¿Vais de boda? ¡Qué bien! ¿Ya lo tenéis todo preparado? ¿Vestido, traje? ¿Bolso? ¿Zapatos? ¿Corbata? ¿Gorro de chef? ¿Rodillo…? ¿Cómo que para qué queréis el gorro de chef y el rodillo? ¡Es lo más importante! ¿Quién, sino vosotros, reposteros avezados, va a preparar el bollo maimón para hacer el “baile de la rosca” a la salida de la ceremonia? ¿Quién va a repartir porciones entre los asistentes para desearle prosperidad a los recién casados? Claro que sí, mis intrépidos reposteros. El bollo maimón es, después de los novios, ¡el protagonista indiscutible de la boda! Y vosotros, los virtuosos artífices del dulce más feliz de la repostería española. ¿Queréis conocer su historia? Da igual, la vais a conocer igualmente, que me he entusiasmado con el bollo maimón y no puedo hablar de otra cosa. ¡Atended!

El bollo maimón es típico del oeste de Castilla y León, especialmente de la provincia de Salamanca, pero también de León y Zamora. Su origen se remonta al menos al siglo XVII, ya que aparece en recetarios de cocineros del Siglo de Oro como Francisco Martínez Montiño, quien fuera cocinero principal de la corte en los reinados de Felipe II, Felipe III y Felipe IV.

Desde el principio ha sido un dulce ligado a celebraciones populares, especialmente a las bodas, por lo que también se conoce como “dulce de esponsales” o “dulce de bodas”. Antiguamente (aunque hoy día existen fiestas populares en las que podéis disfrutar esta tradición) era costumbre colocar el bollo a la salida de la ceremonia nupcial. A su alrededor se juntaban los invitados y los novios para llevar a cabo el “baile de la rosca”. Finalmente, todos compartían el bollo mojado en chocolate o vino dulce en su deseo de felicidad y prosperidad para los recién casados.

Existen varias teorías acerca del origen del nombre. Hay quien piensa en un origen árabe puesto que el termino “maimún” significa “feliz”, lo que encaja con la degustación del bollo en celebraciones y bodas. Hay quien defiende que su nombre deriva del vocablo “maimona”, una herramienta de madera con forma de cilindro usada antiguamente en las tahonas para dar al bollo forma de rosco colocándolo en el centro del molde. Por último, también hay quien defiende la hipótesis sefardí, que sugiere que el nombre estaría ligado a Maimónides, el filósofo, científico y rabino sefardí.

El bollo maimón es un bizcocho ligero que debe su esponjosidad al batido de las claras. Puesto que la receta que vamos a dar a continuación se prepara con maicena, no contiene gluten y es adecuada para personas celíacas. En su versión más tradicional no lleva levadura pero nosotros, que a veces somos unos insurrectos, vamos a utilizar un poco de levadura para otorgar al bollo mayor esponjosidad. Es un dulce ligeramente seco, por lo que se recomienda su consumo junto a bebidas calientes como chocolate, vino dulce o café con leche. Y no, ya no es necesario casar a nadie para poder consumirlo. Hoy día es un dulce típico de invierno, ideal para consumir en esas tardes gélidas en las que apetece una taza de chocolate bien espeso acompañado de un rico dulce.

Ahora sí, mis queridos reposteros. Ha llegado el momento que todos estábamos esperando: el de poner manos a la obra para preparar nuestro propio dulce de bodas. ¿Gorros de chef en su puesto? ¿Rodillos a punto? ¡A los fogones, mis ardorosos reposteros!

Lista de la compra para nuestro bollo maimón (8-10 porciones):

  • 4 huevos de tamaño medio.
  • 150 g. de maicena.
  • 150 g. de azúcar.
  • 30 ml. de licor de anís.
  • 10 g. de levadura química.
  • 1 cucharada de ralladura de limón.
  • Azúcar glas para espolvorear.

Utensilios utilizados para elaborar nuestro bollo maimón:

  • Bol.
  • Tamizador.
  • Varillas eléctricas o manuales.
  • Espátula de silicona.
  • Spray desmoldante.
  • Molde tipo corona de 23 cm.
  • Espolvoreador de azúcar.
  • Rejilla enfriadora.
Ingredientes de nuestro bollo maimón

¡Manos a la obra!

1. En primer lugar, tamizamos la maicena y agregamos la levadura química. Reservamos.

2. En segundo lugar, precalentamos el horno a 160ºC.

3. En tercer lugar, ponemos en un bol los 4 huevos a temperatura ambiente y el azúcar. Batimos a velocidad alta hasta que la mezcla duplique su volumen y se vuelva blanquecina (unos 3 – 4 minutos)

Tamizamos la maicena
Agregamos la levadura y reservamos
Llevamos los huevos a un bol
Agregamos el azúcar
Batimos hasta que la mezcla blanquee y duplique su volumen

4. A continuación, añadimos la ralladura de limón y el anís y batimos para homogeneizar.

5. Seguidamente, agregamos a esta mezcla la maicena con la levadura y removemos con ayuda de la espátula de silicona empleando movimientos lentos y envolventes hasta integrarlo por completo.

Agregamos la ralladura de limón
Incorporamos el anís
Batimos hasta homogeneizar toda la mezcla
Incorporamos la maicena con la levadura
Mezclamos con una espátula de silicona con movimientos suaves y envolventes
La mezcla de nuestro bollo maimón

6. Por último, rociamos el molde con spray desmoldante y vertemos la mezcla en él. Horneamos a 160ºC durante 25 – 30 minutos con calor arriba y abajo.

7. Una vez horneado, dejamos enfriar nuestro bollo sobre la rejilla enfriadora, desmoldamos, espolvoreamos azúcar glas sobre la superficie, ¡y ya lo tenemos listo para comer, para bailar o para casar a quien nos dé la gana!

Vertemos la mezcla en el molde
Nuestro bollo maimón preparado para hornear
Nuestro bollo maimón recién salido del horno
Dejamos enfriar nuestro bollo maimón sobre una rejilla enfriadora
Espolvoreamos con azúcar glas por la superficie
Nuestro bollo maimón finalizado

Vestíos para la ocasión. No, el bollo maimón no se come sin más, hay que acompañarlo de una indumentaria altiva y estilosa. Sacad vuestras gaitas charras y vuestros tamboriles. ¿Que no tenéis, decís…? Buscad bien. Como vaya yo y lo encuentre…

Escribid en Youtube ‘baile de la rosca’ para visualizar unos tutoriales y colocaos alrededor de la mesa con vuestro bollo maimón. ¿Habéis aprendido los pasos? ¿Sí? Músicos, en su puesto. ¡A bailar! ¡Acompasad ese ritmo, carajo! ¡Cuidado con los pies, que os enredáis! ¡Pero no os choquéis entre vosotros! ¡Qué desastre! ¡Cuidado con el bollo, que lo tiráis! ¡Paraaad!

No, el baile de la rosca no se aprende con un tutorial, exige un aprendizaje arduo. Pero tenemos una buena noticia: zamparse el bollo maimón no requiere práctica. Mis intrépidos reposteros, después de tamaño esfuerzo, ha llegado el momento más glotón. Servíos vuestras porciones, vuestras tazas de chocolate ¡y disfrutad vuestro bollo maimón! Y si alguno de vosotros ha bailado el baile de la rosca en alguna ocasión, (y lo ha hecho bien, no como nosotros), ¡enviadnos vuestras fotos! ¡Estamos deseando verlas!

Ligero y esponjoso bollo maimón
Bollo maimón de Toledo en Dulce
Atrévete con nuestro increíble bollo maimón
Nuestro bollo maimón listo para devorar
Una porción de nuestro esponjoso bollo maimón

Han puesto su alma en este ligero y esponjoso bollo maimón:

Lourdes Fernández

Lourdes Fernández

Nuestra Guerrillera de los Fogones

Con el cariño, buen hacer y delicadeza que requiere la repostería pongo todo el empeño en cada paso, y añado mi gusto por la decoración con el fin de sacar el mejor partido a Toledo en Dulce. Acompáñame en este viaje y descubrirás desde los dulces más clásicos hasta un increíble mundo repostero lleno de fantasía.

Ana Sanz

Ana Sanz

La Ilustre Gacetillera

Caminante de lejanos rincones que han tenido a bien acogerme; retornada a Toledo por vocación y añoranza. Lectora compulsiva, escritora en mis ratos libres; me gustan los dulces, los libros, caminar mientras divago, conocer sitios y disfrutar las cosas sencillas.

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