrirán de hojas amarillas y ocres. Pasará el puente de octubre y miraremos a Halloween, decorando la casa de tonos naranjas y pardos. Tiempo de calabazas, calcetines gordos, libros y mantas. Enseguida, los supermercados se llenarán de panettones. Llegará el puente de diciembre y buscaremos casas rurales en medio de un paisaje nevado. Los altavoces de las tiendas entonarán villancicos y pensaremos, extrañados, que sólo hace dos días que comprábamos los libros de texto. Pero no habrá tiempo de extrañarse mucho porque tendremos que comprar regalos, marisco, turrones y mazapanes. ¡Ya está aquí la Navidad! ¡Dulces! ¡Dulces! ¡Pero qué ansia me ha entrado de pronto! ¡Lo que daría por un dulce de Navidad!
Babeando… Babeando… Estamos en septiembre. No tengo turrón. ¡No tengo mazapán! ¡¿Qué hago, Dios mío?! ¡¿Qué hago?! Preguntaré a Chat GPT.
“Querido Chat GPT. Buenos días. ¿Todo bien? Aquí no podemos quejarnos. He pensado en la Navidad sin querer y ahora no puedo quitarme de la cabeza los turrones y mazapanes. ¿Qué debería hacer?”
Chat GPT:
Pensando…
Pensando…
Opción A: apuntarte a un gimnasio y dejar los turrones en paz, hombre yaaaa. ¡Que estamos en septiembre!
Yo: pero, ¿qué clase de respuesta es ésa? ¡Descartada!
Opción B: hacer pedido a Toledo en Dulce y ponerte como el kiko.
Yo: muy aceptable. ¿Más ideas?
Opción C: prepararte algún dulce facilito que mantenga el ansia a raya hasta que hagas tu pedido de Navidad a Toledo en Dulce.
Yo: ¡me sirve! ¡Manos a la obra!
Chat GPT: ¿necesitas ideas para preparar un dulce de Navidad sencillito?
Yo: ¡qué adulador eres, Chat GPT! ¡Cuéntame más, amore!
Chat GPT: te sugiero que entres en Toledo en Dulce y busques sus deliciosos coquitos de Navidad. Son increíblemente fáciles de preparar, te quitarán ese ansia que te embarga y te darán el empujoncito que necesitas para resistir hasta diciembre sin desfallecer. ¿Necesitas más ideas para preparar dulces de Navidad?
Yo: no, gracias, tengo suficientes ideas.
Chat GPT: ¿necesitas más ideas para dejar de pensar en turrones y mazapanes?
Yo: ¡déjame en paz, pesado!
Buscando… Toledo en Dulce… ¡Coquitos! Ingredientes… ¡Vamos al súper!
Lista de la compra para nuestros coquitos (10-12 unidades):
-
130 g. de coco rallado.
-
130 g. de azúcar.
-
2 huevos grandes.
Utensilios utilizados para elaborar nuestros coquitos:
- Varillas eléctricas.
- Bol.
- Varillas manuales.
- Bandeja de horno.
- Papel vegetal.

¡Manos a la obra!
1. En primer lugar, ponemos los huevos y el azúcar en un bol y batimos unos 5 minutos hasta que la mezcla blanquee y duplique su tamaño.




2. En segundo lugar, agregamos el coco rallado y mezclamos con unas varillas manuales hasta integrarlo por completo. Llevamos a la nevera media hora.



3. Transcurrida media hora, precalentamos el horno a 180ºC y forramos una bandeja con papel vegetal.
4. A continuación, sacamos la masa de la nevera y moldeamos las bolitas de coco con las manos. Podemos hacerlas redondas o con un ligero copete, a nuestro gusto. Vamos colocando las bolitas en la bandeja que hemos forrado.
5. Finalmente, horneamos 12 – 15 minutos a 180ºC, hasta que veamos que las bolitas adquieren un tono dorado. Debemos poner cuidado en no exceder el tiempo de horneado ya que los coquitos quedarían secos.
6. Transcurrido el tiempo de horneado, apagamos el horno y dejamos enfriar los coquitos a temperatura ambiente. ¡Ya tenemos nuestros coquitos listos para zampar!




Bueno, vale, es un dulce de Navidad y sólo estamos en Septiembre. ¡Pero hay que ver lo que se disfrutan los dulces de Navidad por adelantado cuando ya vemos el verano desaparecer por la esquina diciendo adiós con una mano y sujetando la maleta en la otra mano! Un pequeño adelanto de lo que está por venir, saboreado con calma y a escondidas, como una travesura a destiempo, os alegrará el día. ¡Garantizado! Mandar a los niños al cole, al cari al gimnasio y sacar ese plato con coquitos para comerlos acompañados de un té a media mañana puede ser el momento revelación de septiembre. Y si preferís saborearlo en compañía, los coquitos son ideales para agasajar a esos invitados que vienen a casa a tomar café.
Colocad la bandeja de coquitos ante vosotros, la taza de café humeante en la mano, alguna pieza de decoración otoñal en la cocina y tomad esos selfies aesthetic que tanto adoran los influencers. Selfie, selfie, selfie. Ahora del otro lado. Selfie, selfie, selfie. ¡Qué modernos somos, rediós! Enviadnos los mejores selfies para darnos envidia y disfrutad vuestra mañana medio otoñal – medio navideña con vuestro café y vuestros coquitos de Navidad. ¡Que aproveche!





Han puesto su alma en estos dulces y deliciosos coquitos:

Lourdes Fernández
Nuestra Guerrillera de los Fogones
Con el cariño, buen hacer y delicadeza que requiere la repostería pongo todo el empeño en cada paso, y añado mi gusto por la decoración con el fin de sacar el mejor partido a Toledo en Dulce. Acompáñame en este viaje y descubrirás desde los dulces más clásicos hasta un increíble mundo repostero lleno de fantasía.

Ana Sanz
La Ilustre Gacetillera
Caminante de lejanos rincones que han tenido a bien acogerme; retornada a Toledo por vocación y añoranza. Lectora compulsiva, escritora en mis ratos libres; me gustan los dulces, los libros, caminar mientras divago, conocer sitios y disfrutar las cosas sencillas.




