Murciélagos, brujas, telas de araña, calabazas… ¿a que ya sabéis de qué hablamos hoy? Claro que sí, hablamos de esa fiesta monstruosa que a unos encanta y a otros espanta. El único día del año en el que un chorro de sangre sabe a sirope de fresa, las tarántulas son de oreo y los murciélagos, de chocolate. Nuestra receta de hoy está dedicada a los gourmets del terror porque vamos a preparar una merienda especial y horripilante, unas galletas terroríficamente divertidas: hoy, preparamos las galletas de Halloween más cañeras para repartir en el truco o trato. (O para comérselas y punto. Si alguien quiere galletas de Halloween, ¡que se las haga en su casa!).
Lista de la compra para nuestras galletas de Halloween:
- 300 g. harina de repostería.
- 125 g. de azúcar.
- 125 g. de mantequilla.
- 1 huevo tamaño L.
- 1 cucharada de esencia de vainilla.
- Fondant de varios colores.
- Lápices de glasa.
Utensilios para elaborar nuestras galletas de Halloween:
- Bol.
- Tamizador.
- Varillas eléctricas o manuales.
- Papel vegetal.
- Cortadores con formas de Halloween.
- Rodillo para fondant.
- Estecas para recortar el fondant.
- Almohadilla de espuma.
- Rodillo grande.
- Rejilla enfriadora.
- Pincel de repostería.

¡Manos a la obra!
1. En primer lugar, tamizamos la harina en un bol. Añadimos el azúcar, la mantequilla cortada en dados, el huevo y la esencia de vainilla. Mezclamos hasta obtener una masa homogénea.
2. A continuación, hacemos una bola compacta con la masa, la envolvemos en papel film y la metemos en la nevera media hora, tiempo que aprovecharemos para preparar la decoración de fondant.





3. Con un rodillo para fondant, extendemos el fondant de distintos colores sobre una superficie lisa (podemos enharinarla o trabajar sobre papel de horno). Cortamos las formas de fondant con los mismos cortadores con los que cortaremos después las galletas. Podemos usar cortadores con forma de calabaza, de sombrero de bruja, de murciélago o con las formas que más os gusten. Para recortar los detalles más pequeños de la decoración de fondant, utilizaremos estecas (nosotros las hemos usado para recortar los ojos y la boca de las calabazas). Para dibujar líneas, empleamos lápices de glasa. Nosotros hemos decorado los sombreros de brujas con lápiz de glasa de color dorado. Podemos emplear la almohadilla de espuma para elaborar y dejar reposar cada elemento decorativo de fondant mientras horneamos las galletas.
4. Transcurrida la media hora, precalentamos el horno a 180ºC.



5. Extraemos la masa de la nevera y le quitamos el papel film. Aplanamos la masa con un rodillo sobre un papel de horno hasta que tenga un grosor de unos 5 – 6 mm y recortamos las galletas con los distintos cortadores. Las colocamos sobre una bandeja de horno cubierta con papel de horno. Horneamos 10 minutos.
6. Transcurridos los 10 minutos, sacamos las galletas del horno y las dejamos enfriar.





7. Por último, pegamos la decoración de fondant a las galletas: humedecemos las galletas con agua empleando un pincel y colocamos encima las formas de fondant presionando levemente para que queden fijas. ¡Ya tenemos listas las galletas más horrorosamente ricas del año!



En esta noche especial hay quien prefiere asustarse del horror, hay quien gusta disfrazarse de él ¡y hay quien prefiere comérselo! ¿Nosotros? Nosotros somos de los que preparan las galletas en su caldero mágico, aspiran su aroma con su nariz verrugosa, repostan en el surtidor para escobas y vuelan recortando su silueta contra la luz de la luna. ¿Robar niños? ¿Montar aquelarres? Eso está pasado de moda. ¡Ahora nos pasamos la noche zampando galletas!
¡Enviadnos vuestras fotos u os lanzaremos sapos a la cara mientras dormís!
¡Feliz Halloween!





Han puesto su alma en estas horripilantes e increíblemente deliciosas galletas de Halloween:

Lourdes Fernández
Nuestra Guerrillera de los Fogones
Con el cariño, buen hacer y delicadeza que requiere la repostería pongo todo el empeño en cada paso, y añado mi gusto por la decoración con el fin de sacar el mejor partido a Toledo en Dulce. Acompáñame en este viaje y descubrirás desde los dulces más clásicos hasta un increíble mundo repostero lleno de fantasía.

Ana Sanz
La Ilustre Gacetillera
Caminante de lejanos rincones que han tenido a bien acogerme; retornada a Toledo por vocación y añoranza. Lectora compulsiva, escritora en mis ratos libres; me gustan los dulces, los libros, caminar mientras divago, conocer sitios y disfrutar las cosas sencillas.




