Yo, camino de casa desde la panadería: “… soy una persona adulta y consecuente con mis decisiones. Estoy en una dieta y tengo fuerza de voluntad. Esas torrijas pertenecían a la panadería, no al interior de mi sistema digestivo…”

Yo, guardando la compra al llegar a casa: “… y voy a ir al gimnasio, y voy a salir a dar un paseo de 5 kilómetros y luego, cuando vuelva, voy a hacerme un consomé de verduras para cenar, y después…”

Yo, haciéndome la plancha en el pelo para ir al gimnasio: “… buáh, con el frío que hace, tener que salir ahora al gimnasio, qué infelicidad. Mejor voy mañana. ¡Será posible, qué pinta tenía la torrija…!”

Yo, probándome el nuevo pintalabios que compré para ir al gimnasio: “… no, no voy a ir a por la torrija del escaparate. ¿Vestirme ahora para ir a por una torrija?  Buáh, qué pereza…”

Yo, hablando por teléfono con mi mejor amiga: “…que no tía, no pienso volver a vestirme para ir a por una torrija…”

Yo, colocándome el delantal: “… ¡pero voy a hacer otra igual de preciosa que la del escaparate!”

Lista de la compra para nuestras torrijas:

  • Una barra de pan comprada 1 ó 2 días antes.
  • 900 ml. de leche.
  • 160 g. de azúcar.
  • La piel de medio limón.
  • 1 ramita de canela.
  • 1 cucharada de esencia de vainilla.
  • 3 huevos.
  • Aceite de oliva para freír.
  • Un poco de azúcar y un poco de canela en polvo para espolvorear las torrijas.

Utensilios para elaborar nuestras torrijas:

  • Jarra.
  • Cazo.
  • Colador.
  • Recipientes de cristal.
  • Sartén.
Ingredientes de nuestras torrijas

¡Manos a la obra!

1. Ponemos en un cazo la leche, el azúcar, la piel del limón, la vainilla y la rama de canela. Lo calentamos hasta que comience a hervir. Cuando esto ocurra, apagamos el fuego y tapamos el cazo para que infusionen los ingredientes.

2. Una vez que le leche esté fría, la colamos y vertemos en un recipiente donde podamos mojar cómodamente las rebanadas de pan.

Ponemos la leche en un cazo
Añadimos el azúcar
Incorporamos la piel del limón
Añadimos la canela en rama
Añadimos la vainilla
Infusionamos y colamos en un recipiente para bañar las torrijas

3. Batimos los huevos hasta que hagan algo de espuma.

4. Añadimos a los huevos dos o tres cucharadas de la leche infusionada y volvemos a batir.

Batimos los huevos
Incorporamos unas cucharadas de leche infusionada
Volvemos a batir

5. Cortamos la barra de pan en rebanadas de unos 2 centímetros de grosor.

6. Bañamos las rebanadas en la leche infusionada dándoles la vuelta para que absorban leche por ambos lados. Deben mojarse bien para que queden muy jugosas pero debemos poner cuidado al darles la vuelta ya que se rompen con facilidad. Si las rebanadas no se impregnan bien de leche, las torrijas podrían quedar un poco secas.

Hacemos rebanadas de unos 2 cms. de grosor
Bañamos el pan en la leche por ambos lados

7. Pasamos las rebanadas al recipiente con el huevo batido, bañándolas de nuevo por ambos lados. Desde aquí las llevamos a la sartén para freír en abundante aceite hasta que estén doraditas por los dos lados. Una vez fritas, colocamos las torrijas en una bandeja o plato con papel de cocina para que absorban el aceite sobrante.

Pasamos al huevo, también por ambos lados
Nuestras torrijas listas para freir
Nuestras torrijas recién salidas de la sartén

8. Espolvoreamos las torrijas con una mezcla de canela y azúcar.

9. Y por último, colamos la leche infusionada en una jarrita y la vertemos sobre las torrijas para caramelizar el azúcar y la canela y que queden superjugosas.

Espolvoreamos una mezcla de canela y azúcar
Añadimos el resto de la leche infusionada para un resultado más jugoso

¡Buáh, qué pinta! ¡Pero qué bonitas son y qué pronto van a desaparecer! Ñam, ñam… ¡Pero qué preciosa es la repostería de Semana Santa! Ñam, ñam… ¡Pero qué olor más apetitoso, qué fragancia, qué delirio! Ñam, ñam, ñam… ¡Pero qué…!

¿…?

¿Qué ha pasado con las torrijas? ¿Ya no hay más?

¿…?

¡Sultán, perro malo!

… ¿me las habré comido yo?

Y yo que pensaba ir al gimnasio…

¡Enviadnos vuestras fotos, que a nosotros ya no nos quedan torrijas!

Y este es el resultado final
Torrijas deliciosas e increíblemente jugosas
Densas y bien empapadas por dentro
Las torrijas de Toledo en Dulce

Han puesto su alma en estas maravillosas torrijas de Semana Santa:

Lourdes Fernández

Lourdes Fernández

Nuestra Guerrillera de los Fogones

Con el cariño, buen hacer y delicadeza que requiere la repostería pongo todo el empeño en cada paso, y añado mi gusto por la decoración con el fin de sacar el mejor partido a Toledo en Dulce. Acompáñame en este viaje y descubrirás desde los dulces más clásicos hasta un increíble mundo repostero lleno de fantasía.

Ana Sanz

Ana Sanz

La Ilustre Gacetillera

Caminante de lejanos rincones que han tenido a bien acogerme; retornada a Toledo por vocación y añoranza. Lectora compulsiva, escritora en mis ratos libres; me gustan los dulces, los libros, caminar mientras divago, conocer sitios y disfrutar las cosas sencillas.

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