Hoy, mis queridos reposteros, dedicamos nuestra receta a alguien muy, muy especial. Alguien que merece éste y mil postres más. Seguro que sabéis a quién me refiero. Ella es quien cuidaba de nosotros y nos acariciaba el pelo cuando, de pequeños, caíamos enfermos con anginas. Ella preparaba nuestras comidas favoritas cuando nos dolía la barriga, aunque supiera que al final nos dejaríamos el plato casi entero. A ella llamábamos cuando, por la noche, nos despertaban los monstruos bajo la cama, y era ella quien se quedaba con nosotros para que volviéramos a dormir tranquilos. Fue ella quien jugó a la Game Boy con nosotros hasta la saciedad cuando nos escayolaron la pierna, y eso que siempre perdía. Ella era la que se quedaba sin comprar el vestido bonito del escaparate para poder regalarnos nuestras deportivas favoritas. Y también era ella quien se quedaba despierta en el salón a oscuras cuando, siendo un poco mayores, salíamos de marcha con los amigos, a pesar de saber que volveríamos tarde. Pero es que no podía dormir hasta vernos en la cama arropados y roncando como osos cavernarios. Fue ella quien lloró de emoción al vernos graduarnos, y quien enseñó todas y cada una de nuestras fotos de graduación a sus amigas con los ojos llenos de orgullo. Y una vez emancipados, ella es quien sigue dándonos táperes de lentejas y cocido cuando vamos a verla para que, esa tarde, podamos dedicar nuestro tiempo a estudiar oposiciones o el doctorado en lugar de preparar la comida para el día siguiente. Sí, ella es mamá, la única persona con superpoderes para hacer todo eso y mucho más. Y por todas estas cosas, hoy vamos a dedicarle a ella nuestra receta más especial: esta preciosa y riquísima tarta de fresas con nata que disfrutará incluso aunque nos quede del revés y sepa a rayos. Porque será nuestro regalo para ella, y la recibirá con la misma alegría con la que recibía los dibujos horribles que le hacíamos de pequeños y que aún tiene pegados en la nevera.

También va por vosotros, papás reposteros que, un día, ampliasteis vuestra familia trayendo al mundo a los peques de la casa y que habéis visto a vuestra cari adquirir los mismos superpoderes al hacerse mamá. Ésta es vuestra oportunidad para demostrarle vuestro amor y agradecimiento por esa labor impagable que implica ser la mamá de vuestros niños. Hoy os toca a vosotros trabajar en la cocina. Y, por supuesto, no olvidéis limpiarla después, ¡a ver si va a tener que llegar ella a fregar todos los cacharros que ensuciéis!

¡Delantales en su puesto! ¡Rodillos preparados! ¡Arremangaos! ¡Ésta va por mamá!

Lista de la compra para nuestra de fresas:

Para preparar el bizcocho necesitaremos:

  • 125 g. de harina de repostería.
  • 125 g. de azúcar.
  • 4 huevos.

Para preparar el almíbar necesitaremos:

  • 100 ml. de agua.
  • 100 g. de azúcar.
  • 100 ml. de ron.

Para elaborar el relleno y la cobertura necesitaremos:

  • 600 g. de fresones.
  • 700 g. de nata para montar.
  • 150 g. de azúcar glas.
  • 150 g. de mermelada de fresa.

Utensilios para elaborar nuestras tarta de fresas:

  • Bol.
  • Tamizador.
  • Varillas eléctricas.
  • Espátula de silicona.
  • Molde de 20cm.
  • Cazo.
  • Cuchara de madera.
  • Lira.
  • Pincel de silicona.
  • Espátula acodada.
  • Manga pastelera.
  • Boquilla de estrella.
Ingredientes de nuestras magdalenas sin gluten

¡Manos a la obra!

En primer lugar, vamos a preparar el bizcocho:

1. Tamizamos la harina en un cuenco y reservamos.

2. Precalentamos el horno a 180ºC.

3. Batimos los huevos con el azúcar hasta que la mezcla blanquee y triplique su volumen.

Obtenemos la ralladura de un limón
Tamizamos los sólidos
Obtenemos la ralladura de un limón

4. Agregamos la harina tamizada y la integramos con la espátula de silicona, con movimientos lentos y envolventes.

5. Rociamos nuestro molde con spray desmoldante y vertemos en él la mezcla.

6. Horneamos 15 minutos a 180ºC. Transcurrido este tiempo, sacamos el bizcocho del horno y dejamos enfriar.

Batimos en un bol los huevos, la leche y el azúcar
Incorporamos el aceite y la ralladura de limón
Batimos en un bol los huevos, la leche y el azúcar
Incorporamos el aceite y la ralladura de limón

En segundo lugar, vamos a preparar el almíbar:

7. Vertemos en un cazo el agua, el ron y el azúcar. Calentamos a fuego lento removiendo con la cuchara de madera hasta que el azúcar se disuelva. Cuando se haya disuelto, subimos a fuego medio para llevar a ebullición. Dejamos cocer otros 5 minutos más y retiramos del fuego. Dejamos enfriar.

Incorporamos las harinas tamizadas
Añadimos la levadura y la sal

A continuación, vamos a rellenar nuestra tarta:

8. Partimos el bizcocho con una lira para obtener una mitad superior y otra mitad inferior.

9. Montamos la nata con las varillas (un rato antes, habremos metido la nata en el congelador para que esté bien fría antes de usarla). Cuando la nata esté a medio montar, añadimos el azúcar glas y seguimos montando. Introducimos la mitad de la nata montada en una manga pastelera que usaremos para adornar y la otra mitad de la nata la reservamos para el relleno.

Tapamos con film y llevamos a la nevera
Tapamos con film y llevamos a la nevera
Tapamos con film y llevamos a la nevera

10. Colocamos la mitad inferior del bizcocho en la fuente donde vayamos a servir la tarta y la pintamos con almíbar usando un pincel de silicona.

11. Cubrimos con la nata montada reservada para el relleno y la extendemos bien con una espátula acodada.

12. Colocamos encima la mitad superior del bizcocho, a la que habremos recortado la zona superior para alisarla. La pintamos con el almíbar y la cubrimos con mermelada de fresa repartida por toda la superficie.

Llevamos la masa a la manga
Llenamos las cápsulas a 3/4 de su altura
Llevamos la masa a la manga
Llenamos las cápsulas a 3/4 de su altura

Finalmente, vamos a decorar nuestra tarta:

13. Partimos los fresones por la mitad y los colocamos sobre la capa de mermelada hasta cubrirla por completo.

14. Cubrimos los laterales de la tarta con la nata montada que tenemos en la manga pastelera.

15. Pincelamos los fresones con el almíbar sobrante.

Nuestras magdalenas sin gluten recién salidas del horno
Dejamos enfriar sobre una rejilla
Nuestras magdalenas sin gluten recién salidas del horno
Dejamos enfriar sobre una rejilla

¡Ya tenemos listo nuestro regalo para mamá! Ponedles pajaritas, lazos y corbatas a los peques de la casa y dejad que hagan de maître para llevarle la tarta a su mami. Y demostrad lo mucho que la queréis comiéndoosla a besos.

¡Los besos a mamá! No a la tarta. ¡La tarta es para mamá, no le hinquéis el diente antes de tiempo!

Le haréis el regalo más dulce y tierno a la mamá más dulce y tierna de la casa. ¡Enviadnos vuestras fotos!

¡Feliz día de la madre!

Y este es el resultado final
Jugosas y apetitosas magdalenas sin gluten
Las deliciosas magdalenas sin gluten de Toledo en Dulce
Atrévete con estas increíbles magdalenas sin gluten

Han puesto su alma en esta deliciosas tarta de fresas y nata:

Lourdes Fernández

Lourdes Fernández

Nuestra Guerrillera de los Fogones

Con el cariño, buen hacer y delicadeza que requiere la repostería pongo todo el empeño en cada paso, y añado mi gusto por la decoración con el fin de sacar el mejor partido a Toledo en Dulce. Acompáñame en este viaje y descubrirás desde los dulces más clásicos hasta un increíble mundo repostero lleno de fantasía.

Ana Sanz

Ana Sanz

La Ilustre Gacetillera

Caminante de lejanos rincones que han tenido a bien acogerme; retornada a Toledo por vocación y añoranza. Lectora compulsiva, escritora en mis ratos libres; me gustan los dulces, los libros, caminar mientras divago, conocer sitios y disfrutar las cosas sencillas.

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