Pero vamos a ver, ¿quién es el majadero que ha puesto el papá Noel colgando de la cuerda en el balcón en pleno agosto? Ja, ja, ja… cómo están las cabezas… Bueno, vale, agosto no, que los niños ya empezaron el cole. Di que estamos en octubre. Un momento… ¿por qué me dio la abuela esa bandeja de hojuelas y rosquillas cuando fuimos a verla el mes pasado? Si la abuela solo hace rosquillas para los Santos… No puede ser, hemos empezado a salir a la calle con abrigo hace dos días. Ay, Dios… el calentamiento global me tiene desubicada. ¿Estamos en diciembre? No, no, no, no. Me niego a estar en diciembre. ¡Tiempo muerto! ¡No pienso comprar polvorones todavía! ¡Necesito un mes suplementario para bajar dos tallas antes de Navidad!
La buena noticia: alégrate, pronto vas a cobrar la extra.
La mala noticia: según el calendario gregoriano, no existe ningún mes fitness entre noviembre y diciembre.
La solución a tus problemas: este riquísimo, saludable e increíblemente fácil turrón de chocolate fit. ¡Que llegue la Navidad no significa que tengas que dejar de cuidarte!
Lista de la compra para nuestro turrón de chocolate fit:
- 300 g. de chocolate sin azúcar.
- 40 g. de quinoa inflada.
- 1 cucharada de aceite de coco.
El aceite de coco tiene mayor cantidad de grasas saturadas que otros aceites de origen vegetal pero lo empleamos en esta receta debido a su sabor dulce, que lo hace perfecto para recetas que no contienen azúcares, como ésta. Así mismo, el hecho de que solidifique a 21ºC hace que los postres adquieran consistencia sólida al enfriarlos sin necesidad de incorporar otros agentes aglutinadores.
Utensilios necesarios para elaborar nuestro turrón de chocolate fit:
- Cazo para derretir al baño maría.
- Cuchara de madera.
- Molde de silicona para turrón.
- Pico vertedor de líquidos.
- Espátula de silicona.

¡Manos a la obra!
1. En primer lugar, colocamos en un cazo el chocolate partido en trozos pequeños y la cucharada de aceite de coco. Calentamos a fuego medio para derretirlo mientras removemos con la cuchara de madera.




2. Cuando tenga consistencia líquida, vertemos una capa de chocolate en el molde para turrón. Sobre esta capa de chocolate ponemos otra capa de quinoa inflada y, finalmente, una última capa de chocolate. Lo extendemos bien con una espátula de silicona.
3. A continuación, limpiamos los bordes del molde con un papel y lo introducimos dos horas en el congelador.







4. Transcurridas las dos horas, ¡tendremos nuestro riquísimo turrón fit listo para devorar!




¿A que ya no es un drama estar en diciembre? Mis intrépidos reposteros que os preocupáis por vuestra salud y bienestar, la Navidad también es compatible con una dieta saludable si mantenemos nuestra rutina de ejercicios y sustituimos los dulces tradicionales por dulces fit con un poquitín de creatividad. El resultado será igualmente delicioso y tendréis la satisfacción de saber que vuestra dieta cumple los requisitos para mejorar vuestro estilo de vida.
Primer escollo de la Navidad solventado. Ahora os cuento vuestro siguiente escollo: eso que los niños leían el otro día no era Gerónimo Stilton. Vuestros niños ya tienen el catálogo de juguetes de Navidad.
¡Mmuaaa, ja, ja, ja, jaaa! (Risa diabólica).




Han puesto su alma en este riquísimo, saludable y facilísimo turrón de chocolate fit:

Lourdes Fernández
Nuestra Guerrillera de los Fogones
Con el cariño, buen hacer y delicadeza que requiere la repostería pongo todo el empeño en cada paso, y añado mi gusto por la decoración con el fin de sacar el mejor partido a Toledo en Dulce. Acompáñame en este viaje y descubrirás desde los dulces más clásicos hasta un increíble mundo repostero lleno de fantasía.

Ana Sanz
La Ilustre Gacetillera
Caminante de lejanos rincones que han tenido a bien acogerme; retornada a Toledo por vocación y añoranza. Lectora compulsiva, escritora en mis ratos libres; me gustan los dulces, los libros, caminar mientras divago, conocer sitios y disfrutar las cosas sencillas.




