Hoy, mis intrépidos reposteros, os traemos una receta de las que tienen el superpoder de transportarnos automáticamente a otros lugares del mundo. Es mencionar las palabras ‘strudel de manzana’ y nuestra mente comienza a sentir la brisa cargada de aromas alpinos, el bullicio de las cabalgatas de ganado de otoño y el de los mercadillos navideños, el aroma y el sabor de las galletas de Navidad y la elegancia de las noches de vals palaciego con la Filarmónica de Viena marcando el compás.
El apfelstrudel o strudel de manzana es un postre típico de la cocina austriaca y del sur de Alemania. No obstante, el origen de este dulce se remonta a la cocina árabe y al baklava turco. Cuando, en el s. XV, los otomanos conquistaron el Imperio Bizantino, trajeron consigo a Europa su receta de masa rellena de manzanas y pasas. Una vez que la receta se popularizó en el Imperio Austrohúngaro, la adaptaron a sus costumbres (comenzaron a enrollar la masa) y nació el apfelstrudel que todos amamos.
La receta más antigua del strudel de manzana se encuentra en la Biblioteca Municipal de Viena, y se trata de un escrito a mano fechado en 1696. Como curiosidad, si viajáis a Viena, podéis visitar el Café Residenz del Palacio de Schönbrunn, conocido por preparar apfelstrudel todos los días a la vista de los turistas en un espectáculo que mezcla tradición culinaria y ambiente histórico palaciego. Toda una tentación para los golosos más sibaritas.
En Austria, el apfelstrudel suele consumirse todavía caliente acompañado de una salsa también caliente con sabor a vainilla o bien con una bola de helado de vainilla o con nata montada. Toda una explosión de sabor y texturas que nos transportará a los paisajes alpinos y a las intrigas palaciegas de la Viena imperial.
¿Queréis sentir esa refrescante brisa alpina en vuestra cocina? ¡Venid con nosotros al súper para preparar este riquísimo strudel de manzana!
Lista de la compra para nuestro strudel de manzana (unos 6 comensales):
Para preparar la masa necesitaremos:
- 5 láminas de masa filo.
- 50 g. de mantequilla derretida.
- 1 huevo para pincelar.
Para elaborar el relleno emplearemos:
- 3 manzanas.
- 20 g. de pasas sultanas.
- 20 ml. de ron.
- 80 g. de azúcar.
- 50 g. de mantequilla cortada en trocitos y atemperada.
- 20 g. de pan rallado.
- 4 g. de canela molida.
- 1 cucharadita de esencia de vainilla.
- azúcar glas para espolvorear.
Utensilios utilizados para elaborar nuestro strudel de manzana:
- Bol.
- Tabla de cortar y cuchillo.
- Cazo.
- Cuchara de madera.
- Pincel de silicona.
- Bandeja de horno.
- Espolvoreador de azúcar glas.

¡Manos a la obra!
1. En primer lugar, pelamos las manzanas y las cortamos en dados pequeños. Reservamos.
2. En segundo lugar, ponemos las pasas en el ron para que se hidraten. Reservamos.
3. A continuación, ponemos en un cazo a fuego lento la mantequilla cortada en dados y el pan rallado. Removemos con la cuchara de madera hasta homogeneizar. Agregamos los trocitos de manzana, el azúcar, la esencia de vainilla y la canela y removemos bien. Dejamos cocer a fuego lento durante 5 minutos removiendo constantemente.








4. Transcurridos los 5 minutos, apagamos el fuego, añadimos las pasas y el ron y removemos. Una vez bien mezclado, reservamos.
5. Seguidamente, preparamos la masa con las láminas de masa filo: derretimos la mantequilla en el microondas y la ponemos en un tazón. Colocamos la primera lámina de masa filo sobre la superficie de trabajo y la pincelamos con mantequilla empleando el pincel de silicona. Debemos tener cuidado para que la lámina no se rompa ya que son muy frágiles. Colocamos la segunda lámina encima y volvemos a pincelar. Así sucesivamente hasta que juntemos las 5 láminas de masa filo.
6. Finalmente, colocamos el relleno de manzana sobre el tercio medio de la superficie de la masa. Enrollamos la masa sobre el relleno doblando los bordes laterales hacia dentro. Una vez enrollado el strudel, lo pincelamos con huevo batido y pinchamos la masa con un cuchillo para evitar que se abra durante el horneado










7. Por último, horneamos durante 30 minutos a 180ºC. Cuando acabe de hornear, dejamos atemperar (debemos tener cuidado porque el strudel de manzana guarda el calor durante mucho tiempo) y espolvoreamos con azúcar glas.
8. Como veis, a pesar de pinchar la masa, a nosotros se nos abrió un poquito pero no importa porque nos quedó un strudel precioso y de rechupete. ¡Strudel listo para ser devorado!


Servíos una porción de vuestro apetitoso strudel de manzana. Olfatead ese aroma inconfundible a manzana asada y a canela… ¡Mmm…! ¿A que ya os sentís un poco más austriacos? ¿Cómo…? Que no os sentís más austriacos pero sí más hambrientos… Que no, que no, que no lo estáis haciendo bien. Prestad atención, ¿de verdad no escucháis el guirigay de los mercadillos navideños? ¿La tonadilla del vals y los bailes multitudinarios? ¿No?… Huummm… ¿A que no sabíais que era uno de los dulces favoritos de Francisco José I de Austria y la emperatriz Sissí? ¿No os sentís más palaciegos? Nada. Caray, cómo sois.
¿Por qué tenéis la lengua colgando? ¿Por qué se os ha formado un reguero de babas…? Os parecéis a mi perro. Dais un poco de miedo, que lo sepáis. Bajad esas cucharas, ¡que os veo! Haced primero las fotos, ¡que tenéis que enviárnoslas para ver vuestros strudels! Y arreglaos primero la cara, que tenéis que salir guapos para que pongamos vuestras fotos en las redes. Sonreiiiid… Foto, foto, foto. Venga, no os hacemos sufrir más. ¡Devoraaaad!
Hala, ¡halaaaa! Decoro, por favor. ¡decoroooo!
Qué fieras. Voy a guardar esas imágenes en mi cabeza el resto de mis días.
Yo juraría que os ha gustado, ¿verdad? Sí, porque no ha quedado nada. Pues sí que debía estar rico…





Han puesto su alma en este aromático y apetitoso strudel de manzana:

Lourdes Fernández
Nuestra Guerrillera de los Fogones
Con el cariño, buen hacer y delicadeza que requiere la repostería pongo todo el empeño en cada paso, y añado mi gusto por la decoración con el fin de sacar el mejor partido a Toledo en Dulce. Acompáñame en este viaje y descubrirás desde los dulces más clásicos hasta un increíble mundo repostero lleno de fantasía.

Ana Sanz
La Ilustre Gacetillera
Caminante de lejanos rincones que han tenido a bien acogerme; retornada a Toledo por vocación y añoranza. Lectora compulsiva, escritora en mis ratos libres; me gustan los dulces, los libros, caminar mientras divago, conocer sitios y disfrutar las cosas sencillas.




