¿Alguna vez habéis oído hablar del shortbread escocés? Puede que no, pero si os hablo de galletas de mantequilla seguro que os sonarán más. ¿Tampoco? Que siii, seguro que las habéis comido. Son esas pequeñas galletas de color claro, quebradizas, crujientes y con un delicado sabor a mantequilla, que a veces vienen con forma triangular, otras rectangular y otras alargada. ¿No? Esas que llevan agujeritos hechos con los dientes del tenedor. ¿Tampoco? Hummm…

Sí, definitivamente necesitáis unas clases particulares sobre galletas escocesas. No os preocupéis, que para eso estoy yo y, casualmente, acabo de informarme acerca de la vida y milagros de las galletas de mantequilla. ¡Qué suerte habéis tenido!

Como os iba contando, el shortbread es una galleta originaria de Escocia, aunque también es muy popular en Irlanda, Reino Unido y en los países nórdicos. Se compone únicamente de tres ingredientes y en proporciones muy concretas: tres partes de harina, dos partes de mantequilla y una parte de azúcar, y se hornea a baja temperatura para que no se oscurezcan. El resultado es una galleta compacta (puesto que no lleva levadura), quebradiza y crujiente, con un delicioso sabor a mantequilla y que también puede emplearse como base para tartas, para preparar canapés o para todo lo que se os ocurra, porque ese sabor tan exquisito ¡pega con todo!

Cacao
Vaina de cacao en árbol

Se cree que estas galletas comenzaron a elaborarse en el s. XII. Por aquel entonces consistían en unas pastas elaboradas con masa de pan endulzado que se conocían como biscuit bread. Posteriormente, hacia el s. XVI, se empezó a añadir mantequilla a la receta, derivando su nombre en el que tiene en la actualidad: shortbread. Shortbread es la abreviación de dos palabras: shortening y bread. Se denomina shortening a las mantecas o grasas animales, y bread significa pan. Tradicionalmente se elaboraban con harina de avena, aunque a día de hoy podemos encontrarlas con harina de trigo, avena, arroz o maíz, o bien una mezcla de varias. De igual forma, aunque antiguamente se empleaba manteca de cerdo, hoy se suelen preparar a base de mantequilla o margarina.

La adición de la mantequilla se atribuye a María Estuardo, reina de Escocia, que debía ser toda una golosona: ya hemos hablado de ella en otras ocasiones gracias a las leyendas que circulan en torno a su figura en el universo de la repostería. En cualquier caso, su aportación a la receta transformó estas galletas en un dulce refinado que se reservaba para las grandes celebraciones como las bodas, el Hogmanay, que es como llaman a la Nochevieja en Escocia, o el Up-Helly-Aa: la fiesta vikinga del fuego.

Cacao sólido en bloque y polvo
Elaboración de bombones de chocolate

Si alguna vez habéis comprado estas galletas, os habréis dado cuenta de que se pueden encontrar con tres formas diferentes. Esto depende de si se hornean en un molde grande o bien como galletitas individuales. Cuando se hornean en un molde grande, éste es circular y las galletas se cortan en forma de cuña (como las pizzas) en cuanto salen del horno, estando todavía tiernas y blandas. A esta forma se le llama Petticoat tails. Si se hornean como galletas individuales pueden tener forma redonda, llamándose Shortbread round, o bien forma alargada, que es la más usual y se denomina Fingers. Como curiosidad, se dice que a María Estuardo le encantaba preparar estas galletas con semillas de alcaravea, y cuentan que fue ella quien inventó las Petticoat tails: adoraba estas galletitas que servía en todas sus fiestas y le pareció que ésta  era la forma más elegante de presentarlas.

Las semillas de alcaravea, las almendras o los cítricos eran los ingredientes que se añadían en aquella época para darle un toque diferente a las galletas. Hoy día podéis encontrar todo tipo de variantes añadiendo cobertura de chocolate, extracto de limón, de vainilla, coco e incluso polvo de matcha para darle sabor a té.

La receta más antigua de shortbread que se conoce data del año 1736 y fue redactada por una escocesa que se llamaba Mrs. McLintock. Desde entonces hasta hoy, los grandes productores de shortbread, como la empresa Walkers, venden estas galletas a casi cualquier país del mundo, y las latas de shortbread se han transformado en uno de los souvenirs más queridos de tierras escocesas junto con los peluches de Nessie, las kilts y las prendas de tartán.

Bizcocho blanco bañado en chocolate
Tabletas de chocolate

Ahora, mis intrépidos reposteros, viene la parte más divertida: os voy a contar cómo disfrutar las shortbread de la forma más loca, más escocesa y más auténtica. ¡Venid conmigo a Escocia!

  • Hogmanay: el Hogmanay era una antigua fiesta pagana con la que los escoceses festejaban el solsticio de invierno, y que ahora celebra la Nochevieja. La juerga se extiende a lo largo de varios días con desfiles, conciertos, bailes de ceilidh, fuegos artificiales y una fiesta por todo lo alto en la noche del 31 al 1. Cuando suenen las campanas de media noche, tendréis que darles las manos a aquellos desconocidos que tengáis a vuestro lado y entonar el Auld Lang Syne con toda vuestra alma. Y si os entra hambre en medio de tanto jolgorio, buscad alguno de los muchos locales donde podréis adquirir vuestras shortbread para continuar la fiesta con energía. ¡Y a seguir disfrutando!
  • Up-Helly-Aa: se trata de una antigua fiesta vikinga que se celebra el último martes de enero en las islas Shetland, al norte de Escocia. Los hombres y los niños se visten de vikingos desde muy temprano por la mañana para desfilar con antorchas, cuyo fuego le da la bienvenida al nuevo año. A lo largo del día se organizan numerosos conciertos y festivales y, al llegar la noche, se vuelven a encender las antorchas para prenderle fuego al drakkar (un barco vikingo construido ex profeso durante varios meses para ser quemado en la fiesta del fuego). A lo largo de la noche se celebrarán multitud de fiestas privadas y, los que aguantéis hasta las 8 de la mañana, seréis agasajados con el desayuno de los supervivientes, en el que, por supuesto, podréis comer todos los shortbreads que os apetezcan.

Y si, como yo, no tenéis la oportunidad de viajar a Escocia por muchas ganas que tengáis, os quedan dos posibilidades:

Opción A) os hacéis con una caja de las famosas shortbread Walkers, os ponéis un capítulo de Outlander y le rendís homenaje a las galletas que Mrs Graham ofreció a Claire después de que Jamie la enviara de vuelta al siglo XX tras la batalla de Culloden. Con suerte, incluso, podréis haceros con una de las cajas que Walkers produce en honor a la serie:

Bizcocho blanco bañado en chocolate
Tabletas de chocolate

Opción B) os preparáis vuestras propias galletas de mantequilla con la receta que os damos a continuación y os las coméis cantando Auld Lang Syne a voz en cuello y encendiendo antorchas para dar la bienvenida al capítulo de Outlander.

Sea cual sea vuestra elección, ¡no olvidéis mandarnos pruebas! (Por prueba entendemos foto de shortbread con kilt a cuadros escoceses y bailando ceilidh, fotos de shortbread con antorchas y quemando barcos vikingos, foto de shortbread con caja Walkers o foto de shortbread casera con capítulo de Outlander de fondo). ¡Queremos desvariar con vosotros como auténticos escoceses!

Tarta Sacher

Receta de Galletas de Mantequilla

Ésta receta es perfecta para acompañar el café cuando recibís invitados para merendar, o bien para llevar un detalle a quienes os inviten a tomarlo. Las galletas de mantequilla son sencillas de preparar y a la vez son una receta elegante y deliciosa que sabéis que nunca os va fallar. Están fabulosas tal cual pero, los más golosos, como es nuestro caso, podemos agregar una capa de azúcar glas o chocolate para darles el toque definitivo. ¡Quedarán sensacionales!

Mis intrépidos reposteros, ¿queréis comer unas galletas de mantequilla realmente especiales que recordaréis toda la vida? Tenéis dos opciones:

  • Como ya os dije, viajar a Escocia en la fiesta del Hogmanay, aguantar hasta el amanecer y desayunar galletas de mantequilla con el primer café del año cuando abran las cafeterías
  • Seguir la receta que os damos a continuación.

Si, como nosotros, tenéis la impresión de que el primer plan lo recordaríais toda la vida pero el segundo plan es más viable para pasar la tarde del domingo, ésta es vuestra lista de la compra:

Lista de la compra:

  • 250 gramos de mantequilla
  • 550 gramos de harina
  • 150 gramos de azúcar
  • 1 huevo
  • 5 gramos de esencia de vainilla
  • Unos cortadores con la forma que queráis darle a las galletas os serán de gran utilidad: redondos, con forma de estrella, de flor o de corazón.

Utensilios utilizados:

  • Robot batidor o varillas manuales.
  • Papel de horno.
  • Rodillo.
  • Cortador de galletas.
  • Rejilla con base.
  • Espolvoreador de azúcar.
  • Pincel de silicona.
bizcocho cubierto de chocolate

¡Manos a la obra!

  1. Un rato antes de comenzar la receta, cortaremos la mantequilla en dados pequeños para que se atempere pronto y podamos mezclarla con los demás ingredientes. Cuando esté lo suficientemente blanda, la mezclamos con el azúcar y batimos
  2.  Incorporamos el huevo y la esencia de vainilla y seguimos batiendo hasta mezclar por completo
bizcocho cubierto de chocolate
tabletas de chocolate
bizcocho cubierto de chocolate
tabletas de chocolate

3. Incorporamos la harina poco a poco. A medida que la masa se vaya endureciendo, bajaremos la velocidad de la batidora y tendremos que separar con una pala las partes que se vayan adhiriendo a las paredes

4. Cuando la masa se haya endurecido lo suficiente como para no poder seguir batiendo, la sacaremos de la batidora y amasaremos a mano hasta que la harina se haya integrado por completo con los demás ingredientes

bizcocho cubierto de chocolate
tabletas de chocolate
bizcocho cubierto de chocolate
tabletas de chocolate

5. Colocamos la masa sobre un papel de horno y la estiramos con un rodillo para darle un grosor de unos 5 ó 6 milímetros. Introducimos la masa en la nevera durante 30 – 60 minutos para que se endurezca y podamos cortarla sin que se deforme

6. Cuando saquemos la masa de la nevera, precalentamos el horno a 180ºC

bizcocho cubierto de chocolate
tabletas de chocolate

7. Utilizamos los cortadores para dar forma a las galletas y las colocamos sobre una bandeja con papel de horno

8. Introducimos las masas en el horno durante unos minutos. Cuando comiencen a oscurecerse los bordes (en unos 10 – 12 minutos), las galletas estarán listas para sacarlas.

9. Si vamos a adornarlas con azúcar glas o chocolate, dejamos enfriar las galletas por completo antes de cubrirlas

bizcocho cubierto de chocolate
tabletas de chocolate
bizcocho cubierto de chocolate
tabletas de chocolate
bizcocho cubierto de chocolate

¡Calentad el café y poned el último capítulo de Outlander, que las galletas de mantequilla están listas para deshacerse en la boca!

bizcocho cubierto de chocolate
bizcocho cubierto de chocolate
bizcocho cubierto de chocolate

Han puesto su alma en estas increíbles galletas de mantequilla:

Lourdes Fernández

Lourdes Fernández

Nuestra Guerrillera de los Fogones

Con el cariño, buen hacer y delicadeza que requiere la repostería pongo todo el empeño en cada paso, y añado mi gusto por la decoración con el fin de sacar el mejor partido a Toledo en Dulce. Acompáñame en este viaje y descubrirás desde los dulces más clásicos hasta un increíble mundo repostero lleno de fantasía.

Ana Sanz

Ana Sanz

La Ilustre Gacetillera

Caminante de lejanos rincones que han tenido a bien acogerme; retornada a Toledo por vocación y añoranza. Lectora compulsiva, escritora en mis ratos libres; me gustan los dulces, los libros, caminar mientras divago, conocer sitios y disfrutar las cosas sencillas.

Pin It on Pinterest

Share This
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.