Mis intrépidos reposteros, hoy vamos a hablar de la repostería fit enmarcada dentro de una dieta fit o nutrición fitness, una tendencia que crece al tiempo que cambian nuestros hábitos y nuestra forma de vida. Cuando nosotros éramos pequeños, nuestros padres procuraban que comiéramos mucho para crecer fuertes. Todos recordamos esas frases tipo: “si no quieres más, aparta las verduras y cómete la carne”, o bien “acábate la leche, que es buena para que crezcan los huesos”. Por aquel entonces no existía la leche baja en grasas porque pocos de nosotros teníamos colesterol. A la salida del cole, bajábamos a la calle a jugar y correr con los amigos y en nuestros platos de comida abundaban las legumbres y las verduras, por mucho que nos pesara.
Las cosas han cambiado desde entonces. La vida sedentaria y los malos hábitos alimenticios han dado lugar a abundantes problemas de salud en niños y mayores. Ahora, muchos de nosotros empezamos a concienciarnos de la importancia de una vida con hábitos sanos, lo que incluye más ejercicio, por un lado, y una dieta más saludable, por el otro.
La dieta fit o fitness consiste en la combinación de una dieta saludable con un programa de ejercicios orientado a perder grasa y ganar musculatura. No se trata de marcar unos abdominales como tabletas de chocolate, o unos bíceps que rasguen las mangas de nuestras camisas. Se trata más bien de desarrollar capacidades físicas como la fuerza, la resistencia o la flexibilidad, lo que llevará aparejada una pérdida de grasa corporal y una definición muscular que nos permitirá sentirnos esbeltos y en buena forma que, al final, es lo que todos perseguimos.

Para que estos logros perduren en el tiempo debemos tener una buena base alimenticia. La dieta fit no consiste simplemente en contar las calorías que nos proporcionan los hidratos de carbono ingeridos, las proteínas o las grasas. Consiste en lograr que estos nutrientes procedan de alimentos de calidad, ricos en vitaminas, minerales y fibra.
Tampoco es bueno someter al cuerpo a una dieta muy restrictiva que nos haga pasar hambre. Únicamente tendremos éxito si llevamos a cabo cambios de alimentación progresivos y sostenidos en el tiempo, que nos motiven y nos hagan implicarnos. Para ello, es preferible revisar nuestros hábitos alimenticios, descartar aquellos alimentos ricos en azúcares y grasas saturadas como la comida rápida, las frituras o la bollería industrial y empezar a incluir alimentos nutritivos como las verduras, las legumbres, los cereales integrales, los pescados ricos en omega 3, las frutas o los frutos secos.

Sentadas estas bases, vayamos un poco más allá. Vale, existe esta dieta que consiste en ejercitarse, dejar de lado los alimentos procesados y consumir alimentos saludables. Pero, ¿existe también una repostería fit? ¿Es posible que una dieta de este tipo incluya también dulces y postres?
La respuesta no solo es sí sino que, además, ¡es muy recomendable! Diversos estudios han demostrado que consumir dulces también aporta beneficios para la salud, especialmente en personas sometidas a dietas. El consumo de dulces ayuda a sentir que no se está a dieta, disminuye el nivel de estrés y, por tanto, ayuda a controlar el peso en personas que comen en exceso a causa de la ansiedad. Estos estudios demostraron que las personas que ingerían un trozo de chocolate o un dulce en el desayuno mostraban una mayor adherencia a la dieta el resto del día, perdían más peso que las que no lo ingerían, llevaban un estilo de vida más saludable, mostraban menores niveles de estrés y, en general, mayor nivel de felicidad.
Aquí tiene que haber truco, ¿verdad? A ver, ¿dónde está el truco?

Claro que sí, lo habéis adivinado: el truco consiste en preparar repostería saludable, repostería fit. No hay que pensar que, dado que el azúcar es malo para la salud, todos los dulces están prohibidos en una dieta sana. Tan solo hay que sustituir el azúcar, las grasas saturadas y las harinas refinadas por ingredientes naturales y saludables que nos ayuden a enriquecer nuestra dieta. Elegir frutas, yogures o chocolate negro para preparar nuestros postres incrementará nuestra ingesta de vitaminas, calcio y antioxidantes al tiempo que acalla nuestra necesidad de disfrutar un dulce de vez en cuando. ¡No hay que subestimar el placer de satisfacer un antojo!

Una vez en este punto, sentemos pues las bases de la repostería fit.
Lo más importante para adherirse a la dieta fitness es tener en cuenta qué alimentos debemos evitar y qué otros alimentos podemos emplear en su lugar. Veamos:
Azúcar
Todos sabemos que el consumo excesivo de azúcar es perjudicial para la salud, pudiendo provocar diabetes tipo II u obesidad, que a su vez llevan aparejados una serie de problemas como las enfermedades cardiovasculares. Hoy día el azúcar es prácticamente imposible de evitar. Lo encontramos en los dulces, pero también en el pan, en las bebidas, en salsas como el kétchup… La OMS recomienda que solo el 5% de la ingesta calórica proceda de azúcares refinados lo que, para una persona de peso medio, equivaldría a unos 25 g. de azúcar/día.
¿Qué alimentos podemos emplear en el marco de una repostería fit o saludable para endulzar nuestros postres si no utilizamos azúcar? Podemos elegir entre una serie de edulcorantes de bajo valor calórico como la stevia, el aspartamo, la sacarina, la sucralosa o el ciclamato de sodio. Todos ellos tienen un bajo índice glucémico, lo que significa que los niveles de azúcar aumentan lentamente tras su ingesta, por lo que no provocan diabetes.
La stevia es uno de los edulcorantes que mejores resultados proporciona en nuestros dulces. Los bizcochos elaborados a base de stevia quedan tan ricos y jugosos que os costará encontrar la diferencia entre el bizcocho de azúcar y el bizcocho de stevia. Además, la stevia permanece estable frente al calor, lo que la hace perfecta para hornear bizcochos o cualquier otro postre. El ciclamato de sodio (Natreen) también es estable frente al calor, así como la sucralosa (Sucralín) o el maltitol, muy empleado en bollería para diabéticos debido a la textura cremosa que aporta a sus recetas

Mantequillas y grasas saturadas
Consumidas en exceso, aumentan el colesterol, los triglicéridos, inducen a la obesidad y a la aparición de enfermedades cardiovasculares. Los postres saludables característicos de la repostería fit no tienen que ser necesariamente bajos en grasas: podemos sustituir las grasas saturadas por grasas insaturadas que aportan numerosos beneficios para la salud, como son el aumento del HDL, conocido como el “colesterol bueno” y la disminución del LDL, también llamado “colesterol malo”. Además, las grasas son muy necesarias para mantenernos en forma porque ayudan a la absorción de vitaminas liposolubles y a la formación de hormonas.
Para sustituir la mantequilla en nuestra repostería fit por grasas saludables tenemos numerosas opciones: nos sirve casi cualquier aceite de origen vegetal como el aceite de oliva, el de girasol, el aceite de soja, el de aguacate… sin embargo, debemos evitar el aceite de coco o de palma ya que, a pesar de ser de origen vegetal, poseen elevadas cantidades de grasas saturadas.
Los frutos secos también son una fuente importante de grasas saludables. Es muy recomendable ingerir diariamente un puñado de frutos secos dada la enorme riqueza nutricional que nos aportan, y van a quedar buenísimos en nuestros postres fit.

Harinas refinadas
Consumidas en exceso, tienen una serie de efectos perjudiciales sobre nuestra salud ya que producen picos de azúcar en el organismo y nos llevan al desarrollo de diabetes tipo II, obesidad y cardiopatías.
La harina integral de trigo contiene mayor cantidad de nutrientes y el nivel de glucosa en sangre aumenta lentamente tras su ingesta, lo que la hace más saludable que la harina refinada. Además de la harina integral de trigo, tenemos otras muchas opciones para nuestra repostería fit, como son las harinas de avena, espelta, cebada, maíz, harina integral de arroz o harina de centeno. Así mismo, existen harinas de legumbres y frutos secos como las harinas de garbanzos, almendras, castañas, etc. Todas aportan gran cantidad de nutrientes beneficiosos para nuestra salud y tienen índices glucémicos bajos. Esto significa que nos mantendrán saciados más tiempo y evitarán enfermedades metabólicas como la diabetes.

Chocolate
Debemos distinguir el chocolate del cacao. El chocolate común es una fuente importante de azúcar refinado que debemos evitar. El cacao, por el contrario, proporciona mucha menor cantidad de azúcar y grasas y, sin embargo, nos aporta fibra, antioxidantes, minerales y numerosos nutrientes beneficiosos para nuestra salud. También podemos hacer uso del chocolate negro en nuestra repostería fit, que nos brindará los mismos beneficios que el cacao, mucha menor cantidad de azúcar que el chocolate corriente y la misma sensación de felicidad (emoji de corazón, emoji de corazón, emoji de corazón)

Por último, debemos incidir en la importancia de consumir alimentos frescos y naturales que nos proporcionarán los nutrientes necesarios para enriquecer nuestra dieta al tiempo que nos damos un capricho. La leche baja en grasas, los quesos frescos, los yogures, las frutas y frutos secos destacan por sus grandísimas propiedades nutritivas y aportarán a nuestros postres un sabor y una riqueza inigualables. Una vez que desterremos de nuestra dieta los ingredientes y aditivos artificiales para acostumbrarnos a estos sabores naturales, ya nada podrá igualar la satisfacción y el disfrute que estos postres nos pueden ofrecer.

Y vosotros, ¿cómo lo veis? ¿Habíais pensado alguna vez en introducir cambios en vuestras vidas para adquirir hábitos saludables? ¿Estáis dispuestos a incluir en vuestro día a día las bebidas vegetales, las brochetas de frutas, las sentadillas y las flexiones? No os desaniméis si ésta es la dirección que queréis darle a vuestras vidas pero os resulta complicado. Cualquier cambio para aumentar vuestra actividad diaria, por pequeño que sea, unido a unos hábitos alimenticios más saludables, siempre serán positivos, os harán sentir mejor y os motivarán para continuar.
¿Sois de esos afortunados que un día tomaron la decisión de mejorar su estilo de vida y, a día de hoy, pueden decir que lo han logrado? Contadnos vuestra experiencia. ¡Seguro que hay alguien al otro lado deseando leer vuestros consejos para motivarse a dar el paso!

Ana Sanz
La Ilustre Gacetillera
Caminante de lejanos rincones que han tenido a bien acogerme; retornada a Toledo por vocación y añoranza. Lectora compulsiva, escritora en mis ratos libres; me gustan los dulces, los libros, caminar mientras divago, conocer sitios y disfrutar las cosas sencillas.




