Mis queridos pasteleros, hoy vamos a preparar un postre de espíritu navideño que llegó de Oriente hace un chorro de años acompañando a tres señores con barbas montados en tres camellos de 120 cv de potencia que perseguían una estrella fugaz en el cielo que no era basura espacial porque aún no existía. Por eso la perseguían: porque sabían que debía ser otra cosa. Como todos sabemos, estos señores llevaban oro, incienso, mirra y tres roscones de reyes como tres soles. No, no vamos a preparar un roscón de reyes. Vamos a adaptar el roscón a las tradiciones de nuestros vecinos portugueses, que tienen mucho (y muy rico) que aportar a su receta. Hoy, ¡vamos a elaborar un riquísimo bolo do rei!
El bolo do rei tiene los mismos orígenes que el roscón español aunque, en el país vecino, se consume durante todo el periodo navideño, no sólo el día de Reyes. Su origen, como el de nuestro roscón de reyes, se remonta a las fiestas saturnales del Imperio Romano, que celebraban que los días comenzaban a alargarse tras el solsticio de invierno. La tradición era preparar unas tortas dulces con miel y frutos secos para disfrutar en familia. Con el paso de los siglos se perdió la costumbre de comer estas tortas en la península al llegar el invierno. No así en Francia, donde este dulce arraigó entre la aristocracia y la realeza durante el Renacimiento. Fue con los galos, en la corte de Luis XIV, cuando la torta adquirió forma de corona: una rosca redonda adornada con frutas de colores que simbolizan las joyas de la corona.
El bolo do rei portugués comenzó a popularizarse en el s. XIX. La primera pastelería que lo vendió en Portugal fue Confeitaria Nacional, en Lisboa, en 1869, siguiendo una receta traída directamente de la capital francesa. Otras pastelerías de Lisboa comenzaron a vender sus propias recetas en los años sucesivos y, más tarde, en todo Portugal.
Como curiosidad, en 1910, con la proclamación de la república en Portugal, se prohibió la venta del bolo do rei a causa de su nombre: en un país donde no existían reyes, no debía venderse un dulce que hiciera mención a éstos. Los reposteros decidieron seguir vendiéndolo con un nuevo nombre: pastel nacional, pastel de Navidad o pastel de Año Nuevo. Con el paso del tiempo, no obstante, el dulce recuperó su denominación original.
La preparación del bolo do rei es muy similar a la de nuestro roscón de reyes con la particularidad de que la masa del bolo do rei se aromatiza con vino de Oporto y se incluyen pasas y frutos secos.
Si queréis degustar el bolo do rei más famoso de Portugal, la mejor opción sigue siendo Confeitaria Nacional, la pastelería más antigua del país vecino, que comenzó su andadura en 1829 y era la proveedora oficial de dulces a la familia real cuando en Portugal aún existía la realeza.
¿Qué…? ¿Cómo decís…? Recoger niños de partidos de fútbol… comprar las lentejas para el lunes… ¿recoger coche del taller? ¡¡Ahhh…!! ¡¡Entiendo!! Que os queda un poco a desmano acercaros a Liboa a por el bolo do rei. Faltaría más, sólo tenéis que decirlo. ¡Para eso estamos nosotros! Vais a comer el bolo do rei más rico, tierno y aromático de vuestro vecindario y de los vecindarios aledaños, y además… ¡sorpresa! ¡Lo vais a preparar vosotros mismos! ¡Pues claro que sí! ¿Qué pensabais? Que nooo, que es mucho más fácil de lo que parece. ¡Ya veréis qué rico!
Lista de la compra para nuestro bolo do rei:
Para elaborar la masa necesitaremos:
- 600 g. de harina de fuerza.
- 220 ml. de leche.
- 120 g. de azúcar.
- 120 g. de mantequilla a temperatura ambiente.
- 100 g. de almendras (o cualquier otro fruto seco de vuestra elección)
- 60 g. de pasas sultanas.
- 70 ml. de vino de Oporto.
- 25 g. de levadura fresca.
- 1 huevo grande.
- 10 g. de sal.
Para la decoración necesitaremos:
- fruta confitada variada.
- 1 huevo batido.
- almendras laminadas.
- azúcar humedecida.
Utensilios utilizados para elaborar nuestro bolo do rei:
- Bol.
- Tamizador.
- Robot amasador o robot con gancho.
- Papel vegetal.
- Aro de aluminio.
- Rejilla enfriadora.


¡Manos a la obra!
1. En primer lugar, vamos a elaborar la masa de arranque o masa esponja, que mejorará el aroma y la textura de nuestro bolo do rei: calentamos 50 ml. de leche en el microondas durante unos segundos para templarla. La mezclamos en un bol con 2 – 3 cucharadas de harina de fuerza, 1 cucharada de azúcar y los 25 g. de levadura fresca. Removemos bien, lo tapamos con papel film y dejamos fermentar 20 minutos a temperatura cálida (podemos ponerlo cerca de un radiador o bien dentro del horno apagado, con la luz encendida y la puerta cerrada)
Mientras fermenta la masa esponja, introducimos las uvas pasas en el vino de Oporto y las dejamos reposar.



2. A continuación, cuando la masa esponja esté lista, vamos a preparar y amasar el bolo: tamizamos el resto de la harina en un bol grande.
3. Añadimos el resto del azúcar.
4. Hacemos un hueco en el centro y agregamos los demás ingredientes: el resto de la leche, la masa esponja, el huevo, la sal, la mantequilla cortada en dados y el vino de oporto (dejando aparte las uvas pasas para añadirlas después)
5. Amasamos con un robot amasador unos 5 minutos, hasta que se integren todos los ingredientes (también podemos amasar a mano sobre una superficie enharinada hasta obtener una masa homogénea)
6. Agregamos las uvas pasas y las almendras y amasamos de nuevo para integrarlo todo.
7. Hacemos una bola con la masa y la introducimos en un cuenco. Cubrimos con papel film y dejamos reposar 3 horas en un lugar cálido.






8. Transcurridas las 3 horas de fermentación, vamos a dar forma al bolo: extraemos la masa del cuenco y la amasamos un poco para quitarle aire. Le damos forma redondeada y ligeramente aplanada.
9. Colocamos la masa sobre una bandeja de horno forrada con papel de hornear. Abrimos un agujero en el centro con el aro de aluminio aceitado (si no tenemos un aro, podemos abrir el agujero con los dedos pero podría volver a cerrarse al crecer la masa en el siguiente levado)
10. Cubrimos la masa con un paño limpio y dejamos fermentar de nuevo durante 2 horas en un lugar cálido.


11. Por último, vamos a decorar y hornear nuestro bolo: precalentamos el horno a 180ºC con calor arriba y abajo.
11. Pintamos el bolo con el huevo batido y decoramos a nuestro gusto con la fruta confitada, las almendras laminadas y el azúcar humedecido.
12. Introducimos la masa en el horno y horneamos unos 30 minutos. Si vemos que el bolo adquiere color dorado antes de finalizar el horneado, abrimos la puerta del horno, cubrimos el bolo con papel de aluminio para evitar que se queme, cerramos y seguimos horneando.
13. Transcurridos los 30 minutos, extraemos el bolo del horno y dejamos enfriar.






Instrucciones:
- Abrid las ventanas. Entornad la puerta de entrada. Sí, sabemos que hace frío, estamos en Navidad. Sí, aunque se os escarchen las cejas. Permitid al resto del vecindario aspirar ese dulce aroma a tierno bolo do rei aromatizado con Oporto. Que todo el mundo sepa que esta tarde vais a merendar rico.
- Sacad los móviles. Posad junto a vuestro bolo do rei dorado, apetitoso, pecaminoso. Foto, foto, foto. Acercad la nariz, cerrad los ojos en una pose abstraída, intelectual e interesante y aspirad su aroma. Foto, foto, foto. Colgad las imágenes en el Insta: “Mi delicioso bolo do rei recién horneado y yo”. Etiquetad a Toledoendulce para que lo veamos y lloremos de emoción y orgullo.
¡¡Devoraaaaaaad!!





Han puesto su alma en este tierno, dulce, dorado y apetitoso bolo do rei:

Lourdes Fernández
Nuestra Guerrillera de los Fogones
Con el cariño, buen hacer y delicadeza que requiere la repostería pongo todo el empeño en cada paso, y añado mi gusto por la decoración con el fin de sacar el mejor partido a Toledo en Dulce. Acompáñame en este viaje y descubrirás desde los dulces más clásicos hasta un increíble mundo repostero lleno de fantasía.

Ana Sanz
La Ilustre Gacetillera
Caminante de lejanos rincones que han tenido a bien acogerme; retornada a Toledo por vocación y añoranza. Lectora compulsiva, escritora en mis ratos libres; me gustan los dulces, los libros, caminar mientras divago, conocer sitios y disfrutar las cosas sencillas.




