¡Maldición! ¡Me ha vuelto a encoger el bikini del año pasado! Sabía que no podía confiar en él. Esos traicioneros siempre se achican durante el invierno. ¡¿Y ahora qué hago?! ¡Necesito un bikini donde me quepa todo, que quieren abrir las piscinas la semana que viene y solo estamos en mayo! ¡Maldito cambio climático, se ha comido la operación bikini! Si pido el bikini de Shein, no va a llegar hasta los Sanfermines. ¡Dieta de rescate ya! ¡Se acabaron los dulces! ¡¡AAArrggg!! Sudores, temblor, taquicardia. Coge el móvil. Mira fotos de bizcochos de Toledo en Dulce para paliar la ansiedad de una vida sin dulces. Madre mía, qué fotooosss… Salivando. Salivando. ¡¡No puedo seguir adelante con la vida si no tengo dulces!! Dios mío, ¡¿por qué me pones estas pruebas?! Aivá, ¿y esto? Receta de bizcocho sin azúcar de Toledo en Dulce. Si no tiene azúcar, ¡no es un dulce!
¡¡Gracias, universo!!
Tacones. Bolso. ¡Vamos al súper!
Lista de la compra para nuestro bizcocho sin azúcar:
- 150 g. de dátiles sin hueso.
- 150 ml. de agua.
- 1 yogur natural sin azúcar.
- 3 huevos a temperatura ambiente.
- La medida de un yogur de aceite de girasol.
- La medida de 3 yogures de harina de trigo.
- La ralladura de la piel de un limón.
- 1 sobre de levadura.
- Una pizca de sal.
Utensilios para elaborar nuestro bizcocho sin azúcar:
- Jarra medidora.
- Tamizador.
- Bol.
- Batidora, varillas manuales.
- Molde para bizcocho.
- Spray desmoldante.
- Rejilla enfriadora.
- Lira.

¡Manos a la obra!
1. En primer lugar, calentamos los 150 ml. de agua en el microondas. Introducimos los dátiles en el agua caliente y dejamos que se hidraten unos 15 minutos.
2. En segundo lugar, tamizamos la harina en un cuenco junto con la levadura.
3. Precalentamos el horno a 180ºC con calor arriba y abajo.
4. Cuando hayan transcurrido los 15 minutos, tiramos un tercio del agua donde se estaban hidratando los dátiles. Trituramos los dátiles con el resto del agua hasta tener una masa homogénea.




5. A continuación, vertemos en un bol el yogur sin azúcar y añadimos los 3 huevos, el aceite de girasol y la masa de dátiles. Mezclamos con unas varillas hasta homogeneizar.
6. Agregamos la ralladura de limón y la pizca de sal y volvemos a mezclar.


7. Seguidamente, añadimos la harina tamizada con la levadura y mezclamos para integrarlo todo hasta que no queden grumos.



8. Por último, rociamos nuestro molde con spray desmoldante y vertemos la mezcla en él. Horneamos 25 minutos a 180ºC. Para saber cuándo está listo, podemos pinchar el bizcocho con un palillo a partir de los 20 minutos. Si el palillo sale con restos de masa todavía húmeda, seguimos horneando unos minutos más. Cuando salga limpio, el bizcocho estará listo.
9. Dejamos enfriar sobre la rejilla enfriadora antes de desmoldar. Seguramente, el bizcocho habrá subido más de un lado que del otro. Si queréis que la presentación sea perfecta, podéis cortar el desnivel con una lira como hemos hecho nosotros.




¡Y ya tenemos nuestro bizcocho sin azúcar listo para darle su merecido al bikini! ¡¡Ñam, ñam, ñam!! ¡Con cada bocado siento cómo se agranda el bikini! ¡¡Ñam, ñam!! ¡Seguro que ya me cabe todo dentro del bikini! ¡¡Ñam, ñam, ñam!! ¡Quiero pasar mi vida comiendo bizcocho! ¡Me da igual el bikini! ¡¡Ñam, ñam!! ¿Bikini? ¿Qué bikini? ¡¡Ñam, ñam!!





Han puesto su alma en este delicioso bizcocho sin azúcar:

Lourdes Fernández
Nuestra Guerrillera de los Fogones
Con el cariño, buen hacer y delicadeza que requiere la repostería pongo todo el empeño en cada paso, y añado mi gusto por la decoración con el fin de sacar el mejor partido a Toledo en Dulce. Acompáñame en este viaje y descubrirás desde los dulces más clásicos hasta un increíble mundo repostero lleno de fantasía.

Ana Sanz
La Ilustre Gacetillera
Caminante de lejanos rincones que han tenido a bien acogerme; retornada a Toledo por vocación y añoranza. Lectora compulsiva, escritora en mis ratos libres; me gustan los dulces, los libros, caminar mientras divago, conocer sitios y disfrutar las cosas sencillas.




