Mis intrépidos reposteros, rodead el día con rotulador rojo en el calendario porque hoy va a ser uno de los días más golosos de este blog. Hoy vais a engordar sólo por leer, que lo sepáis. Este post ha sido diseñado para vapulear vuestras restricciones calóricas en un arrebato pecaminoso que hará saltar los botones de vuestros vaqueros favoritos. Hoy, mis queridos amigos, es un día para el recuerdo. ¡Tirad las básculas por la ventana, llega nuestra crema de cacao!

Éste es uno de esos días que nos permiten viajar a nuestra infancia, a aquellas tardes gloriosas en que salíamos del colegio corriendo y lanzando las mochilas al aire porque sabíamos que en casa nos esperaba la merienda más rica. ¿Os acordáis cuando nuestros padres nos preguntaban qué queríamos para merendar? Claro que sí, porque todos respondíamos lo mismo: ¡Nocilla! Algo después llegó también la Nutella a nuestras vidas poniéndonos en un grave aprieto a la hora de elegir, pero las tardes seguían siendo igual de mágicas si las empezábamos con ese pedazo de bocata apetitoso nada más salir del cole.

Cacao
Vaina de cacao en árbol

Luego nos hicimos adultos y, en algún momento, decidimos que los bocatas de Nocilla eran cosa de críos. Porque nosotros somos adultos y por supuestísimo que ya no comemos sándwiches de Nutella a escondidas de nuestros hijos después de regañarles porque comen demasiados dulces. Y por supuestísimo que ya no metemos la cuchara en el tarro de Nocilla cuando nadie mira después de pasarnos el día lamentándonos de que no conseguimos perder peso con nuestra dieta. Y, faltaría más, claro que no se nos ocurre llevarnos dos o tres sándwiches de Nutella a la cama los domingos por la mañana para acompañar al café haciéndonos los remolones en pijama. Nooo, esas cosas ya no las hacemos, porque somos adultos. Nuestras manchas marrones de las sábanas son de batidos detox.

(No, chivatos, los batidos detox no tienen por qué ser verdes, a veces también llevan cosas marrones).

Cacao sólido en bloque y polvo
Elaboración de bombones de chocolate

¿Alguna vez os habéis preguntado cómo surgieron estas cremas de sabor chocolate? Yo tampoco, tenía suficiente con comérmelas. Pero la historia de los dulces nunca deja de sorprendernos y os quedaréis boquiabiertos cuando sepáis que el origen de la Nutella está relacionado con Napoleón, y su espaldarazo definitivo, con la Segunda Guerra Mundial. ¿Que cómo puede ser eso? Atended y veréis.

La primera pasta de sabor chocolate que se conoce se llamaba gianduia y surgió en Italia como consecuencia de la escasez de cacao a causa de los bloqueos a los productos británicos impuestos por Napoleón a principios de s XIX. Dicen que los reposteros del Piamonte descubrieron que, mezclando avellanas molidas con cacao, obtenían un dulce de sabor y textura muy semejantes a los del chocolate. Originalmente se preparaba en forma de barra que la gente dividía en rebanadas para colocar sobre el pan.

Tras la Segunda Guerra Mundial, Europa vivió un periodo de escasez en el que ciertos alimentos eran muy difíciles de encontrar. El cacao volvía a ser un alimento sometido a impuestos muy elevados, por lo que eran muy pocos los que podían permitírselo. En la década de los 40, un repostero decide abrir su pastelería en la localidad de Alba, en el Piamonte italiano, con el sueño de vender dulces de sabor exquisito a precios asequibles para todos. El nombre de este pastelero era Pietro Ferrero. Exacto: Ferrero. Aquí comienza nuestro idilio con este apellido tan goloso.

Bizcocho blanco bañado en chocolate
Tabletas de chocolate

En 1951, nuestro amigo Pietro consigue crear una crema basada en la gianduia, de textura más blanda y fácil de untar en el pan, a la que bautiza como Supercrema Gianduiot. Fue su hijo Michele quien, al tomar las riendas del negocio en la década de los 60, decide renombrar esta crema como Nutella mezclando el prefijo nut (fruto seco en inglés) con la terminación ella. Él y su mujer María Franca formaron un equipo que supo lanzar el negocio familiar directo al estrellato, convirtiéndolo en una de las empresas chocolateras más populares a nivel mundial gracias a productos como los bombones Ferrero Rocher, los chocolates Kinder o la propia Nutella.

En la España de los 60, cuando los productos Ferrero aún no habían llegado a nuestro país, el grupo Starlux decidió crear su propia crema de cacao y avellanas basándose en la crema que hacía furor en los hogares italianos a la hora de la merienda. Así es como llegó a nuestros bocatas Nocilla, la crema de marca española y sabor a chocolate que, durante muchos años, estuvo a la cabeza de ventas en este tipo de producto. Seguro que la mayoría de vosotros sabéis ponerle melodía a la canción que promociona sus ingredientes principales en los anuncios de televisión: “lecheee, cacaaao, avellanaaas y azúcaaar: Nooociiillaaa”.

Bizcocho blanco bañado en chocolate
Tabletas de chocolate

Fue a finales de la década de los 80 cuando el grupo Ferrero decidió lanzar sus productos en nuestro país trayendo consigo su crema Nutella y arrojándonos para siempre a uno de los dilemas existenciales más desgarradores de nuestras vidas: ¿Nocilla o Nutella?

Los que fuimos niños en los 80 seguramente preferimos el sabor de la Nocilla porque crecimos con ella. La Nocilla nos transporta a los cromos que cambiábamos en el recreo, al Naranjito, a los electroduendes y a los Fraggle Rock. Sin embargo, también aprendimos a valorar la Nutella gracias a esas recetas maravillosas que llegaban desde lejos para conquistar nuestras cocinas patrias: los cupcakes de Nutella, los brownies de Nutella y los crepes de Nutella nos hicieron abrir nuestros corazoncitos a la nueva crema de chocolate. Porque, mis queridos reposteros; ¿para qué sufrir eligiendo, pudiendo tener las dos?

Tarta Sacher

¿Cómo decís? ¿Que somos unos rajados? Que si hacemos un post Nocilla vs Nutella tenemos que confesar en qué bando estamos…

¿Rajados, nosotros…?

Vosotros lo habéis querido, listillos. Porque ahora, los bandos ya no son dos. ¡Ahora son tres!

Ha llegado el momento de rizar el rizo: mis sufridos reposteros, ahora tenéis la Nocilla española, la Nutella italiana y la crema de chocolate del reino de vuestra cocina. En un periquete, vais a preparar vuestra propia crema de chocolate con avellanas. Rápida, fácil y deliciosa. Arremangaos, poneos el delantal y, cuando probéis vuestra creación, nos contáis en cuál de los tres bandos estáis. ¡Bienvenidos al nuevo sinvivir!

Y no olvidéis contarnos vuestras creaciones con crema de chocolate, ¡que ya tenemos vaqueros con botones nuevos y hay que pensar recetas para volver a saltarlos!

Receta de Crema de Cacao y Avellanas

Mis intrépidos reposteros, ¡cómo nos conocemos! Si estáis aquí es porque os habéis decantado por la opción más pecaminosa. Ni Nocilla ni Nutella, ¡hoy vamos a preparar la crema de cacao del reino de nuestra cocina!

¡Porque a la vida hay que echarle un par de avellanas!

A partir de ahora, las meriendas en casa no sabrán a Nocilla. Tampoco sabrán a Nutella: tendrán el sabor de vuestra propia crema de cacao preparada de la forma más natural y saludable. Llenad un tarro bien grande: todos los amiguitos de vuestros peques querrán ir a vuestra casa a merendar para saborear la nueva crema de cacao del vecindario.

¡Seguidnos!

Lista de la compra:

  • 250 g. de avellanas.
  • 160 g. de azúcar glas.
  • 30 g. de cacao en polvo.
  • Dos cucharadas de aceite de girasol (podemos añadir más cucharadas si vemos que nuestra crema queda demasiado espesa)
  • Una cucharada de esencia de vainilla.
  • Una pizca de sal.

Utensilios utilizados:

  • Batidora eléctrica.
  • Espátula de silicona.
  • Tarro de cristal hermético.
bizcocho cubierto de chocolate

¡Manos a la obra!

1. Trituramos las avellanas en una batidora hasta obtener una pasta. Cuando sea necesario, utilizaremos una espátula para despegar de las paredes las partículas que se vayan adhiriendo

bizcocho cubierto de chocolate
tabletas de chocolate
bizcocho cubierto de chocolate

2. Incorporamos el azúcar glas y el cacao en polvo y batimos de nuevo hasta mezclarlo todo.

bizcocho cubierto de chocolate
tabletas de chocolate

3. Añadimos el aceite de girasol, el extracto de vainilla y una pizca de sal (es mejor echar una pizca muy pequeña ya que, si añadiéramos más sal de la necesaria, nos quedaría un extraño regusto salado en la boca al disfrutar nuestra crema de cacao). Mezclamos hasta obtener una crema de textura semejante a la de la Nutella o la Nocilla.

bizcocho cubierto de chocolate
tabletas de chocolate
bizcocho cubierto de chocolate
tabletas de chocolate
bizcocho cubierto de chocolate

4. Guardamos nuestra crema en un tarro con cierre hermético y lo escondemos para no llevarnos una sorpresa desagradable el fin de semana que queramos desayunar crema de cacao y descubramos que ya no queda

bizcocho cubierto de chocolate
tabletas de chocolate

Es así de fácil. Exacto, mis queridos reposteros: acabáis de descubrir vuestro siguiente pequeño vicio, y ya no tenéis escapatoria porque su imagen os perseguirá hasta en vuestros sueños. ¡Rendíos y disfrutad! ¡Que aproveche!

bizcocho cubierto de chocolate
tabletas de chocolate
bizcocho cubierto de chocolate
tabletas de chocolate
bizcocho cubierto de chocolate

Han puesto su alma en esta increíble crema de cacao y avellanas:

Lourdes Fernández

Lourdes Fernández

Nuestra Guerrillera de los Fogones

Con el cariño, buen hacer y delicadeza que requiere la repostería pongo todo el empeño en cada paso, y añado mi gusto por la decoración con el fin de sacar el mejor partido a Toledo en Dulce. Acompáñame en este viaje y descubrirás desde los dulces más clásicos hasta un increíble mundo repostero lleno de fantasía.

Ana Sanz

Ana Sanz

La Ilustre Gacetillera

Caminante de lejanos rincones que han tenido a bien acogerme; retornada a Toledo por vocación y añoranza. Lectora compulsiva, escritora en mis ratos libres; me gustan los dulces, los libros, caminar mientras divago, conocer sitios y disfrutar las cosas sencillas.

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