Receta de muffins con pepitas de chocolate
¡Ring, ring!
- Hola figurín de mazapán.
- Hola bomboncita. ¿Qué haces?
- Aquí, pensando. No sé si tenías previsto hacer algo para mañana pero, si no has preparado nada, me apetece salir a cenar. ¿Qué te parece, cruasancito?
(¡Alarma! ¿Empezado a preparar? ¿Salir a cenar? ¿Pero qué ocurre?)
- … eeehh… no, boquita de nata, lo cierto es que no había preparado nada.
- Entonces ibas a dejarlo para el último momento, ¿eh, mantecadito?
(¡Alarma! ¿Último momento? ¿Pero qué ocurre, Dios mío? ¿Qué ocurreeeeee?)
- … eeehh… es que estoy remolón, bollito de canela.
(¿Respuesta adecuada? ¿Suicida? Sudores fríos)
- Mejor, así no te estropeo ningún plan, caramelito. Así que no prepares nada, te llevo a cenar para celebrarlo.
(¡ALARMAAAAAAAA!)
A ver, ¿qué día es hoy? ¿De qué mes? ¿En qué año estamos, Dios mío? ¿Ya estamos en 2022? ¿En seeerio?
Sí, han debido pasar varios meses desde Navidad. Entonces, ¿ya me ha caducado el abono trimestral del gimnasio al que me apunté el día de Reyes? Pero si aún no he ido.
¡Cagüen!
Hace sol en la calle, los árboles tienen flores, oigo pajarillos cantar… hummm… ¿ya llegó la primavera?
Palmada en la frente. Palpitaciones. ¡Mañana es su cumpleaños!
¡Emergencia! Las tiendas ya están cerradas. Ya no quedan entradas para ese concierto. Para cenar en ese restaurante tienes que reservar con seis meses de antelación. Y no, ese pedido de Aliexpress tardaría tres meses en llegar de China.
Tenemos la solución a tu formidable despiste porque sabemos lo que se siente: el despiste es nuestro estado natural de pasteleros, así que anda, polvoroncito, vete a la despensa y ponte el delantal, que vamos a preparar el regalo de emergencia más dulce: los clásicos muffins americanos con pepitas de chocolate. Una demostración de amor de lo más golosa.
Lista de la compra para nuestros muffins:
- 300 g. de harina.
- 250 ml de leche.
- 200 de azúcar.
- 1 cucharadita de bicarbonato sódico.
- 1 cucharadita de levadura química.
- 125 g. de mantequilla.
- 2 huevos.
- 1 cucharadita de extracto de vainilla.
- Chips de chocolate.

Utensilios utilizados:
-
Bol.
-
Tamizador.
-
Jarra medidora
-
Varillas manuales
-
Bandeja de horno
-
Cápsulas duras
-
Rejilla enfriadora.
¡Manos a la obra!
- Precalentamos el horno a 185ºC.
- Preparamos 12 cápsulas de papel para muffins en una bandeja.
- Colocamos el azúcar en un bol.
- Tamizamos la harina sobre el azúcar.


5. Añadimos el bicarbonato y la levadura.


6. Fundimos la mantequilla de forma que quede líquida pero no caliente. Para ello la introducimos en el microondas en periodos de quince segundos removiendo tras cada periodo. Repetiremos varias veces hasta que no queden grumos y la mantequilla se encuentre en estado líquido a temperatura ambiente.
7. Vertemos la mantequilla sobre la harina.

8. Incorporamos los huevos, la vainilla y la leche.



9. Batimos hasta homogeneizar y añadimos los chips de chocolate. Removemos.
Es importante no batir demasiado, únicamente hasta que la harina se haya incorporado correctamente; de lo contrario, los muffins no subirán. Un buen truco es dejar reposar la masa un par de minutos antes de rellenar las cápsulas, o meter la masa en la nevera unos minutos. Así conseguiremos mejores resultados.




10. Repartimos la masa entre las cápsulas de forma que queden casi llenas y añadimos unos chips de chocolate a la zona superior de cada muffin.


11. Horneamos 20 – 25 minutos (o un poco más si vemos que aún no están suficientemente dorados)
12. Sacamos del horno y dejamos enfriar sobre una rejilla.

Para ganar el plus de dedicación, coged la caja de esos zapatos que comprasteis el otro día en Zalando, forradla con papel de regalo, meted los muffins junto a un poema bonito y cerradla con un lacito.
Sí, se va a dar cuenta de que lo habías olvidado, pero tus muffins le parecerán el detalle más tierno y goloso y se ganarán su corazón repostero.
¡Enviadnos sus caritas de felicidad con los mofletes manchados de chocolate!






Han puesto su alma en estos maravillosos muffins:

Lourdes Fernández
Nuestra Guerrillera de los Fogones
Con el cariño, buen hacer y delicadeza que requiere la repostería pongo todo el empeño en cada paso, y añado mi gusto por la decoración con el fin de sacar el mejor partido a Toledo en Dulce. Acompáñame en este viaje y descubrirás desde los dulces más clásicos hasta un increíble mundo repostero lleno de fantasía.

Ana Sanz
La Ilustre Gacetillera
Caminante de lejanos rincones que han tenido a bien acogerme; retornada a Toledo por vocación y añoranza. Lectora compulsiva, escritora en mis ratos libres; me gustan los dulces, los libros, caminar mientras divago, conocer sitios y disfrutar las cosas sencillas.




