Hoy vamos a hacer una dulce y deliciosa tarta Massini para la mujer que nos llenó los días de afecto y bondad desde nuestra más tierna infancia: mamá. Para esas mamás que preguntaban cómo había ido nuestro día al salir del cole y escuchaban nuestras explicaciones interminables como si le estuviéramos revelando el secreto más importante del mundo. Para esas mamás a las que acudíamos llorando cuando nos raspábamos las rodillas porque sólo ellas sabían darnos el beso mágico que curaba. Esas mamás, que, siendo más mayores, convencían a papá para dejarnos comprar esa minifalda o esa blusa que adorábamos porque tampoco era tan corta como a él le parecía y nos sentaba fenomenal. Las que se daban cuenta de que estábamos saliendo con nuestro primer novio y esperaban el momento adecuado para contárselo a papá para que no se le salieran los ojos de las órbitas.
Esta tarta está dedicada a esas madres que nos inundan de táperes con comida la semana previa al examen de oposición para que no tengamos que perder tiempo cocinando. Las mamás que hacen malabarismos para recoger al niño del cole porque se ha puesto enfermo y vas a tardar en llegar del trabajo. Esas mamás que te suben y bajan las persianas cuando te vas de viaje para que no entren a robarte en tu casa, y las mamás que siempre están en su casa para recoger tu pedido de Shein y te lanzan piropos cuando te lo pruebas a ver qué tal te sienta.
Por vuestro afecto y cariño sin límites, por vuestra dedicación sin condiciones, porque nuestra vida no sería ni remotamente parecida sin vosotras, por todo vuestro amor, nuestra tarta de hoy está dedicada a vosotras. ¡Os queremos, mamás!
Lista de la compra para nuestra tarta Massini (8 raciones):
Para preparar el bizcocho necesitaremos:
- 4 huevos.
- 130 g. de azúcar.
- 130 g. de harina para repostería.
- Una cucharadita de levadura química.
- Una pizca de sal.
Seguimos con el relleno::
- 1 l. de nata para montar (mínimo 35% de materia grasa)
- 80 g. de azúcar glas.
- 3 cucharadas soperas de cacao en polvo.
Para elaborar el almíbar necesitaremos:
- 120 ml. de agua.
- 120 g. de azúcar.
- 60 ml. de ron.
Por último, para elaborar la yema necesitaremos:
- 4 yemas de huevo.
- 150 g. de azúcar.
- 50 ml. de agua.
- 1 cucharada sopera de maicena.
- 2 cucharadas soperas de azúcar para quemar la yema.
Utensilios necesarios para nuestra tarta Massini:
- Bol.
- Tamizador.
- Varillas eléctricas.
- Espátula de silicona.
- Molde 20 cm.
- Papel vegetal.
- Spray desmoldante.
- Cazo.
- Cuchara de madera.
- Lira.
- Rejilla enfriadora.
- Stand de trabajo.
- Espátula acodada.
- Soplete de cocina.


¡Manos a la obra!
1. En primer lugar, vamos a preparar el bizcocho: tamizamos la harina y la levadura y añadimos la sal. Reservamos.
2. Precalentamos el horno a 180ºC.
3. Separamos las claras de las yemas. Montamos las claras a punto de nieve.
4. Ponemos las yemas en un cuenco y añadimos el azúcar. Batimos hasta obtener una crema blanquecina. Añadimos las claras y mezclamos con movimientos suaves y envolventes.






5. Añadimos poco a poco la harina con la levadura y la sal y mezclamos hasta integrar.
6. Cubrimos la base del molde con papel vegetal y rociamos con spray desmoldante. Vertemos la masa en el molde y horneamos unos 30 minutos. Cuando acabemos de hornear, desmoldamos y dejamos enfriar sobre la rejilla enfriadora. Reservamos el bizcocho.





7. A continuación vamos a elaborar la yema: vertemos en un cazo el agua y el azúcar y cocemos unos 5 minutos.
8. Ponemos en un cuenco las yemas y la maicena y mezclamos.
9. Añadimos las yemas con la maicena al agua con azúcar y cocemos hasta que espese removiendo constantemente. Cuando comience a espesar, retiramos del fuego y dejamos enfriar. Removemos de vez en cuando mientras se enfría. Cuando se haya enfriado por completo, reservamos en la nevera.
10. Seguimos con el almíbar: cocemos el agua con el azúcar glas. Cuando cueza, añadimos el ron y seguimos cociendo unos minutos para que se reduzca. Retiramos del fuego y reservamos.




11. Vamos con el relleno: tamizamos el cacao para evitar grumos y reservamos.
12. Ponemos la nata para montar muy fría en un bol, agregamos el azúcar y batimos con las varillas eléctricas hasta que esté muy firme.
13. Dividimos la nata en dos partes iguales. Una mitad la vamos a reservar en la nevera. Añadimos el cacao tamizado a la otra mitad y mezclamos con una espátula de silicona hasta homogeneizar. Reservamos en la nevera.




14. Finalmente, vamos a montar la tarta en un stand de trabajo giratorio: cortamos el bizcocho por la mitad.
15. Colocamos en el stand una mitad del bizcocho y empapamos la zona superior con almíbar.
16. Añadimos la capa de nata montada y, sobre ella, agregamos la capa de nata con cacao.
17. Colocamos encima la otra mitad del bizcocho y alisamos la nata que sobresale por los laterales con una espátula.
18. Empapamos de nuevo con almíbar la mitad superior del bizcocho y añadimos encima la cobertura de yema.
19. Espolvoreamos las dos cucharadas de azúcar sobre la yema y quemamos con un soplete de cocina.






Ya tenemos lista nuestra riquísima tarta Massini para agasajar a mamá como ella merece. Por estar allí siempre para nosotros, por ofrecernos su ayuda con la mejor de las sonrisas, por toda su paciencia y su cariño, esta vez seremos nosotros los que nos esforcemos para ofrecerle el obsequio que ella merece. Sabemos que nos dirá que no hacía falta, sabemos que preguntará para qué nos hemos molestado, con lo ocupados que estamos. Pero esa mirada alborozada y la sonrisa radiante nos mostrará lo mucho que lo agradece. Hacedle muchas fotos con su flamante tarta Massini, porque éste es su día y hay que dejar constancia de lo mucho que la queremos. ¡Disfrutad juntos esta riquísima tarta y enviadnos vuestras fotos!




Han puesto su alma en esta deliciosa tarta Massini:

Lourdes Fernández
Nuestra Guerrillera de los Fogones
Con el cariño, buen hacer y delicadeza que requiere la repostería pongo todo el empeño en cada paso, y añado mi gusto por la decoración con el fin de sacar el mejor partido a Toledo en Dulce. Acompáñame en este viaje y descubrirás desde los dulces más clásicos hasta un increíble mundo repostero lleno de fantasía.

Ana Sanz
La Ilustre Gacetillera
Caminante de lejanos rincones que han tenido a bien acogerme; retornada a Toledo por vocación y añoranza. Lectora compulsiva, escritora en mis ratos libres; me gustan los dulces, los libros, caminar mientras divago, conocer sitios y disfrutar las cosas sencillas.




